Doña Ana Antonia y doña Margarita Guillén, de esta vecindad, hermanas enteras, mayores de veinticinco años, esposa la primera de don Juan Nepomuceno Durán y con licencia marital, dijeron han poseído de mancomún y por indiviso en esta villa, dos casas de cal y canto, cubiertas de tejado, una ubicada en la calle de la Amargura que linda por el oriente a que hace frente con la plazuela que nombran del Carbón, por el poniente calle en medio con casas de la testamentaría de don Antonio Arcos, por el sur con la de don José María de la Rocha, y por el norte con casa baja de doña Manuela Ochoa; y la otra situada en la esquina del callejón conocido por el del Diamante, que linda por el oriente calle en medio con casa de doña Josefa Bacón, por el poniente con casa baja de don PedroMartín del Puerto Vicario, por el norte calle en medio con casas de la testamentaría de Ollín y por el sur con la de Carlos Díaz y Herrero. Señalan que las casas las obtuvieron por herencia de su finado padre; la primera propiedad reporta sobre sí el reconocimiento de 500 pesos a favor de la capilla del Señor del Calvario; y la otra está libre de gravamen por haberse amortizado el que reconocía en la parte de las hijuelas de doña María Josefa Guillén, hermana de las otorgantes. Y deseando éstas disfrutar con toda libertad cada una de por sí de su haber paterno, y disponer de él con legitimidad han acordado la adjudicación y partición de ambas casas, tomando para sí doña Margarita, la situada en la calle de la Amargura, y doña Ana Antonia la del callejón del Diamante; y para que esta partición tenga toda la firmeza y validación competente en la vía y forma, otorgan que aprueban, ratifican y dan por hecho con el debido arreglo la citada participación, y de las casas respectivamente aplicadas a cada una se dan por entregadas mutuamente a su satisfacción. Declaran que la propiedad que le corresponde a doña Ana Antonia tiene un exceso de 435 pesos 1 real 9 granos sobre la otra, por lo que hace expresa obligación de reconocer la cantidad al rédito corriente de un 5 por ciento al año en la casa que se aplicó por el tiempo y espacio de cinco años, hipotecándola en segundo lugar respecto de cualquier gravamen.
JUAN JOSÉ PAZ, ESCRIBANO DE CÁMARACALLEJÓN DEL DIAMANTE
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Doña María Josefa Morales de Argüello ha manifestado, como heredera y albacea de su tía doña Rita Casimira Morales, una memoria de comunicados con el fin de que testimoniase en lo conducente el que hace referencia al legado que aquella dejó hecho a doña María Francisca Fernández, de una casa de edificio alto y bajo sita en esta villa en el callejón del Diamante, con 14 varas de frente hacia una plazuelita y 22 de fondo hacia el callejón del Diamante, haciendo un martillo por donde está el pozo; la parte de abajo consta de un zaguán, una sala para el callejón de Gorospe, dos recamaras al callejón del Diamante, una cocina, patio y el dicho pozo; en la parte alta una escalera, sala, dos recamaras, cocina común, caballeriza, patio, lo cual linda por el oriente una casa de la otorgante, al norte con la misma y al poniente con dicho callejón del Diamante y cuyas paredes le pertenecen la mitad de los arrimos y la otra a la compareciente. Todo lo que quiere la señora Morales conste por instrumento que quedará protocolado y se dará de él las copias para evitar confusión y disputas después de su fallecimiento en razón de no estar expreso tal legado en el testamento de su tía doña Rita y porque quiere cumplir religiosamente la voluntad de su instituyente, así lo otorga y declara ser cierta la memoria de los comunicados que le dejó hechos y que el juez certifica.
