Doña Mariana Josefa de Viveros, viuda y albacea de don Miguel Ponce de León, actual esposa de don Matías de la Mora Castañeda, otorga libertad de esclavitud a María Simona, mulata esclava, entregándole la cantidad de 250 pesos como pagó de su libertad.
VIUDAS
3201 Descripción archivística resultados para VIUDAS
Doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, hija legítima de los difuntos don Jacobo Rodríguez Díaz y doña Teresa Nieto, natural de la Nueva Veracruz y vecina del pueblo de Jalapa, viuda de don José Camino y Velasco, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a sus hijos el Licenciado José Ignacio Camino y Velasco, don Francisco del Camino y Velasco y don Antonio del Camino y Velasco, y como herederos a sus citados hijos en compañía de doña Catarina, doña Ana, doña María, doña Micaela y doña Gertrudis, sus demás hijos legítimos.
Doña Inés Díaz de la Cueva, viuda de Francisco Viveros y vecina del pueblo de Jalapa, informa que años atrás, vendió a Gaspar Álvarez, vecino del mismo pueblo, un pedazo de solar de 20 varas de frente y 20 varas de fondo, en la cantidad de 60 pesos de oro común, de la cual no entregó la escritura de su venta en su momento, por lo que a través de la presente hace entrega formal de la escritura de dicha venta.
Micaela de Zárate, natural del pueblo de Misantla, viuda de Marcos Mojica, hija natural de María de Zárate, difunta, realiza testamento, en el cual nombra por albacea a Manuel Romero, yerno de su difunto marido, y como herederos a Juana, Bernarda, Juana Leoncia, María Antonia, Josefa, Ignacio y a otro niño, cuyo nombre no recuerda, hijos de su hermana Juana, casada en segundas nupcias con José Rafael.
Doña Isabel Fernández de la Calleja, viuda del Capitán don José Pérez de Arellano, vecina de este pueblo de Jalapa, mayor de 25 años, otorga poder especial a don José Mateos Navarro, para que venda un esclavo de nombre Manuel Hernández, hijo de Hilaria María, esclava mulata, en el precio que mas le convenga.
Doña Polonia de la Cueva, viuda de don Leonardo González, su albacea testamentaria, tutora, curadora y tenedora de bienes de sus hijos, hace escritura de una casa que vendió a don José Antonio Rodríguez, vecino de Naolinco, en la cantidad de 450 pesos, dichas casas se ubican en el citado pueblo de Naolinco, de paredes y cubiertas de tejas, linda por el sur con la Calle de la Estación, por el norte con solar de Miguel Palmeros, por el oriente con solar que fue de Agustina de Orduña y por el poniente con casa de doña Josefa de Acosta.
Antonio Vázquez, vecino de este pueblo de Jalapa, dueño de un solar que fue de su difunto padre Sebastián Vázquez, y que lo heredó junto con sus hermanos Bernabé Antonio Vázquez y Catarina Crisóstomo Vázquez, vende a Pascual Martín García, vecino de este pueblo de Jalapa, la parte que le tocó del citado solar, el cual mide 84 varas, linda al oriente con solar de Manuel Vázquez, al poniente con solar de Eugenia, viuda de Gregorio Ortiz, al norte con calle que va para la Ermita de Santiago y al sur con el río de Santiago, en la cantidad de 84 pesos.
Doña Ana Antonia Camino, viuda de don Juan Cordero y residente en este pueblo de Jalapa, junto con don José Camino, Clérigo del Obispado de la Puebla de los Ángeles, albaceas del difunto don Juan Cordero, otorgan poder especial al Capitán don Manuel de Olmedo, vecino de este pueblo de Jalapa, don José de Zaragoza, vecino de la Veracruz, don Juan Pérez Cota, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles y al General don Francisco de Echebeste, vecino de la Ciudad de México, para que comparezcan ante el Rey, Jueces y la Real Audiencia, para que se encarguen de la dicción y repartición de los bienes del difunto Cordero.
Doña Ana Antonia Camino, viuda y albacea de don Juan Cordero, declara que por cuentas que dejó su difunto esposo con don Domingo Cordero, su hermano, y don Domingo Odoardo, tío de los mencionados Cordero, vecinos de la Ciudad de Cádiz, acuerdan que para la mayor seguridad y puntual cumplimiento de la deuda, piden se les otorgue instrumento finiquito hasta haber liquidado todas las cuentas.
Micaela Jerónima Gómez, viuda, albacea y con poder para testar de Francisco Ortiz, otorga poder especial a Don José Javier González de Zayas, Cura de esta doctrina, para que en su nombre parezca ante la Real Justicia, donde pida se hagan los inventarios a los bienes del citado Ortiz, nombrando para ello tasadores y partidores.