María de Rivas, mujer legítima de Juan de Vivero, vecina de Jalapa, dijo que por cuanto Francisca Díaz Matamoros, mujer que fue del Alférez Andrés de Arano, vecino de la ciudad de Los Ángeles, por su disposición y última voluntad mandó se le diesen 200 pesos cuando contrajese matrimonio, y habiéndolo realizado con el dicho Juan de Vivero, Andrés de Arano únicamente le mandó 100 pesos; atento a lo cual, dio su poder cumplido a Tomás Cárcamo, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que cobre del referido Andrés de Arano los 100 pesos que le resta debiendo.
ALFÉRECES
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Antonio Luis vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a el Alférez Don José de Medina, vecino de Jalapa, para que en su nombre cobre de Domingo Gómez 29 pesos y de Diego Cardeña 23 pesos, por razón de otros tantos que les ha dado, y otorgue las cartas de pago correspondientes.
El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado del partido de Jalapa, dijo haber comprado al Capitán Andrés de Urquía, vecino de la nueva Veracruz, unas casas en aquella ciudad, sobre las cuales están cargados 1500 pesos de censo principal, pero por la presente escritura declaró que tales casas las compró para el Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, cuñado del Capitán Andrés de Urquía.
Doña Ana Fernández de la Calleja, vecina de Jalapa, albacea y tenedora de los bienes de Fernando de Arriaga, su difunto marido, tutora de sus menores hijos; revocó un poder que le dio al Alférez Salvador de Caseda, vecino de la ciudad de México, para seguir un pleito en la Real Audiencia contra los bienes de Pedro de Alarcón, difunto; y por la presente, dio poder para concluir dicho pleito a Felipe González, Procurador de los negocios del Consulado de la ciudad de México, y para que cobre los pesos de oro, plata, reales, joyas, esclavos, ganados y otros bienes que le deban.
El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario de Isabel López Muñoz, vende a doña Ana Fernández de la Calleja, viuda de Fernando de Arriaga, unas casas de piedra cubiertas de teja y un solar a su linde, que quedaron por bienes de la dicha difunta en este pueblo, en la Calle Real que baja a la plaza, linda con calle que va a las casas de Luis López, dueño de recua, y casas de Doña María de Estupiñán; hacen frente con solar de Juan de Argaiz y casa de Doña Sebastiana de la Gasca, por el precio de 1500 pesos de oro común, los 600 pesos de censo principal y los 30 pesos de renta anual a favor del convento de San Francisco de Jalapa, por la memoria de misas que se ha de fundar a favor de Isabel López Muñoz; y los 900 pesos restantes, se han de pagar a María de la O Muñoz y a Gerónima Díaz de San Antonio y Muñoz, a razón de 150 pesos anuales, una paga en pos de la otra.
El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario y tenedor de los bienes de Isabel López Muñoz, vecina que fue de Jalapa, funda una capellanía de misas por el alma de la difunta a favor de los religiosos de San Francisco de este pueblo, con 600 pesos de principal y 30 pesos de renta en cada un año, sobre las casas y solar que la susodicha dejó en la Calle Real que baja a la plaza de este pueblo, cuya venta tiene celebrada en 1500 pesos con Doña Ana Fernández de la Calleja, vecina de Jalapa, y ésta reconocerá el censo a los padres guardianes del convento de San Francisco de Jalapa.
Juan Salvador Barba, vecino del pueblo de Huamantla, jurisdicción de Tlaxcala, dijo haber comprado al Alférez Nicolás Sánchez de Medina, vecino de la Villa de Córdoba, un negro nombrado Manuel, de nación Angola, de 22 años de edad, en el precio de 400 pesos, según consta por una escritura que pasó ante Juan López Gallegos, escribano de Su Majestad, en las tierras de labor de los herederos de Juan Montiel, jurisdicción de la ciudad de Los Ángeles, el 5 de diciembre de 1676; sin embargo de lo cual, declara que dicho negro en realidad lo compró para el Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, pues lo pago con su dinero, por esta razón renunció y traspasó la propiedad del esclavo en el susodicho.
El Bachiller Juan Fernández Nieto, cura coadjutor del partido de San Andrés Chalchicomula, como principal obligado, y Antonio de Vega, vecino de dicha jurisdicción, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 190 pesos y un tomín de oro común, por otros tantos que valieron y montaron cantidad de semillas, lana y un becerro, del diezmo del año pasado de 1682, del rancho de Diego Lucas y de la hacienda del Alférez Gaspar de Atiensia Palacios [Gaspar de Atencia Palacios], que el principal compró al Bachiller Miguel Trujillo Villavicencio, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.
El Alférez Miguel de Zamora, Alguacil Mayor de la Antigua Veracruz, vecino de Jalapa, dio en arrendamiento a Cristóbal López de la Plata, Alguacil Mayor interino de Jalapa, una casa de paredes de piedra, cubierta de tejas; puerta a la Calle Real que va de la plaza de este pueblo a la Veracruz, a mano izquierda, por tiempo de tres años y al precio de 50 pesos anuales, a partir del 26 de junio del presente año.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio de Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido al Alférez Diego de Simancas, vecino de la ciudad de Los Ángeles, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que en su nombre cobre los pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le deban; asimismo, le dio este poder como administrador general de todas sus haciendas, ingenios y estancias de ganados mayores y menores; especialmente, para que venda un censo que tiene sobre el ingenio de Nuestra Señora de los Remedios, el cual fue del regidor Luis Pacho Mejía, de un mil y más pesos de oro común de principal.