Doña Isabel de Medina y Landa, vecina de Jalacingo, vende a su hijo Don Francisco Ruiz Fernández, un trapiche de hacer azúcar nombrado San Juan, ubicado en términos del pueblo de Santa María Tlapacoya, el cual fundaron ella y su difunto marido Don Juan Ruiz Fernández, en dos sitios de ganado mayor que compraron por escritura pública fechada el 6 de octubre de 1685 en Los Ángeles; lindan por una parte con tierras de Guilpiltepeque; y por otra con tierras del trapiche Viejo de la Vega; por otro lado, con el río grande llamado Tlapacoya; y con tierras realengas. En la venta se incluyeron 11 mulas de tiro, la caña sembrada, 3 esclavos negros, 4 pailas grandes y otros pertrechos; así como un censo de 80 pesos, impuesto sobre dicho trapiche; y una capellanía de misas de 3000 pesos de principal, que pretende fundar y ha de reconocer el comprador, por el precio de 6310 pesos de oro común.
CENSOS
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Francisco Fuentes Daño, vecino y labrador de Santa Ana Chautempa, jurisdicción de Tlaxcala, con poder general de doña Luisa de Herrera, viuda de Pedro de la Almoguer Angulo, vende al Capitán Juan de Malpica, vecino y labrador en el Desierto de Perote, 2 ranchos de labor y 3 sitios de ganado mayor en términos de ese Desierto. El primero nombrado Nuestra Señora del Rosario, con cargo de 1, 000 pesos de principal cargados a censo principal y redimible, a favor de las religiosas de la Orden de Predicadores en la provincia de San Hipólito Mártir de Oaxaca y de las Religiosas Descalzas de Santa Teresa de Jesús de la Ciudad de los Ángeles a quienes, el dicho Capitán Juan de Malpica ha de reconocer por dueños. El otro rancho nombrado San Antonio Piñahuisapa y los 3 sitios de ganado mayor nombrados Actopan, cuya merced fue hecha el 27 de septiembre de 1591 por el Señor Luis de Velasco, Virrey que fue de esta Nueva España; el Potrero de los Peñascos por merced de 31 de enero de 1596 hecha por el Señor Conde de Monte Rey. Se lo vende con los linderos, parte y lugares expresados en dichas escrituras en 3, 594 pesos 3 reales.
Doña Aldonza Clara de Vargas, viuda de Andrés Vázquez, vecina del pueblo de Jalapa, dijo que por auto mandado proveer por el Doctor Carlos López Torrijos, Juez de Testamentos, Capellanías y Obras Pías del Obispado de la Puebla de los Ángeles, hecho el 17 de julio de 1703, se mandó traer a pregón las fincas de la capellanía cuyo propietario es el Bachiller Miguel Pérez de Medina y por comisión el Bachiller Antonio Méndez de la Cruz, Teniente de Cura. Así, se remató un solar en 200 pesos de postura que hizo, cuyo solar mide 139 varas de fondo y 88 de frente, que colinda con la Calle Real que sale de este pueblo para Veracruz, por otro lado con el arroyo de Techacapa, y por otro con solar de Alonso de Torquemada. La postura fue a censo redimible y en dicho día se le notificó para que otorgara escritura de imposición de censo, la cual se otorgó y se impone, sitúa y graba para pagar los réditos de 10 pesos cada año hasta su redención.
Doña Aldonza Clara de Vargas, vecina de Jalapa, viuda de Don Andrés Vázquez, vende a Juan de Lucena, vecino de Teziutlán, una casa de piedra, cubierta de teja, ubicada en la calle que baja de Tecuanapa y sale para el camino de los ingenios; linda con solar de los herederos de Luisa Ordóñez; y por otro lado, con solar de Juan de Quiroz, hace frente con casa de los herederos de Antonio de Acosta, en el precio de 300 pesos de oro común, de los cuales, 100 pesos serán cargados en ella a censo redimible a favor de la cofradía del Santo Nombre de Jesus, sita en la iglesia parroquial de Jalapa.
Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, persona en quien se remataron unas casas y un rancho que fueron de Juan de Chávez y de Catalina Velázquez, por la cantidad de 650 pesos de oro común, reconoció y se obligó a pagar los censos que dichos bienes tienen impuestos en favor del Capellán propietario, Lic. Don Gaspar Isidro Martínez de Trillanes, y del convento de San Francisco de Jalapa.
Francisco y doña Mariana Barradas, hermanos, hijos legítimos y herederos de don Antonio Barradas y doña Margarita de Castro, venden una casa al Capitán don Juan Ricardo de Guzmán, vecino de este pueblo, ubicada frente al Convento de San Francisco de este pueblo, por la cantidad de 571 pesos, de los cuales, 500 pesos serán pagados en dos partes al síndico y religiosos del Convento de San Francisco por reconocimiento de censo, el resto será entregado a los vendedores.
El Licenciado don Miguel de Luna Bandelvira, Cura, Vicario y Juez eclesiástico de esta doctrina, junto con el Capitán don Juan Antonio de Zavalza, vecino de este pueblo de Jalapa, Mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento, otorgan poder general a don Antonio de Mendiola, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que comparezca y presente ante el Juez de capellanías y obras pías de este obispado de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, el testimonio de las escrituras de imposición de censos que otorgó el Licenciado don Miguel Pérez de Medina, a favor de la santísimo sacramento de esta parroquia.
Don Agustín Suárez, Síndico del Convento del Serafíco Padre Señor San Francisco, vecino de este pueblo de Jalapa, vende al padre Fray Francisco Gil Márquez, Guardián del citado convento y a reverendos padres, guardianes, hermanos y síndicos, 5 pesos de oro común, en un censo impuesto a una casa baja de cal y canto, que mide 22 varas de frente y 40 de fondo, ubicada en este pueblo.
Juan Montañés de la Cueva, vecino de este pueblo, albacea de Luis Fernández de la Flor y Pareja, dijo que dicho difunto nombró como heredera a su alma, por lo que otorga que instituye y hace fundación de la capellanía, patronos, condiciones, sucesiones y llamamientos siguientes, primero dota a la capellanía de 3, 000 pesos de oro común de principal, con especial hipoteca sobre unas casas en este pueblo, deslindadas en esta escritura, sin más gravamen que el de 100 pesos de censo principal que tienen a favor de la Cofradía de Jesús y Santísimo Sacramento de la parroquia de este pueblo; nombra como primer capellán propietario de dicha capellanía a su hijo el Bachiller Rodrigo Montañés de la Cueva y como interino de ella a su mujer Ana Anastasia Javiera de Natera, con la condición de que el principal dote de esta capellanía no se a de poder convenir ni conmutar en otra obra pía, aunque se ganen bulas de Su Santidad.
Doña Ángela de Malpica, viuda del Capitán don Fernando Bazán de Otero, vecina del pueblo de San Miguel de Perote, jurisdicción de Jalacingo, hace imposición de 150 pesos de oro de censo en cada año, a las haciendas San Antonio Ateguetla y San Juan Alteyuca, por venta real a don Juan de Caldevilla, vecino y mercader del pueblo de Huamantla, jurisdicción de Tlaxcala.