FRANCISCO FERNÁNDEZ Y AGUDO, ALCALDE CONSTITUCIONAL DE PRIMERA NOMINACIÓNDoña María Salomé Pérez Mora, viuda, albacea y heredera del finado don Manuel Allén, vecina de esta ciudad, dijo que por bienes que le quedaron por la citada herencia, se halla una casa de altos y bajos, ubicada en esta ciudad a la calle que nombran Nueva, haciendo esquina al callejón de San Vicente que baja al del Diamante. Dicho fundo linda por oriente con el referido callejón de San Vicente, y del otro lado casa que fue de doña Rita Casimira Morales y hoy posee don Bernardo Sayago, por norte linda con la expresada calle Nueva, haciendo frente con casa del finado don Juan Antonio Figueiras y con la entrada del callejón del Síndico, por sur con el callejón nombrado de Quiñones, y por el poniente con casa baja que fue del mismo Allén y se la vendió a don José Carrillo de Hermida. Que dicho Allén por escritura de 7 de octubre de 1816, compró al presbítero don Francisco Antonio Rubio Roso, como apoderado del señor canónigo don Francisco Ángel del Camino, albacea del licenciado don Francisco Javier de Gorospe, la mitad del agua corriente que entra en la alcantarilla de la casa baja chica del finado Gorospe, situada en el callejón de Quiñones. Dicha compra la hizo para sus dos casas contiguas, es decir, para la baja que vendió a Carrillo y el alta, a que ahora se trata, siendo también el pozo medianero de uso para las dos casas. Al tiempo de comprar Allén la casa alta, reconocía 38 pesos y 5 reales a favor de doña Antonia Ugarte y su hija doña María Bañares, y 800 pesos a los herederos de don José MaríaValero, según consta por escritura de 26 de enero de 1816, por la cual le vendió don Juan Lucas de Olavarrieta. Las mencionadas cantidades están canceladas, como consta por anotaciones de los años de 1818, 1820, y 1822, y por descuido no han sido anotadas. Siendo dueño, Allén de la casa alta, la grabó en 2 000 pesos en favor de don Juan Lucas de Olavarrieta, por escritura de 27 de enero de 1816, a cuenta de dicho capital, se le redimieron 500 pesos a Olavarrieta, quedando de ese capital 1 500 pesos, mismos que endosó Olavarrieta a favor de unos herederos de don Juan de Unanue, a los cuales ha representado don Pedro Unanue, por cuya orden fueron entregados a don Francisco Fernández y Agudo, por lo que dicha casa, se halla absolutamente libre de todo gravamen, que por problemas de trámites entre don Pedro Unanue y el presbítero don Atenógenes María Lombardini no se ha formalizado la cancelación. Cuya casa deslinda y todo lo expuesto doña María Salomé, otorga la vende a don Juan Ignacio Saldaña y Bonilla, y es la misma que con la casa baja contigua que la otorgante le vendió a don José Carrillo por escritura de 6 de octubre de 1824, compró el marido de la otorgante a don Juan Lucas de Olavarrieta, según escritura de 26 de enero de 1816. La venta se efectúa en precio de 2 000 pesos, con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, el medio pozo divisorio, el agua corriente de que se ha hablado y demás que de hecho y de derecho le corresponden.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICODoña Josefa Valón, natural del Ferrol reino de Galicia, vecina de esta villa, hija legítima de Ignacio Valón y de doña Margarita González de Villarinegui, otorga su testamento en la manera que va declarado: Encarga a su albacea le dé 10 pesos a su sirvienta María Josefa, en retribución de los buenos servicios. Declara que fue casada en primer matrimonio con don Manuel González Blanco, quién llevó al matrimonio algunos bienes como comerciante que era, éste quebró y quedaron sujetos a sus arbitrios y trabajo personal, y de cuyo matrimonio solo cuenta por fruto de él un hijo que se encuentra ausente llamado Antonio González Valón. Asimismo, declara que, muerto su primer marido, pasó a segundas nupcias con don Joaquín Antonio Hurtado, teniente visitador que fue de la Renta de Tabaco, ya difunto, quien tampoco llevó bienes al matrimonio ni tuvieron hijos. Declara por bienes la casa de su habitación, y otra en la esquina del callejón del Diamante y de Quiñones, ambas libres de empeño; el menaje o pocos muebles y su ropa de uso; algunas otras menudencias de que está impuesto su albacea, como los 1 400 pesos y sus premios que le adeuda la testamentaría del finado don Juan Antonio Figueiras. Declara por sus bienes unos 230 pesos que le adeuda Silvestre Aburto y 35 pesos que le debe don Manuel Ignacio Franceschi y Castro. Advierte a su albacea que no le debe a nadie y que tiene existentes unos 250 pesos con que podrá sufragar los gastos de funeral y entierro. Encarga a su albacea que la casa que ocupa la ponga en poder de doña Josefa Segovia, para que la disfrute por sí o perciba su renta el término de un año, el que cumplido vuelva a la masa de sus bienes. Nombra por albacea fideicomisario y tenedor de bienes a don Domingo Nogueira, de este comercio y vecindad. Y nombra como único y universal heredero a su hijo don Antonio González Valón.