Don Mateo Badillo, vecino y del comercio de esta Villa, otorga poder general, en primer lugar a don Francisco Fernández de Elías, residente en la Ciudad de Cádiz; en segundo a don José Martínez de Junquera, de la misma vecindad y comercio, y en tercer lugar a don Pablo Badillo, para que a nombre de él, en los lugares ya señalados, pidan la entrega de todos los intereses y bienes que le pertenezcan, tomen cuenta a quienes deban darlas, haciendo cargos y admitiendo sus descargos. De igual forma, en su representación, lo constituyan como fiador de su sobrino don Francisco Nicolás, para el empleo de Contador General del reino de Jaén. Por otra parte, con el poder que les otorga, formalicen y funden cualquier capellanía, obras pía, escuela de niños u otra fundación; también para que puedan presentarse a la piedad del Soberano, para la vinculación de la cantidad que señale, ya sea en vales reales, fincas y acciones en el Banco de San Carlos y por último soliciten el patronato de capillas, iglesias o altar, y hagan compras de bienes raíces en su país y villa de Cabrejas del Pinar, o en sus cercanías.
CÁDIZ, CIUDAD DE
667 Descripción archivística resultados para CÁDIZ, CIUDAD DE
Don Diego Briseño, vecino del paraje de la Rinconada, jurisdicción de la Antigua Veracruz, residente en esta Villa, otorga poder especial a los señores Vicario Iñigo, ausente, a don Francisco Pastor y Calle, vecinos y del comercio de Cádiz, para que se presenten en el Juzgado que corresponda, a demandar los derechos que le asisten a los bienes de su difunto padre don Lucas Briseño, vecino que fue de Morón, y lo que resultara pertenecerle lo reciban y otorguen testimonio.
Doña Francisca de Vieyra y Sousa, de estado viuda, natural de Sanlúcar de Barrameda, vecina de la Ciudad de Veracruz, residente en esta Villa, mayor de 50 años, hija legítima de don José de Vieyra y Sousa y de doña Isabel Pérez, difuntos, otorga su testamento donde declara que hace más de 50 años contrajo matrimonio en Cádiz con don Manuel Martín Suárez, con quien procuró cuatro hijos que murieron en edad pueril. Ordena que la corta ropa de su uso se distribuya entre las pobres del Beaterio, por vía de compensación al trabajo y cuidado de asistencia que han dado a su persona. Deja a su sobrina doña María Josefa [Vieyra] un Lignum Crucis. Declara que su hermano, don Juan de Vieyra y Sousa, la dejó en su testamento como heredera usufructuaria de los réditos del remanente de su quinto y ampliándole por un codicilo la facultad de poder disponer de una parte a beneficio de su alma. Manda que se funde una capellanía con el principal de 2 000 pesos y gravamen de 12 misas aplicadas por su alma y la de su hermano, nombrando como patrono de ella a la Venerable Orden Tercera de esta Villa y por capellán al sacerdote que dicha mesa destinare, debiendo ser el padre más pobre. Nombra como sus albaceas, en primer lugar a don Manuel Antonio del Valle, en segundo lugar al Teniente Coronel don Juan Manuel de Bonilla y en tercero al Regidor y Alguacil Mayor don Carlos [Díaz de la Serna y] Herrero.
