El Bachiller Manuel de Olmedo y Araciel, Presbítero del Obispado de Puebla de los Ángeles y vecino del pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar a don Alonso José Gatica Presbítero Vicario, Foráneo y Juez Eclesiástico de este pueblo, la cantidad de 259 pesos, con 5% de interés a censo redimible, dando en hipoteca una casa ubicada en este pueblo, frente a la puerta de la Sacristía de esta Parroquia, por la Calle de la Amargura en medio, entre la casa de don Andrés Calzadilla y otra del otorgante.
CENSOS
1001 Descripción archivística resultados para CENSOS
Doña Josefa Nicolasa de Acosta, viuda del Capitán Nicolás de Guevara, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que la difunta doña María Luisa de Igualada, dueña que fue de una casa que ahora habita el otorgante, dejó dispuesto que siempre que se arrendase dicha casa en las ferias que se celebran en este pueblo, se dieran 50 pesos a la Cofradía del Señor Excelentísimo de los naturales de esta parroquia, con cuya pensión compró dichas casas, y habiéndose celebrado la última feria que se concluyó el mes de mayo y por haber arrendado su casa, debió dar a dicha Cofradía los 50 pesos, pero le convino quedarse con el dinero y cargarlos a dicha casa a censo redimible a razón del 5%, con el señor don Alonso José Gatica, Vicario Foráneo, Juez Eclesiástico y Rector de dicha Cofradía y con su Mayordomo don Juan Crisóstomo.
Alonso José Gatica, Cura de la parroquia de Jalapa, Vicario Foráneo y Juez Eclesiástico, dijo que como Rector de la iglesia, tiene en su poder 260 pesos que los bienhechores de este pueblo impusieron, para que con sus réditos de 10 pesos se celebren 3 misas cantadas a San José, razón por la cual José Antonio Tavera, otorga que ha recibido la citada cantidad, que reconoce a censo redimible del 5 %, y que pagará al citado cura o a quien en su derecho fuere, de lo cual hace hipoteca de unas casas de su morada, situadas en la calle que sale de la plaza principal para la tenería, al poniente linda con solar de Bartolomé de Borja, al norte con solar de Francisco Escalona, al oriente con casa y solar de Francisco Santa Ana y al sur con la de Cristóbal Pérez.
José Vanegas, vecino del pueblo de Jalapa, vende a la Cofradía de la Concepción de esta parroquia, a través de don Matías de la Mora Castañeda, Mayordomo de la misma, 150 pesos de principal a censo redimible, por el termino de 7 años, pagando réditos de 5% anuales; el principal lo carga sobre una casa que tiene en este pueblo, la cual mide 26 varas y media de frente y 38 varas de fondo, linda al oriente con la calle que sale a los ingenios y tierras de dicha Cofradía, al norte con una casa chica que fue de don Alonso González y tierras de doña María Vázquez, al poniente con solar de Ignacio de Guevara y al sur con solar de don Tomás de Campo y de los Ramírez.
Don Manuel José Velad, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Veguilla, vecino de la Ciudad de Puebla, para que otorgue traspaso y cesión de una escritura de censo por la cantidad de 1, 200 pesos, a favor del Licenciado Francisco de Ovando y Cáceres, vecino de la Puebla, misma que Isabel Gorriti y Oquendo, traspasó al Capitán Martín Lorenzo de Laboza y Feijoo, bisabuelo del declarante, el cual cedió a su esposa e hijas para sus necesidades y para que se dividiera entre sus herederos.
Cristóbal Pérez de Alarcón, Capitán de la Compañía de Infantería de Pardos de Jalapa, debe y se obliga pagar a la Cofradía de las Ánimas, la cantidad de 100 pesos que le prestó a censo redimible el Mayordomo don Antonio del Camino y Velasco, mismos que pagará reconociendo 5 pesos anuales, y para la seguridad de esta deuda, hace hipoteca especial de las casas de su morada, labradas de cal, canto y tejas, lindan al norte con la calle que baja de esta plaza para la tenería que llaman de Ricardo y solar de doña María de Acosta, al oriente con casa de Matías de Ortega, al sur con solar de Patricio Mafara y al poniente con solar de Lucas de Campos y un caño de agua en medio.
Francisco Javier López, exhibió un legajo que contiene varios pedimentos suyos, autos, diligencias, y otros, todo relacionado sobre la testamentaria y aniversario de doña Francisca de Sales y Arauz, en virtud de lo cual, otorga que se obliga a reconocer a censo redimible, sobre su citada casa y solar, la cantidad de 137 pesos 7 reales, para pagar 6 pesos y 7 reales y ½ de rédito anual, al Mayordomo que fuese de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Nueva Veracruz, pagando los días primeros de marzo, por el periodo de 7 años.
Don Tomás Rajadel y don Marcos Barreda, vecinos del pueblo de Perote, albaceas de don Sebastián Martínez, dijeron que por bienes de dicho difunto, quedó una casa de cal y piedra, cubierta de madera, de tejamanil, construida en un solar de 45 varas de frente y 57 de fondo, que reconocen a censo de 5 reales anuales a favor del Hospital Real, a quien pertenece dicho solar, el cual linda al oriente con la Calle Real que entra a este pueblo y casas de doña Margarita Ortiz, al poniente con solar de José Beltrán, al norte con casas de dicho Beltrán y el río que baja del cofre, y al sur con la casa que era también de dicho difunto y hoy posee su sobrino don Santiago Martínez Rincón, propiedad que venden junto con el censo a don Ignacio Rincón, al precio de 731 pesos y medio real.
Don Antonio del Camino y Velasco, vecino del pueblo de Jalapa, Mayordomo de la Cofradía de las Ánimas Benditas, vende a Justo Francisco Jiménez, vecino de este pueblo, una casa y solar que María Flores donó a la mencionada cofradía; la casa es de madera, embarrada de cal y cubierta de tejas, linda al poniente con el Callejón de Flores y solar de Cristóbal Galvino, al sur con solar de Eulalia Francisca Pérez, al oriente con solar de Ignacio de la Cruz y al norte con solar de Pascuala Francisca Olmedo, al precio de 220 pesos de oro común y quedan impuestos a censo redimible con obligación de rédito de 11 pesos anuales, a pagar la mitad cada 6 meses a razón de 5%.
El Doctor José Suárez, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Jalapa, apoderado del Bachiller Manuel de Iglesias Álvarez, hace efectiva la última voluntad de Teresa Fernández de Espinosa, dotando a la capellanía de misas rezadas con 3,000 pesos de oro común de principal, sobre unas casas altas de azotea en la Nueva Veracruz que posee Miguel de la Vega, imponiéndolos a censo redimible a favor de la dicha capellanía, de los que dicho Miguel obliga dicha casa y pagará sus patronos y capellanes, 150 pesos de oro común de tributo y rédito a razón de 5 % anuales, nombrando como primer Capellán a Ignacio Fernández Álvarez, para que sirva y perciba los réditos de su principal y a falta de patronos, se nominará de acuerdo a cláusula. Por tanto, el Capellán tendrá la obligación de decir 25 misas rezadas anualmente, la capellanía no se podrá conmutar en otra obra pía, aunque para ello se hagan bulas apostólicas u otros escritos.