Lucrecia María Báez, viuda de don Fernando Antonio González, vecina de este pueblo de Jalapa, vende a Domingo Roldán, vecino de este pueblo, 12 varas de un solar que heredó de su hija Josefa Rafaela Rodríguez, el cual mide 34 varas de frente y 50 de fondo, linda y hace frente al poniente con el callejón que llaman de don Alonso, al oriente con solar de Manuel Vizcaíno, al norte con solar de la vendedora y al sur con solar de Tomás Gómez. Lo vende en 24 pesos.
VIUDAS
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Don Francisco Antonio Díaz y Herrero, vecino de España y residente en este pueblo de Jalapa, dijo que el 28 de abril de 1773 compró a doña María Sebastiana de Campos y Arraido, viuda de don Gabriel de Arteaga, una casa de cal y piedra con sus techos de azoteas, ubicada en la Calle Real de este pueblo, con 20 varas de frente y 66 varas y ¾ de fondo, al precio de 4, 792 pesos 5 y medio reales, compra que declara hizo por orden y dinero de sus hermanos don Carlos Díaz y Herrero y don Sebastián Díaz y Herrero, a quienes les pertenece en dominio y propiedad.
Francisco Viveros, español y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Sebastián Viveros y de Juana de Acosta, difuntos, casado en primeras nupcias con Manuela María Cardeña, difunta, y en segundas nupcias con Inés Francisca de la Cueva, viuda, otorga su testamento; designa como albaceas testamentarios al Reverendo padre Fray Juan de Cuéllar, Presbítero Capellán del hospital de este pueblo, en compañía de su hijo Miguel, y como herederos universales a sus hijos legítimos Antonio, Estefana, María Margarita, Juana, Ana, José y Miguel.
María de la Concepción Hernández, viuda de Pedro de León y Molina, otorga poder general al Licenciado don Francisco de Ureña, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de México, de donde es vecino, para que en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, que tenga, comparezca ante el rey y sus reales audiencias y chancillerías, gobiernos superiores y demás jueces y justicias de ambos fueros, donde la defienda y demande.
Don Manuel de la Mata, español y residente en este pueblo de Jalapa, solicita cancelación de una escritura por la cantidad de 1,183 pesos, mismos que ha pagado a doña María de Acosta, viuda de don José Filpo.
Doña Ana Antonia Camino, viuda de Juan Cordero, su albacea testamentaria, tenedora de bienes y curadora de su hija menor, otorga poder especial a don Agustín de Achica, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que en su nombre venda un esclavo negro de nombre Francisco, de casta congo, de 23 años de edad, en la cantidad que convenga.
Doña Polonia Casilda Rodríguez, vecina de este pueblo de Jalapa, viuda del Teniente de Infantería don Nicolás Domínguez, con poder de este para hacer testamento, procede a realizarlo, en el cual nombra como albaceas testamentarios a la citada Polonia Casilda Rodríguez, en compañía de don Francisco Domínguez Muñiz, y como herederos universales a José Alonso de 22 años, Catarina María de 20 años, Juana de 16 años, Francisco Vicente de 15 años, Nicolasa de 7 años, Matías Cayetano de 5 años y María Ignacia de 1 año y 4 meses, sus hijos legítimos.
Doña Ana Antonio Camino, viuda de don Juan Cordero, como su albacea testamentaria, tutora y tenedora de los bienes y persona de doña María Bárbara Cordero, solicita cancelación de escritura por la cantidad de 2, 655 pesos, que le debía don Carlos José de Montes, y que pago su fiador don Bartolomé Salvo.
Sebastiana, Inés y Ana de Vargas, hermanas y pardas libres, y Ana Efigenia de Zamora, viuda de José de Vargas, hermano de las primeras, venden un pedazo de solar que les dejó doña Aldonsa Clara de Vargas, quien fue ama de los citados Vargas, a Nicolás de Ortega, vecino de este pueblo, dicho solar mide 40 varas de frente y 22 de fondo, linda por el frente con el caño de agua de Xallitic, por el fondo con solar que fue de don Agustín Suárez, por el sur con casa de Esteban Mojica y por el poniente con un caño de agua que baja hacia la casa de Alejandro Guitián y la Calle Nueva, lo venden en la cantidad de 120 pesos.
María Petrona Sánchez, vecina de este pueblo, viuda y albacea de don Francisco Valero, da en arrendamiento unas casas de paredes y tejas, armazón de tienda, horno, amasijo y cercadas de paredes, ubicadas en el Barrio de Techacapa, a don Juan de Espinosa, por tiempo de 3 años a 5 pesos cada mes.