Ante el Capitán don Juan de Ursúa, Alcalde Mayor en este partido, pareció el Sargento Juan Ortiz, quien dijo tiene arrendada al Capitán Juan González de Olmedo, una casa que es de la Cofradía de la Virgen Santísima, y que antes la tenía arrendada a Juan López del Pozo, para poner una tienda y vender algunas mercaderías de que hace manifestación de 50 pesos de cacao, azúcar, jabón, tabaco, candelas; para cuyo efecto pidió se le mande la licencia para poner y abrir la dicha tienda, la cual le fue concedida, comprometiéndose a que de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.
ALCALDES MAYORES
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Ante el Capitán don Bernabé Domínguez Abarca, Alcalde Mayor por Su Majestad en este partido, se tomó la razón de una pipa de vino en 6 barriles que lleva Alonso de Rivera, mayordomo de la recua de Matías Almazán, para entregar en México a Rodrigo Jácome de Urrea.\n
Ante el Capitán don Bernabé Domínguez Abarca, Alcalde Mayor por Su Majestad en este partido, se tomó razón de 80 pipas de vino que lleva Antonio Ramón en la cuadrilla de carros de su padre, Francisco Ramón, para entregar en México, de las cuales 40 son para Andrés del Rosal, 19 para Jacinto de Ávila[Aguirre], 5 para Matías de Murga, y 16 para para el dicho Rosal.\n
El Capitán Rodrigo Serrano, Alcalde Mayor por Su Majestad de este partido, manda se pregone públicamente para que cualquier persona de cualquier estado, calidad y condición que sea, pueda poner y ponga el abasto de carnero que se rematará en la persona que más diere.
Ante el Capitán Gregorio de Arostegui, Alcalde Mayor, se presentó petición de doña Beatriz de Messa [Meza] y Bela [Vela], viuda y vecina de este pueblo. En dicha documento la compareciente relata que envió unas mulas a la Nueva ciudad de la Veracruz con Juan de Torres, mulato libre, vecino de este pueblo, para que las cargara de géneros de flotas. Estando en la ciudad de la Veracruz, mientras el susodicho preparaba unas cargas de aceite, se presentó Francisco de Acevedo, vecino de la misma, y le entregó dos mulas cargadas de aceite, pertenecientes a Nicolás Hernández Cimapan, vecino de este pueblo, para que las llevara a su cargo, junto con las suyas, y entregara a sus dueños en la ciudad de la Puebla. Debido a las lluvias, y por temor a que los ríos por el Camino Real estuvieran llenos de agua, se dirigió por el camino que va al pueblo de San Antonio; y en el paraje llamado “Las dos Puentes”, una de las mulas del dicho Nicolás Hernández cayó al río, la cual murió y la carga no apareció; y prosiguieron su viaje hasta la Puebla. En dicha ciudad entregaron la carga a sus dueños, y “por las 9 arrobas de aceite que se perdieron en el río le escalfaron de sus fletes 7 pesos por cada arroba de aceite”, siendo así que éste no debía pagarlo, sino el dicho Nicolás Hernández. Por esa razón ha requerido al susodicho para que le pague, pero éste no lo ha querido hacer, argumentando que primero le tiene que pagar la mula que se le ahogó. Y para que conste solicita le reciba la información de lo que refiere en este pedimento.
Ante el Capitán Rodrigo Serrano, Alcalde Mayor, se presentó petición de Pedro Camacho, vecino del pueblo de San Cristóbal de Alvarado, en nombre y con poder de Bartolomé de Almoguera, su tío, en la cual manifiesta que a su parte le son deudores los bienes del difunto Juan de Llanos, vecino que fue de este pueblo, por cantidad de 772 pesos y 2 tomines y medio. Y al presentarse con la albacea y heredera Nicolasa de Montijos, mujer que fue del dicho difunto, para que ajustasen cuentas y le pagara, ésta respondió “que no quiere por cuanto el dicho su marido no dejó bienes con que poder pagar”. Por lo que pide y suplica mande a dicha Nicolasa de Montijos, como albacea y tenedora de los bienes, le pague la cantidad.\n
Doña Catalina Pérez de Arredondo, vecina de este pueblo, viuda de don Francisco de Vargas, hijo legítimo que fue de don Juan de Vargas y Dina Mariana de Madrid, naturales que fueron de la Villa de Baroja en los reinos de Castilla, Arzobispado de Toledo, dijo que el dicho su marido estando enfermo hizo en papel una memoria a modo de testamento, y para que se apruebe y confirme por testamento la presentó ante el Capitán don Martín de Rada, Alcalde Mayor, quien por la presente confirmó la dicha memoria para que valga como testamento.
Petición presentada ante el Capitán don Martín de Rada, Alcalde Mayor, en la que José Ferrera Figueroa, en nombre de don Nicolás Vivero y Peredo, Conde del Valle de Orizaba, expone que su parte tiene arrendado a don Manuel Manrique de Lara y a Pantaleón Fernández, dos molinos en esta jurisdicción, el de el puente nombrado San Juan, y el de los alisos Nuestra Señora de la Asunción, y por estar cumplidos pide que mande notificar al dicho don Manuel y Pantaleón ajusten cuentas y paguen a su parte la renta que están debiendo. \n
Juan González de Olmedo, Miguel Méndez Ferrera y José Ferrera Figueroa, dijeron que el Bachiller Gerónimo de Valencia, beneficiado que fue en este partido de Orizaba, otorgó su testamento y codicilio, debajo de cuya disposición los nombró por sus albaceas, y para cumplir con el tenor de las mandas presentaron petición al Capitán don Juan de Peralta y Mendoza, Alcalde Mayor en este partido, para que sea servido de hallarse presente al inventario que en ello recibirán, quien por la presente se presentó a dicho acto.
Ante don Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Ignacio de Andía, como mayordomo y administrador de la hacienda de Uluapa, que es doña Luisa [de Chávez] Galindo, viuda de don Diego de Estrada [Carvajal], para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 2,006 reses, todos toros, de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n