Doña María Gertrudis Almanza, de esta vecindad, viuda de don José Ramón Morales, Guarda que fue de Rentas Reales en la Nueva Veracruz, otorga poder especial a don Martín María de Cos, Regidor Perpetuo de dicho ayuntamiento, para que en su nombre y representación, perciba y cobre en aquellas Cajas Reales, la cantidad de 550 pesos que le pertenecen a su marido, como parte de un decomiso en que tuvo participación en el tiempo en que sirvió de guarda.
VIUDAS
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Don José Antonio de la Peña, Regidor Perpetuo Alférez Real de este ayuntamiento, como albacea y heredero de don José Antonio Liñeiro, dijo que entre los bienes heredados hay una casa de altos y bajos con su solar en la Villa de Corcubión, en los reinos de Galicia, la que hubo y compró de María López, viuda de Juan Ballón, por mano de don Blas Durán, por escritura de 2 de abril de 1766, de la que otorga donación a doña María Joaquina de la Peña Hoyo, hija de don Joaquín de la Peña Vallastra y de doña Manuela de Hoyo Gutiérrez, vecinos del lugar de Navajeda, en el Obispado de Santander.
Doña María Ignacia de Alba, natural y vecina de esta Villa, hija legítima de don Alonso de Alba y doña Ignacia Montañés [de la Cueva], difuntos, otorga su testamento donde declara ser viuda de don Francisco Herrasti, con quien procreó a doña María Josefa, casada con don Carlos Díaz y Herrero; a Sor María Cayetana, religiosa profesa del Convento de Santa Catarina de la Puebla de los Ángeles; a Sor Manuela, religiosa profesa del Convento de la Soledad de dicha ciudad; a don Manuel, Presbítero, y al Bachiller don José Mariano, que fallecieron posteriormente; y a don Joaquín Herrasti y Alba. Ordena se impongan 2 000 pesos, para que con sus réditos se asista mensualmente a sus dos hijas religiosas, y después del fallecimiento de ambas recaiga en su hijo don Joaquín Herrasti. Declara como bienes dos casas y una tienda pulpería y de géneros que está a cargo de don Marcos Roso. Nombra como albaceas a sus hijos doña María Josefa y a don Joaquín, a quienes nombra también como universales herederos.
Doña María Josefa Fernández de Ulloa, vecina de esta Villa, viuda y albacea del finado don José de Arias, hace donación y cesión a favor de don Juan Esteban de Elías, del agua corriente que hay en la casa de éste, cuya agua le cedió anteriormente el esposo de la otorgante, don José de Arias, quien no le otorgó la correspondiente escritura, por lo cual mediante la presente otorga escritura en forma.
Doña María Josefa Fernández de Ulloa, vecina de esta Villa, viuda y albacea del Capitán retirado de Milicias don José de Arias, declara que en diciembre de 1804, su difunto esposo vendió a don José Fernández de Castañeda, una cuarta parte del agua corriente que hay en la casa donde habita, por cantidad de 300 pesos 3 octavos reales, cuyo marido también cedió otra cuarta parte de agua a don Juan Esteban de Elías, quedando en la casa que habita la otorgante, la mitad del agua corriente, y debido a que su difunto marido no le otorgó escritura de venta al citado Castañeda, por la presente otorga escritura de venta en forma.
Doña María Francisca [Fernández de] Ulloa [y Careña], viuda, vecina de esta Villa, otorga poder especial a don Agustín Quiroga, Factor Administrador de la Real Renta de Tabaco de la Nueva Veracruz, para que en su nombre se presente en aquel Magistrado de Intendencia y con el testimonio de la renuncia de Oficio Público y de Cabildo de esta Villa, que a favor de la compareciente otorgó en primer lugar su difunta tía, doña Nicolasa Catarina Cardeña, practique cuantas diligencias sean necesarias para que en el superior gobierno se le reconozca como dueña del citado oficio.
