El Alférez don José Modesto Montiel, español y vecino del pueblo de Naolinco, vende a don Francisco Hernández natural de los Reinos de Castilla y vecino de Naolinco, un solar de 36 varas de frente y 40 varas de fondo, el cual linda al norte con la iglesia y cementerio de esta iglesia parroquial, al sur con solares pertenecientes a las Benditas Ánimas, al oriente con solar de Petrona Guevara y al poniente con solar de los herederos de Matías Pérez, en la cantidad de 290 pesos.
ALFÉRECES
41 Descrição arquivística resultados para ALFÉRECES
Don José Trillo, natural del pueblo de Santiago de Ameixenda, Arzobispado de Santiago de Galicia en los Reinos de Castilla y residente en el pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Juan Trillo y de doña Manuela Fernández, difuntos, otorga su testamento donde declara tener 488 pesos y dos reales en dinero efectivo, en poder de su amo, don Manuel de Luna, Alférez de Milicias del comercio de Veracruz, asimismo un ranchito de hacer carbón en el sitio llamado Vergara, entre otros bienes. Nombra como albacea testamentario y heredero universal a su amo, don Manuel de Luna, Alférez de milicias de la Veracruz.
Francisco Gómez, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, Juez de Caminos y de Registros, 50 pesos de mercaderías de Castilla y de la tierra, asimismo se le notificó pague la alcabala de lo que vendiese con el Alférez Agustín Sierra, a cuyo cargo está su cobranza.
Bartolomé Valdivia, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, Juez de Caminos y de Registros, [300] pesos de mercaderías de Castilla para vender en esta jurisdicción, asimismo se le notificó acuda a pagar la alcabala de lo que vendiese con el Alférez Agustín Sierra, a cuyo cargo está la cobranza.
Ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad, pareció Francisco Hernández, mercader viandante, quien manifestó 500 pesos de oro común de mercaderías de la tierra de Castilla que venderá en esta jurisdicción, asimismo el Corregidor le notificó acuda a pagar la alcabala con el Alférez Agustín Sierra, vecino de esta jurisdicción, en quien está rematada la alcabala.
Codicilio de Juan de Esquenaga, residente en este pueblo de Jalapa, enfermo, natural de la Villa de Somosa, del Señorío de Vizcaya, en los reinos de Castilla, por el cual dijo que habrá dos años otorgó su testamento en la ciudad de Sevilla, y ahora desea que su cuerpo sea sepultado en este pueblo; asimismo, declaró que con Juan del Barrio y Miguel de Urganton en la Nueva Veracruz dejó ciertos bienes, y ordenó que sean entregados al Alférez Francisco de Baraez para que los remita a la ciudad de Sevilla a Don Juan de Alfonseca, Contador de la Contratación en aquella ciudad, y en su ausencia, a Marcos Gómez Sobrado, de la misma vecindad.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda de Manuel de Riveros, hija legítima de Francisco de Ortega y Castro, natural de los Reinos de Castilla, y de Agustina de la Gasca, natural de la Ciudad de la Puebla de Los Ángeles, otorga poder para testar a don Manuel Laso Nacarino, a su sobrino el Alférez Sebastián de Flores Moreno y a Juan de Thormes para que en su nombre y representación ordenen su testamento, entre cuyos bienes menciona: casas de vivienda en la Nueva Ciudad de la Veracruz y 4 cuartos, 3 aposentos de madera techados de tajamanil, un mesón en La Antigua, una casa de vivienda en la Calle Real, una casa que habita una sobrina, entre otros bienes inmuebles.
