Doña Ana María de Alemán, viuda, mujer que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, dio su poder a Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, para que en su nombre rija y administre el ingenio de San Sebastián Maxtlatlán; cobre los pesos de oro, joyas, esclavos, ganados que le deben, y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
VIUDAS
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Testamento de Melchora Núñez, vecina de Jalapa, viuda de segundo matrimonio de Juan Pardo de Ulloa, difunto, hija legítima de Diego Núñez y de Agustina López, su mujer legítima, difuntos, vecinos que fueron del Ingenio Chico, donde la otorgante nació.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, viuda, albacea y tenedora de los bienes del Sargento Manuel de Riveros, su difunto marido, y como patrona de la capellanía de misas que fundó Doña María de Mendoza, esposa de Jorge Riveros, difuntos, vecinos que fueron de la nueva ciudad de Veracruz, de 2000 pesos de principal y 100 de renta en cada un año; y por encontrarse vacante dicha capellanía, nombró al Bachiller Juan de Escobedo Alvarado, clérigo de menores órdenes, para que sirva en ella.
Miguel de la Cruz, mulato libre, vende a Juana de Terrazas, vecina de Jalapa, viuda de Juan Andrés de Villalonga, un solar en este pueblo que hace frente con la cerca del convento de San Francisco, en la calle que va para el molino, y linda con solar y casa que fue de Magdalena María, mulata libre, difunta; de 60 varas de cuadra, libre de censo, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 10 pesos de oro común.
El Tesorero Gaspar de los Reyes, antes de morir, dijo que además de lo declarado en su testamento, Doña Francisca Ramírez, viuda de Francisco de Orduña Castillo, le debe 100 pesos de la hechura de la casa donde vive; Diego de Estrada, vecino de México, dueño de recua, le debe 50 pesos, y el Lic. Don Juan Hurtado de Mendoza, clérigo que se fue a España, le debe 62 pesos y que se cobrasen por sus bienes.
Doña María de Estupiñán, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Juan de la Gala Moreno, vende a Cristóbal de Zárate y a su mujer María Domínguez, vecinos de Jalapa, un rancho de sembrar maíz, como un cuarto de legua fuera de Jalapa, a mano izquierda del camino real, yendo para el río Sedeño, con una casa cubierta de zacate y paredes de piedra, 3 milpas de maíz de dos fanegas de sembradura, 4 yuntas aperadas de bueyes, 12 bueyes, 4 caballos, 3 yeguas mansas, 9 cerreras y un caballo padre, una carreta y otros aperos, que fueron bienes del Tesorero Gaspar de los Reyes, en el precio de 600 pesos de oro común, que han de quedar cargados a censo redimible sobre dicho rancho, a razón de 30 pesos de oro común de renta en cada un año, a partir de 1 de noviembre del presente año.
Testamento de Doña Ana de Alfaro, vecina y natural de Jalapa, viuda del Capitán Sebastián de la Peña, Alguacil Mayor que fue de la ciudad de Veracruz.
El Capitán Don José de Ibelli, residente en este pueblo, en nombre de Doña María [Mariana] de Iturbe y Ubera, vecina de la nueva ciudad de Veracruz, viuda, mujer que fue del Capitán Antonio de Dueñas, vende a Cristóbal de Figueroa, dueño de recua, vecino de Jalapa, unas casas con paredes de piedra y lodo, cubiertas de teja, con un solar, ubicadas en la Calle Real, a mano derecha “como vamos de la plaza a la Veracruz”. Lindan por un lado, con casa que fue de Bartolomé de Lecea y hoy posee Cristóbal de Figueroa. Y por la otra parte, con calle que va a salir a las casas del Capitán Francisco García López y con la de José Cardeña Malpica, libres de censo, hipoteca y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común.
El Capitán Don Bernardino Mellado de Rivadeneira, labrador de la provincia de Tepeaca, salio por fiador de Doña Elena de Medina y Landa, viuda de José Espinosa de los Monteros, como tutora y tenedora de los bienes de sus menores hijos.
Doña Elena Rodríguez, viuda de Sebastián Pérez, vecina de Teziutlán, dio poder cumplido al Bachiller Miguel Pérez de Medina, su hijo, cura beneficiado por Su Majestad del pueblo y doctrina de Jalapa, generalmente para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que tiene hasta el día de hoy o adelante tuviere. Asimismo, para que reciba y cobre las cantidades de reales, pesos de oro, plata, y otras cosas que le debieren; y para que pueda vender cualesquier ganados mayores y menores en los precios que pudiere.