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINODoña Manuela de Bárcena, viuda de don Juan Bautista de Garaicoechea, mayor de edad, dijo que don Francisco Antonio de la Serna, de este comercio, le ha franqueado la cantidad de 2 767 pesos y 7 reales en moneda de plata, el premio de un 12 por ciento anual, e importando 332 pesos y un real, lo que hace un total de 3 100 pesos, la que debe caucionarse con hipoteca de una casa de la propiedad de la comparente. Y reduciendo a efecto, doña Manuela de Bárcena otorga que se obliga a pagar a don Francisco Antonio de la Serna los referidos 3 100 pesos, y para la perfecta caución y seguridad del pago, hipoteca una casa de edificio bajo que posee por suya propia en esta ciudad a la primera cuadra de la calle que se denomina Principal, cuyo edificio hace su frente al norte con dicha calle, y del otro lado el callejón que hoy se conoce del Diamante, y casa alta del finado don Carlos Díaz de la Serna y Herrero; por oriente linda con casa alta que fue de don José de Arias y Torija y hoy es de don José Julián Gutiérrez; por poniente con casa alta que fue de los herederos de don Mateo Badillo, y por sur con el fondo de la del finado don Miguel Ignacio de Miranda.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOManuela de Zaragoza, vecina de este pueblo de Jalapa, albacea y heredera de su difunto marido don Gaspar Álvarez, otorga que vende a don Vicente Fernández de Baldimo, una casa con el solar que le pertenece que tiene de frente 19 y 3 cuartas varas hacia el norte por donde linda con el Callejón de Quiñones y del otro lado casa de don José de Ugarte, por el costado del oriente linda con Callejón del Diamante y solar de Francisco Javier López, por el fondo que es de 27 y media varas hacia el sur linda con casa de don Narciso Hernández Badillo, y por el costado del poniente linda con unas paredes que fueron del difunto don Juan de Quiñones. Dicha venta la hace con el cargo y gravamen de sustentar y alimentar a la vendedora los días que Dios le dé vida y darle un cuarto de dicha casa para su habitación hasta su muerte; se la vende en 400 pesos.
Don Cristóbal García y don José García, padre e hijo, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a Bartolomé Salvo, Síndico del Convento del Señor San Francisco, la cantidad de 30 pesos a censo redimible, mismos que cargan sobre una casa que linda al sur con casas de don Antonio Primo de Rivera y de los herederos de don Laureano Fernández de Ulloa, al norte con el Callejón del Diamante y solar de Bartolomé Salvo, al poniente con casas de los herederos de doña Ana María de Iglesias. Dichos 30 pesos, los venden en cantidad de 600 pesos que se obligan a pagar al convento en dos pagos, la mitad cada 6 meses.
El Capitán Francisco Javier López, vecino de este pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar a la Cofradía de esta parroquia, y en su nombre a su Mayordomo, la cantidad de 200 pesos, los cuales ha recibido de Alonso José Gatica y don Juan Crisóstomo, en el periodo de 2 años, con un rédito anual del 5 % en reales de contado, y para la seguridad de dicha deuda, hipoteca 2 casas ubicadas en este pueblo en el callejón de Quiñones y la otra en su mismo sitio, frente al callejón del Diamante, ambas gravadas en la cantidad 905 pesos.
Doña Andrea Dorotea Hernández y doña Gertrudis López, viuda y sobrina respectivamente del Capitán de la Compañía de Pardos Francisco Javier López, sus albaceas testamentarias según cláusula del poder para testar que confirió en esta Villa, y en uso de dicho poder venden a don José Ignacio Pavón y Muñoz, del comercio de la Nueva Veracruz, una casa situada en la Calle Nueva con 14 varas 2/3 de frente, que lo hace hacia el sur con la boca del callejón que baja al del Diamante y casa esquina de doña Rita Morales; y 88 varas de fondo que lo hace al norte con el pasadizo o camino que va para el aguaje de Xallitic, por donde cruza el desperdicio de aquéllas y otros manantialitos a su frente. Por el costado del oriente linda con solar de las señoras Acosta o Rodríguez y al poniente con casa nueva de don Juan Antonio Figueiras. La vende en 3 300 pesos, 1 900 de contado y 1 400 que reconoce en parte de una capellanía que mandó fundar doña Paula Barradas [Meléndez].
Doña Petra Antonia Bonilla, de esta vecindad, viuda de don Manuel José Bellido, ha recibido de don Jacinto Mora, de esta misma vecindad, actual dueño de los siete cuartos del Callejón del Diamante, la cantidad de 400 pesos, mismos que se hallaban impuestos sobre dichos cuartos, cuya imposición se hizo a favor de los hijos menores de la otorgante, por el albacea de su madre política doña Ángela Francisca del Pino; y según lo ordenado en los autos de inventarios de doña Ángela, dicha cantidad corresponde a su difunta hija doña Manuela Josefa Salvo, de quien es su legítima heredera la otorgante doña Petra Bonilla, quien da por cancelada dicha escritura.