Don Mateo Badillo, del comercio de España, vecino de esta Villa, como albacea tenedor de bienes del difunto don Juan Mateo Juille, y como tutor y curador de doña María Manuela Juille y Moreno, su hija, en virtud del matrimonio que ésta ha contraído con don Juan de Tejada y Miñon, de esta vecindad, ha procedido a la entrega de las tutelas paterna y materna que le corresponde, la cual se compone de 20,000 pesos en una escritura que del valor de 30,000 pesos otorgó al Real Tribunal del Consulado de Veracruz, a los 23 de enero de 1799, por vía de depósito irregular con causa de réditos de un 5%. Asimismo, entregó otra escritura con valor de 5,000 pesos, otorgado por don Ventura García Diego, vecino de Guadalajara, con plazo de 3 años y la obligación de sus réditos. La cantidad de 9,932 pesos en plata acuñada resto de dichas tutelas. Una carta orden por cuatriplicado para don Juan Antonio Camero, vecino de Cádiz, en la cual le ordena tenga a disposición de don Juan de Tejada, la cantidad de 49,893 y medio reales plata de a 16 cuartos en la clase de moneda, que es la parte que le corresponde de los intereses en su poder, pertenecientes a la testamentaria de Juan Mateo Juille. En cuya conformidad el enunciado don Juan Tejada, por sí y en nombre de su consorte, se da por entregado y otorga por el presente recibo a favor de don Mateo Badillo, cuyo instrumento servirá como carta de dote.
Tomás Miguel de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que se le remató el 18 de marzo pasado en pública subasta, un negro esclavo en 250 pesos de oro común nombrado Miguel Valentín, de 18 años, que fue del ingenio de San Miguel Almolonga, cantidad que exhibió don Juan Bautista Garracín, vecino de la Ciudad de Cádiz, cargador de la presente flota, en cuya virtud declara pertenecerle el esclavo al mencionado Juan Bautista, por tanto se desiste y aparta de los derechos de propiedad, posesión y señorío.
Don Luis de Monterde y Antillón, Caballero de la Orden de Calatrava, residente en el pueblo de Jalapa, vecino de la Ciudad de México, otorga poder especial, en primer lugar y con preferencia al Coronel Ignacio de Salcedo, residente en la Corte de Madrid, y por su falta o ausencia a don Francisco de Abascal y Zorrilla y por la de ambos a don Rafael de Eliza, residente en la Ciudad de Cádiz y por la de todos en cuarto y último lugar a don Pedro Cristóbal de Reynoso y Mendoza, de la Orden de Santiago, vecino del puerto de Santa María, para que en su representación parezcan ante el Rey y en los demás reales consejos que con derecho deban y respondan a cualquier cargo que se le puedan hacer por no haber tenido efecto la superior orden de la aperción de la feria que se debía haber ejecutado en el pueblo de Jalapa.
Don Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa y de la de Jalacingo su agregado, otorga poder especial a don Juan García Romero, vecino de la Ciudad de Cádiz, para que en su nombre parezca ante el Rey y en su Real Consejo de Indias, así como en otros tribunales superiores e inferiores y pida la confirmación y aprobación de la renuncia, que de su oficio hizo en él don Francisco Suárez, en virtud del testimonio que de ella y del título que se le despachó y para ello presente memoriales, escritos, testigos, probanzas, demande, responda, niegue y saque otros papeles que le pertenecen.
Don Francisco Antonio Gago, vecino de la Ciudad de Cádiz, en nombre de doña María Vázquez Rubio, de esa misma vecindad, otorga que ha recibido de don Agustín Arizcun 1, 600 pesos escudos de a 10 reales de plata, mismos que se obligó a pagarle, y de ellos se da por entregado a su voluntad.
Don Antonio Fernández Somera, residente en el pueblo de Jalapa, vecino de la ciudad de Cádiz, otorga poder general a don Roque Puyana, residente en este pueblo y próximo a hacer viaje a la Ciudad de la Puebla, para que en su nombre pida, demande, reciba y cobre cualquier cantidad de pesos de oro, plata, joyas y otras cosas que cualquier persona le deba.
Juana de Ochoa, viuda de Luis Fernández de Ulloa, y el Alférez Laureano Fernández de Ulloa, madre e hijo, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que el difunto compró a don Juan Bautista Garracín, vecino de la ciudad de Cádiz, Cargador de flota a cargo de Fernando Chacón, un esclavo nombrado Miguel Valentín de 18 años, en 278 pesos por escritura que a su favor le otorgó el 26 de abril de 1721, el cual quedó entre sus bienes y en su partición se le adjudicó a José Antonio de Acosta a quien declara le pertenece y puede disponer de él a su voluntad.