El Capitán Bartolomé de Torres y Mendoza, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra, Juez de Caminos, Registros y otras comisiones, dijo que por cuanto a la seguridad que deben tener los caminos que se transitan y comercian para la ciudad de Veracruz y otras partes que son a su cargo, es conveniente nombrar un lugarteniente en los pueblos de Maltrata y Acultzingo de esta jurisdicción y su partido, donde no puede asistir personalmente y conforme a la facultad que tiene, nombra por Teniente General a Pedro de Espinosa, residente en esta jurisdicción, para que ejerza justicia actuando ante sí como juez receptor con dos testigos no habiendo escribano público ni real, y para el amparo y resguardo de los naturales de dichos partidos, vecinos y residentes.
ACULTZINGO, PUEBLO DE
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El Capitán Diego Antonio Madrazo Escalera, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de este pueblo y su partido, Juez de Caminos, Registros y otras comisiones, dijo que es conveniente para la administración de la Real Justicia y vigilancia que debe tener de los caminos que se trajinan y comercian para la Nueva Veracruz y otras partes, por lo que en virtud de la facultad que tiene de su título, nombra por su Lugarteniente al Capitán Juan de Montenegro y Sotomayor, residente en esta jurisdicción, para que como Teniente de los pueblos de Maltrata y Acultzingo ejerza justicia actuando como Juez Receptor con dos testigos no habiendo escribano público, sustanciándole las causas que se ofrecieren hasta la sumaria y prisión de los reos.
El Capitán Juan de Vargas Basurto y de la Cueva, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de este pueblo y su partido, dijo se ha acostumbrado en los pueblos de Maltrata y Acultzingo, que los alcaldes mayores nombren un teniente para que ampare a los indios de las vejaciones que suelen hacerles los pasajeros de dichos pueblos por estar en camino real, por lo que nombra a Diego Notario, vecino del pueblo de Maltrata, como Teniente de ambos pueblos y sus territorios para que lo ejerza en los casos y cosas con la calidad de que habiendo sucedido cualquier dependencia o heridos no pueda proceder a más que hacer información, aprehender los reos, dé las mandas cuantiosas que ante él se pusieren de cuenta a su merced; manda a los vecinos acaten y obedezcan los mandatos de dicho teniente.
El Capitán Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de este pueblo y su partido, Juez de Caminos y de Registros, dijo que ha sido costumbre en los pueblos de Maltrata y Acultzingo, que los alcaldes mayores nombren un teniente para que ampare a los indios de las vejaciones que suelen hacerles los pasajeros de dichos pueblos por estar en camino real, por lo que nombra Teniente de ambos pueblos a Diego Olaso, para que lo ejerza en las cosas y casos que quedan referidas, con la calidad de que habiendo sucedido cualquier dependencia o heridos no pueda proceder a más que hacer información, aprehender reos, y de las mandas cuantiosas que ante él se pusieren dé cuenta a su merced, por lo que ordena a los vecinos acaten los mandatos de dicho teniente.
El Capitán Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de este pueblo y su partido, Juez de Caminos, Registros de Ganado y otras comisiones, dijo que es conveniente para la administración de la Real Justicia y vigilancia que debe tener de los caminos que se trajinan y comercian para la Nueva Veracruz y otras partes, y en virtud de las facultades que tiene por su título, nombra por Teniente General de los pueblos de Maltrata, Acultzingo, Necoxtla e ingenio del Conde del Valle y sus distritos a don Juan de Viruega, residente en esta jurisdicción, para que como tal use y ejerza justicia.
Don Juan de Montalvo, en virtud del poder que tiene conferido de su hermano, el difunto don Francisco de Montalvo, vecino y encomendero que fue del pueblo de Acultzingo, otorga su testamento, que al tenor dice: fue casado con doña Isabel de Tovar y Asorero, con quien procreó cinco hijos; dentro de sus bienes se encuentra la mitad de una labor de pan llevar, en el pago de Acultzingo que ambos heredaron de sus padres, y otra parte, que compraron de Juan Delgado; los padres de ambos dejaron una capellanía en la que dicho difunto era patrón, cargo al que renunció en Xeronimo de Montalvo [Jerónimo], se hace mención de otras propiedades, deudas y cuentas.
