Doña Sebastiana Antonia Guraya y Lezama, residente en este ingenio, viuda del Tesorero Don Francisco de Amilibia, dio su poder cumplido al Alférez José de Obregón, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que representando su persona, rija, gobierne y administre, una casa de su propiedad en dicha ciudad, ubicada en la esquina de la calle de Las Damas, con 7 aposentos; y la arriende a la persona o personas que por bien tuviere, por los tiempos y precios que asentare. Asimismo, le dio poder para que cobre los jornales de cuatro esclavos varones que tiene en aquella ciudad.
ALFÉRECES
1367 Descrição arquivística resultados para ALFÉRECES
Doña Juana Margarita de Oliver, viuda del Alférez Don Luis López, dio su poder cumplido al Capitán Don Juan Cavero, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre parezca ante el señor Juez y Juzgado de Bienes de Difuntos de dicha ciudad, y pida se le den y entreguen los autos de juicio divisorio que se estaban siguiendo en el juzgado de Jalapa, entre la susodicha y los demás herederos de los bienes que quedaron por fin y muerte de su marido.
El Alférez Don Juan de Sosa, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, por causas que le mueven se obligó, a que si en este pueblo jugare a los naipes, si no fuere por vía de entretenimiento, pagará a la Cofradía de Las Animas de Jalapa, 175 pesos de oro común, más la cantidad de pesos con la que se hallare jugando; así como 25 pesos para el denunciante, y dio poder a las justicias de este pueblo, para que lo compelan a lo dicho.
Doña Ana de Arcos, viuda del Alférez don Juan de Morales y vecina de este pueblo, vende al Licenciado don Ignacio Javier de Campo, Clérigo Presbítero de este obispado y vecino de este pueblo, un pedazo de solar ubicado en la Calle de Tecuanapa, por la cantidad de 150 pesos en plata corriente.
Don Gregorio Fernández Mantilla, vecino de este pueblo de Jalapa, como albacea, curador y tenedor de bienes del difunto don Antonio de Herrera Povas y Pereyra, da en arrendamiento a don Alonso de Alba y Ramos, vecino de este pueblo, unas casas ubicadas en la esquina de esta plaza, lindan al norte con la calle Real que sale para la Nueva Veracruz y casas del Alférez don Laureano Fernández de Ulloa, al poniente con casas del Capitán don Bartolomé de Castro, al oriente con casas de don José de la Calle y al sur con casas del Escribano Diego Cardeña, por el periodo de 2 años, en la cantidad de 10 pesos en cada mes.
Don Laureano Fernández de Ulloa, Alférez reformado de una de las compañías milicianas de este pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don José Rodríguez de Guzmán, para que comparezca ante el Superior Gobierno, donde pida y suplique no se le proponga para el puesto de Capitán de la compañía de infantería miliciana de este pueblo.
El Capitán don José Robledano de Cardeña, vecino de este pueblo de Jalapa, renuncia al poder de albacea testamentario y tenedor de bienes, que le otorgó el difunto Alférez don Jerónimo de Acosta, vecino de este mismo pueblo, en compañía de José Antonio de Acosta, hijo del difunto, por estar atendiendo diferentes ocupaciones que le impiden hacer uso del citado poder.
Los Capitanes don José Robledano de Cardeña, don Gregorio Fernández Mantilla, y los Alférez don Laureano Fernández de Ulloa, don Blas Fernández Álvarez y don José Antonio de Acosta, en voz de los vecinos de este pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Diego Francisco Upton de Fuentes, vecino de la Ciudad de Sevilla, para que comparezca ante don Felipe vta., Monarca Católico y en su Real Consejo de Indias, para pedir y suplicar la realización de las ferias en este pueblo de manera perpetua.
El Bachiller Miguel Pantaleón Díaz de Acosta, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de San Antonio Huatusco, dijo que por el mucho amor que le tiene a su sobrina María Sebastiana, hija del Alférez Juan José Rincón y de Ángela Díaz de Acosta, su hermana, le hace gracia y donación irrevocable de 200 pesos que le aplica y sitúa sobre el valor de un esclavo nombrado José Cayetano que le pertenece.
Teresa Fernández de Espinosa, mujer de Diego de Castro y Gamboa, vecina de este pueblo, dijo que por muerte de sus padres, el Alférez Antonio Fernández de Espinosa y Bernarda Cabello, quedaron por bienes una esclava nombrada Ursula María, mulata cocha, de 38 años, mellada de los dientes, a quien por buenos servicios que le prestó a sus padres y por pagarle 100 pesos, otorga que le da libertad y le entrega escritura.