Testamento de Beatriz de Campos, vecina de Jalapa, viuda de Francisco Gracía, natural de la Villa de Ayamonte, en los reinos de Castilla, hija legítima de Cristóbal Romero Matamoros y de Inés de Mendoza, su legítima mujer.
VIUDAS
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Doña Mariana de la Gasca, vecina de Jalapa, viuda de Sebastián García Adán, vende a Don Carlos de Sámaron y Quiñones, residente en esta provincia, una esclava negra nombrada Isabel, de 30 años de edad, que hubo y compró de Diego de Gamboa, libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de vicio, tacha, defecto ni enfermedad, por el precio de 400 pesos de oro común.
María Rodríguez, vecina de Jalapa, viuda de Juan Martín de Abreo[Abreu], puso a su esclavo Juan Martín, mulato de 17 años de edad, por aprendiz en el oficio de zapatero con Bartolomé de Oliver, maestro de obra prima en el dicho oficio, vecino de Jalapa, por tiempo de cuatro años.
Doña Francisca Díaz Matamoros, vecina de esta jurisdicción, viuda de Juan de la Calleja, declaró haber recibido de Juan Lopéz Ruiz, residente en este ingenio, 1,183 pesos y 7 tomines de oro común, en diferentes partidas, que restaban de la escritura de venta que su marido le hizo de la mitad del ingenio de Maxtlatlán, y con esta cantidad terminó de pagar el valor en que se celebró el trato, pues Juan Lopéz Ruiz ha pagado otras cantidades a los herederos de Cristobal Martín Matamoros que tenía parte en la mitad del ingenio.
Laureano de los Reyes, vecino de la ciudad de Cádiz, maestro de calafatero, sustituyó el poder que le dio Beatriz de Barahona, viuda de Juan Ordóñez, para cobrar de Juan Ordónez, para cobrar de Juan de San Martín, cirujano, cierta cantidad de pesos, en Cristóbal de Aranda, maestro de tonelero y en Juan Bermúdez, vecinos de la ciudad de Veracruz.
Francisca Ramírez, viuda de Francisco de Orduña Castillo, vecina de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Don Antonio de Dueñas, vecino y mercader de la nueva ciudad de Veracruz, 2,633 pesos y 4 reales de oro común que por ajustamiento de cuentas le alcanzó, así de pesos de oro que le ha suplido y lo que ha dado para el avío de la hacienda de San Diego, y por otro nombre Espanta Judíos, a razón de 300 pesos anuales hasta completar la paga total, a partir de hoy día de la facha. Y para la seguridad de la deuda, hipotecó 6 piezas de negros esclavos.
Juana Díaz, viuda de Sebastián Díaz, vende a su yerno Juan Alonso y a su hija, Francisca Pérez, unas casas en el pueblo de Jalapa en 450 pesos de oro común.
Agustina de Villanueva y Guzmán, viuda de Francisco de Orduña, residente en su ingenio nombrado San Pedro Buenavista, y su hijo, Diego de Orduña Loyando, dieron carta poder a Gaspar de Contreras, vecino de Texcoco, para que en sus nombres pueda comprar todo el oro y la plata labrada que le pareciere hasta en cantidad de 3000 pesos de oro común.
Mariana de Astudillo, viuda de Diego González, vecina de Jalapa, funda una capellanía de misas con 1500 pesos de oro común de principal y 75 pesos anuales de renta, los cuales quedaron impuestos sobre unas casas en este pueblo, una labor de maíz, dos caballerías de tierra y otras propiedades.
Doña Gertrudis Barradas, viuda de Juan Lagunas, vecina de Jalapa, dio poder a Juan de Lucena y a don José de Lucena, presbíteros domiciliarios del obispado de Puebla, para que demanden y cobren de Francisco de Mora, supuesto albacea de su difunto esposo, todos los bienes que hubiere dejado el finado.