Diego de Montalvo, encomendero en el pueblo de Acultzingo, se obliga de pagar a Diego Martín Ledo, por poder que trae de Juan Delgado, vecino de la provincia de Quechula, 501 fanegas de trigo, en cuenta de 1 200 y tantos pesos, que debía las haciendas de don Francisco Montalvo, su padre, cuya encomienda y herencia ha quedado en su poder.
Agustín Adorno, vecino de la ciudad de Jerez de la Frontera en los reinos de Castilla, estante al presente en el pueblo de Acultzingo jurisdicción de la provincia de Orizaba, otorga y ordena su testamento en la forma y manera siguiente: manda que se pague a Juan Mejía, mesonero del presente pueblo; a Gaspar de Aguilar, encomendero de la ciudad de la Veracruz; y a Andrea Sofía, estante en la Veracruz. Declara que Santi Fantoni, vecino de la ciudad de Cádiz, registró y despachó en diferentes naos que vinieron en la flota, que al presente está en el puerto de San Juan de Ulúa, 199 pipas de vino de su propiedad, siendo su voluntad que el dicho vino se entregue a sus herederos. Que Alonso Guerrero, arriero, y él concertaron que le llevase en una recua suya 100 pipas de vino a la ciudad de Oaxaca, y por cuenta de los fletes le dio 100 pesos de oro común y ciertas cargas de corambre; llevando en el primer viaje 14 pipas de vino junto con cartas del otorgante dirigidas a Rafael Pinelo y otras personas de la dicha ciudad para que los vendiesen; es su voluntad que Gentil Basilio cobre lo que procediere dichos vinos. Que Santi Fantoni tomó sobre sí el seguro de 400 ducados de Castilla, los cuales venían de ida y vuelta sobre la nao Misericordia de Gentil Basilio, misma que vino en salvamento en la flota que al presente está surta en el puerto de San Juan de Ulúa, es su voluntad que el susodicho Basilio nombre otra nao por ambas las partes para que corra dicho seguro hasta los reinos de Castilla; y manda se le pague a Santi Fantoni 40 ducados de Castilla para la vuelta de esta flota. También declara que ratifica el testamento que otorgó en la ciudad de Cádiz, y aprueba el vínculo de mayorazgo que junto con doña María Adorno, su mujer, hizo en la ciudad de Jerez. Nombra herederos universales a sus hijos don Francisco Adorno, don Pedro de Hinojosa Adorno, don Agustín Adorno, doña Clara Adorno, doña Casiana Adorno, doña Juana Melgarejo Adorno, doña Luciana Adorno y doña María Adorno, su mujer; y a Gentil Basilio como albacea testamentario y administrador de los bienes que tiene en la ciudad de Veracruz y Oaxaca.
Juan Martín de Triana, vecino de la ciudad de los Ángeles, estante al presente en el pueblo de Orizaba, se obliga a pagar al Reverendo Padre Tomás Ruiz de Zúñiga, Cura y Vicario de la provincia de Orizaba, 600 pesos de oro común por razón de un caballo castaño y de 430 fanegas de maíz, que el susodicho le dio y entregó en los pueblos de Maltrata y Acultzingo.\n
Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador por Su Majestad de las haciendas de don Rodrigo de Vivero, otorga poder a Tomás de Arvizu[o], contador y tesorero del Marqués de Villamanrique, vecino de la ciudad de México, para que pueda cobrar de los jueces oficiales de la Caja Real de Su Majestad, 198 pesos de oro común que ha de haber por poder de traspaso de Diego de Montalvo, encomendero del pueblo de Acultzingo.