Don Lorenzo de la Torre, Caballero del Orden de Calatrava, Gentilhombre de la Boca de Su Majestad, Factor, Veedor, Juez Oficial Real de la Real Hacienda y Caja de la Nueva ciudad de la Veracruz y puerto de San Juan de Ulúa, natural de la villa del Cabezón de la Sal en las montañas del arzobispado de Burgos en los reinos de Castilla, hijo de don Lorenzo de la Torre y de doña Marta González de Hoyos, difuntos. Por la presente otorga poder para testar al Capitán don Lope Antonio de Iribas, a doña Agustina Jaimes Dávila Barrientos y a doña Ana Francisca Margarita de Iribas Dávila, vecinos de la villa de Córdoba, para que en nombre y en representación de su persona puedan hacer y otorgar su testamento como se los tiene comunicado. Ordena ser sepultado con las vestiduras militares del orden que profesa y si falleciera en esta villa sea sepultado en el convento de San Antonio, delante del altar de Nuestra Señora de los Dolores, y si sucediere en la ciudad de la Puebla de los Ángeles, México o Veracruz sea en el convento del Señor Santo Domingo, en la capilla de Nuestra Señora del Rosario, y si fuere en el camino, manda que sus huesos sean trasladados a la iglesia más cercana. Declara fue casado en primer matrimonio, diecisiete años, con doña Rosa María Laso, vecina que fue de la Nueva ciudad de la Veracruz, hija del Alférez don Manuel Laso Nacarino y de doña Sebastiana de Espinosa, y por no haber tenido hijos, les devolvió a los padres de la susodicha lo que importaba carta dote. Señala que habrá tiempo de quince días, poco más o menos, que pasó a segundas nupcias con doña Ana Francisca Margarita, y los padres de ella le prometieron 30 000 pesos en el valor de un trapiche nombrado Nuestra Señora de Guadalupe y otras alhajas, siendo el día 23 de noviembre del presente año que se celebraron las nupcias, habiendo otorgo carta de dote. Señala no tiene hijos que con derecho le deban heredar. Declara tiene bienes en la villa de Cabezón de la Sal que corresponden a la parte paterna y materna, que están en poder de unos parientes suyos de los que es su voluntad que en caso de que él llegase a tener hijos de este matrimonio, los hereden los susodichos y de no tenerlos hace donación de ellos a sus parientes. Nombra por sus albaceas al Capitán don Lope Antonio, a doña Agustina Jaimes Dávila, padres de su mujer, a su mujer doña Ana Francisca Margarita y al Señor don Diego Felipe de Angulo, Chantre de la iglesia de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, y por tenedora de sus bienes a doña Ana Francisca. Nombra por heredera de sus bienes, derechos y acciones a la dicha doña Ana Francisca Margarita.
Sem títuloEl Cabildo, Justicia y Regimiento de esta villa de Córdoba compuesto por el Capitán don Gaspar Rendón, Alcalde Ordinario de primer voto de esta villa por Su Majestad, presidente de dicho cabildo por ausencia del General don Francisco Espiguel de Ávila, Alcalde Mayor de esta villa, su partido y jurisdicción por Su Majestad y Teniente de Capitán General de ella; el Capitán de Caballos de Coraza don Juan Valero Grajera, Alférez Real, don Francisco de Aguilar y don Ignacio de Tembra y Simanes, los tres Regidores perpetuos de esta villa por Su Majestad; en nombre de dicho cabildo otorgan poder general al Señor don Francisco Antonio de Palacios y del Hoyo y, en segundo lugar, al Señor don José de Cienfuegos, Inquisidores Mayores del Santo Oficio de la Inquisición de este reino de la Nueva España, residentes en esta villa y próximos a viajar a los reinos de Castilla en las naos de guerra del cargo del Señor Jefe de Escuadra don Baltazar de Guevara, para que en su nombre puedan parecer ante el Rey Nuestro Señor, en su Real y Supremo Consejo de Indias u otro cualquier tribunal, y pidan y supliquen a Su Majestad se sirva de confirmar la sentencia que en vista y revista se sirvieron de pronunciar los señores presidente y oidores de la Real Audiencia de esta Nueva España a favor de este Ilustre Cabildo, en el pleito que les movió los Capitanes don Juan Mellado de Rivadeneira y don Gaspar Carlos de Rivadeneira, sobre el territorio que fue servido Su Majestad de hacerles merced para la fundación de dicha villa; asimismo, se sirva Su Majestad de honrarles y hacerles merced de los demás que fuere su real voluntad.
Sem títuloEl Alférez Baltazar de los Reyes, vecino de este pueblo de San Antonio Huatusco de la jurisdicción de la villa de Córdoba, natural de la ciudad de Sevilla en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Sebastián Fernández, difunto, y de María [roto] que vive en dicha ciudad de Sevilla; y Rosa María [roto], su mujer, vecina de este pueblo, natural de él, hija legítima de Nicolás de Avendaño y de Josefa Pacheco, difunta, estando buenos y sanos del cuerpo, se otorgan el uno al otro y el otro al otro el poder para que hagan y ordenen su testamento. Declaran que son casados y no han tenidos hijos. Ítem, Baltazar declara por hijos naturales a Agustín que será de edad de dieciséis años y a Diego de los Reyes de trece años, los cuales tiene en su casa. Se nombran el uno al otro y el otro al otro como albaceas testamentarios, asimismo nombran al Capitán Juan José Fernández, su tío [roto].
Sem título