Doña Francisca Ávila, viuda y albacea de don Diego Felipe Díaz Galván, vecina del pueblo de Coatepec y presente en este suelo, dijo que entre los bienes que quedaron de su finado esposo, existe un solar ubicado en el expresado pueblo en la tercera cuadra de la calle principal, y siendo preciso pagar algunas deudas de dicha testamentaria, ha resuelto la comparente vender una parte de dicho solar, por lo cual otorga que vende a José María Sabas Galván, hijo de la relacionante, una parte del solar, la cual comprende 15 varas de frente que lo hace al sur con la expresada calle y del otro lado casa que hoy disfruta doña María del Carmen Ballesteros; y 44 varas y 3 cuartas varas de fondo al norte, por cuyo viento linda con casa de Manuel Hernández; por el poniente linda con calle que baja por el río y del otro lado casa de don José María Contreras; y por el oriente con el resto del solar que queda a la testamentaria. Lo vende en precio de 150 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOMaría Pascuala Urbana Díaz, casada con José María Alejo Hernández, ausente si saber su residencia, hija de la finada Dolores Ronzón, mujer que fue de Diego José Moya, del cual es entenada la misma Pascuala; asimismo, compareció María Dolores Vargas, viuda de José Francisco Moya, hijo que fue de los nominados Dolores Ronzón y Diego José Moya; y también compareció María Susana Conde, viuda de Crescencio Moya, hijo que fue también de Diego y Dolores; dijeron que habiendo fallecido Dolores Ronzón y quedado intereses adquiridos durante su matrimonio con Moya, debe procederse a la descripción de ellos y división respectiva para distribuir entre los hijos de esa finada los correspondientes haberes. Para lo cual, otorgan poder general a don Francisco José Villa, para que en nombre de las comparentes y representando sus propias personas, derechos y acciones, promueva el juicio de inventarios de los bienes que quedaron por fallecimiento de la expresada Dolores Ronzón, haciendo que se justiprecien por peritos, y encargándose de todos los asuntos de la testamentaria.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICODon Juan Francisco de Bárcena, de esta vecindad, dijo que en liquidación de cuentas con la testamentaria del finado don Juan Francisco de Abaroa, le sale debiendo a ésta el señor comparente la cantidad de 3 012 pesos 3 reales y 3 cuartillas, asimismo, dijo que por muerte de Abaroa quedó de heredero suyo don Martín de Embil, vecino que fue de la Habana, quien igualmente ha fallecido y son herederos de éste sus hijos, así como tutora de éstos y albacea de aquel su viuda, doña Josefa Juana de Izaguirre, a la cual representa aquí en virtud de poder en forma don José Antonio de Agrasar, con quien el señor relacionante ha convenido verificar el pago de la expresada cantidad. Por lo cual, don Juan Francisco de Bárcena otorga que se obliga a pagar a quien o a quienes sean parte legítima por don Juan Francisco de Abaroa, en el plazo de cuatro años a partir de este día, verificándolo en abonos de una cuarta parte de la deuda en cada un año o antes si tiene facilidad, entretanto pagará el rédito anual de un cinco por ciento y para mayor seguridad hipoteca la haciendita del Platanar, alias Quimiapa, que en junta de acreedores a bienes de don Juan Francisco Carasa le fue adjudicada al comparente, en precio de 11 085 pesos, siendo 2 000 de ellos capital perteneciente a la escuela pía de esta ciudad de la que es patrono dicho señor Bárcena.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOManuel Francisco García del Castillo, vecino de esta villa, en nombre de don Cristóbal Eugenio Calderón, residente en la ciudad de los Ángeles, exhibió un testimonio de una escritura, la cual parece haber otorgado en dicha ciudad el 11 de este presente mes y año, y en él se percibe que dicho don Cristóbal Calderón por sí y en nombre de doña Teresa Machado, su legítima mujer, en virtud de poder de la susodicha, otorgó deber él y su esposa, y obligarse y obligarla en mancomún acuerdo a dar y pagar al colegio de niñas y obra pía que se fundó en conformidad de la voluntad y de los bienes de doña Ana Francisca de Córdoba Zúñiga, viuda que fue del general don Diego Largache, y en su nombre a don Roque Pérez Fernández de Salgo, su actual administrador o al que en adelante lo fuere, la cantidad de 5 900 pesos de oro común que por otros tantos, que de la renta de dicha obra pía y en nombre su mujer tiene recibidos y sacados de las arcas de sus principales y de ellos por sí y en dicho nombre se dio por entregado a su satisfacción, por cuya razón se obligó de pagarlos en cinco años y pagar los réditos, y para mayor seguridad de dicha cantidad hipotecó por especial una hacienda del beneficio de hacer azúcar nombrada Señor San José, el rancho de venta de Parada y dos sitios de ganado mayor que se hallan en la loma que llaman de Hernán Pérez, en esta jurisdicción, y cuyo testimonio fue firmado.
BERNARDINO DE TOVAR Y SOTELO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDO