Ante el teniente compareció Antonio Pérez, mayordomo de la cuadrilla de carros del Capitán Alonso Picaso de [H]inojosa, quien manifestó llevar en ella 72 pipas de vino, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz el 28 de julio de este año, para entregar en México; 59 de ellas a Simón de Aro, 4 al Presbítero Alonso de Rojas, de la Compañía de Jesús; 6 a Gonzalo de Narváez y 3 a Gerónimo [Jerónimo] de Torres, cuya imposición monta 1 810 pesos que quedaron metidos en la Real Caja del teniente.\n
VERACRUZ, CIUDAD DE LA NUEVA
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Se tomó la razón de Antonio Benítez, quien manifestó 20 pipas de vino en 120 barriles, que remite el Capitán Pedro de Zepeda, para entregar en la Puebla, 18 de ellas al Tesorero Diego de Ávila Galindo. Las otras 2 son para el Padre Fernando de Ávila, Procurador General de la Compañía de Jesús, remitidas por el padre Eugenio López, Rector de la Veracruz.\n
Francisco Barbadino, dueño de recua y vecino de México, exhibió una certificación de los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz, en donde consta llevar 35 barriles y uno de vinagre, que son para la Compañía de Jesús; venidos en la flota que está en la Veracruz.
Don Luis García Teruel y doña María Gertrudis Hernández, marido y mujer, el primero hijo de don Diego Teruel y doña Ana María García; y la segunda hija de don Marcos Hernández y doña Manuela Ruedas, todos difuntos; vecinos de la hacienda nombrada Lucas Martín, ubicada en doctrina de Jilotepec del cantón de Xalapa; otorgan testamento mutuo de la siguiente manera: Declaran haber procreado durante su matrimonio a Manuel, de veintidós años de edad, de estado soltero; a Margarita, de diecisiete años, de estado honesto; y a Carlos, de quince años. Declaran que cuando se casaron ninguno tenía intereses algunos y todo el caudal que existe fue adquirido durante la sociedad. Declaran por bienes la hacienda Lucas Martín, con sus anexos, que lo son: la venta de Sedeño y rancho de San Luis, donde hay un establecimiento de elaborar aguardiente; los ganados que existen en dicha finca y en San Luis; el ajuar de casa, muebles, coches y alhajillas; los enseres, utensilios y demás llenos de la misma finca; los llenos y existencias de la venta y tienda de Sedeño; tres casas ubicadas en Xalapa; el rancho nombrado el Castillo, que colinda con la dicha hacienda; un rancho nombrado Xaltepec en jurisdicción de Tesiuhtlan [Teziutlán]; y el numerario que pueda haber en su casa o fuera de ella. Declaran que dicha hacienda de Lucas Martín sólo reporta el gravamen de 12 000 pesos a favor del hospital de mujeres de Xalapa, de cuya obra pía es patrono el Venerable Orden Tercero de San Francisco de esta ciudad. Ordenan que la hacienda de Lucas Martín se divida en dos porciones, que cada una pueda formar un fundo separado, de tal manera que, formará finca separada la venta de Sedeño con todas sus fábricas de establecimiento de tienda, oficinas, macheros, trojes y las tierras o potreros cercados con la denominación de potrero de Sedeño, ídem de rancho Viejo y de San Andrés; debiendo ser sus linderos desde puente del río Sedeño para el oriente según curso hasta el punto de la cañada llamada del Cura, donde sale el corral de piedra que divide los potreros del Moral y rancho Viejo; y por el poniente será el mismo que deslinda el potrero de San Andrés por sus contornos; a cuyo fundo de Sedeño le agregan el valor de 46 730 pesos. Formará finca separada el casco de la hacienda principal Lucas Martín, con todos sus edificios, incluso el nuevo construido para tenería y su anexo el rancho nombrado San Luis, bajo los linderos que están marcados en sus títulos, a cuya finca le gradúan el valor de 58 730 pesos, descontando los 12 000 pesos que están impuestos a favor del hospital de mujeres. El tercer fundo será el rancho del Castillo, dándole el aprecio de 1 700 pesos a los edificios de Casa Blanca y locerías; 6 300 a las tierras del potrero de Casa Blanca; 2 000 a las de siembras; 7 350 pesos a las montuosas y 4 660 las cercas de piedra; componiendo en total 22 010 pesos, a las que agregados 6 600 pesos en que computan al valor de tres casas que poseen en Xalapa, ascienden esos fundos reunidos a 28 610 pesos. Asimismo, ordenan que en caso de que sus hijos quieran dividir materialmente dichos bienes, se haga la adjudicación y separación de ellos en la forma siguiente: la porción deslindada de Sedeño a Manuel, en los 46 730 pesos; la finca de Lucas Martín a Carlos, en 46 730 pesos, descontado ya lo que reconoce el hospital; y a Margarita el rancho del Castillo y las tres casas de Xalapa, en 28 610 pesos y el resto en llenos o numerario hasta completar los 46 700 pesos. Ordenan que el rancho de Xaltepec en la jurisdicción de Tesiuhtlan [Teziutlán], se le consigne a su Manuel, hijo de ambos, por vía de mejora. Don Luis García Teruel ordena que del quinto de sus bienes se inviertan 600 pesos en una túnica para el Señor de las Tres Caídas que se venera en el pueblo de Tepetitlán, jurisdicción de Tula, lugar de su nacimiento, para que sirva en la capilla donde se venera la referida imagen. Ambos ordenan que se les dé a las hermanas de doña Gertrudis, quienes viven en casa y compañía de ésta, 3 000 pesos a doña María Gil y 6 000 pesos a doña Juana Hernández. Nombran herederos a sus tres hijos, y como albaceas se nombran los otorgantes mutuamente, y en caso de fallecer antes don Luis, nombran por albaceas a don Juan Fernández de la Vega, vecino de Veracruz, y a don Manuel García Teruel y Hernández, hijo de los otorgantes.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODoña María Josefa Fernández de Ulloa, de esta vecindad, viuda, albacea del finado Capitán Retirado de Milicias don José de Arias, declara que debe por su difunto esposo a don Juan Esteban de Elías, de este comercio y vecindad, la cantidad de 6 000 pesos, obligándose a tener dicho principal en calidad de depósito irregular, por el término de 9 años con causa de réditos del 5% anual a favor de la Venerable Orden Tercera, con hipoteca de la Hacienda Zimpizahua, que adquirió por terminación de la compañía que tuvo en la contigua hacienda o ingenio de San Pedro Buenavista, alias Orduña, con don Pedro López Gómez de Herrera, su actual poseedor. Y cuyo premio de los 6 000 pesos ha destinado el citado Elías, para que se sostenga perpetuamente una misión apostólica con los religiosos de San Fernando de México, que cada tres años bajan a la Nueva Veracruz, para que a su regreso por esta villa puedan en ella predicar y confesar la temporada que tienen de costumbre dedicar en sus misiones, y si hubiera un sobrante del premio de dicho principal se dedique a beneficio del Hospital de mujeres de esta Villa mientras éste subsista, pero si despareciera se deben aplicar en misas a beneficio de las almas del purgatorio, quedando por patrona de esta obra pía la Venerable Orden Tercera.
Don Manuel Allen, de este comercio y vecindad, actual Mayordomo Hermano Mayor de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción de esta iglesia parroquial, ha recibido de don Juan de Bárcena, de este mismo comercio y vecindad, como actual Hermano Mayor de la Venerable Orden Tercera de Penitencia de esta Villa, la cantidad de 250 pesos, cuyo principal es el mismo que el difunto don Diego Cardeña, escribano público, recibió de dicha cofradía a premio de 5% anual e impuso sobre su casa, ubicada en la Calle de Tecuanapa, según escritura del 10 de septiembre de 1754, cuya propiedad después compró don Celedonio Pérez, quien la cedió a dicha Tercera Orden para cierta fundación, cuya casa ha sido vendida ya en varias ocasiones, conservando el mencionado gravamen, otorgando por la presente la cancelación de dicha escritura y declarando que la casa actualmente es propiedad de don Nicolás Campero y Bustamante, del comercio de Veracruz, reconoce aun sobre sí la cantidad de 4 000 pesos a favor de la citada Orden Tercera.
Don Juan Esteban de Elías, de esta vecindad y comercio, como hermano mayor de la Venerable Orden Tercera de Penitencia de esta Villa, dijo que don Juan Lucas Olavarrieta, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, reconocía la cantidad de 500 pesos pertenecientes a la memoria de una misa cantada que mandó fundar don Francisco González de Contreras; los cuales estaban impuestos y cargados a censo redimible de un 5% sobre una casa de edificio alto que posee Olavarrireta, situada en la Calle Nueva de esta ciudad; y los que se obligó a reconocer en la escritura de venta que de ella lo hizo don Pedro Pérez de Llera en virtud de poder de don Domingo Ricoy Bermúdez; cuyo principal se le mandó exigir, y que en su consecuencia lo exhibió a la Junta Subalterna de Consolidación de la Puebla; en cuya virtud y del patronato que en dicha orden tercera reside de esta obra pía, a nombre de ella como su hermano mayor da por nula y cancelada la escritura de adeudo.
Doña Francisca de Vieyra y Sousa, de estado viuda, natural de Sanlúcar de Barrameda, vecina de la Ciudad de Veracruz, residente en esta Villa, mayor de 50 años, hija legítima de don José de Vieyra y Sousa y de doña Isabel Pérez, difuntos, otorga su testamento donde declara que hace más de 50 años contrajo matrimonio en Cádiz con don Manuel Martín Suárez, con quien procuró cuatro hijos que murieron en edad pueril. Ordena que la corta ropa de su uso se distribuya entre las pobres del Beaterio, por vía de compensación al trabajo y cuidado de asistencia que han dado a su persona. Deja a su sobrina doña María Josefa [Vieyra] un Lignum Crucis. Declara que su hermano, don Juan de Vieyra y Sousa, la dejó en su testamento como heredera usufructuaria de los réditos del remanente de su quinto y ampliándole por un codicilo la facultad de poder disponer de una parte a beneficio de su alma. Manda que se funde una capellanía con el principal de 2 000 pesos y gravamen de 12 misas aplicadas por su alma y la de su hermano, nombrando como patrono de ella a la Venerable Orden Tercera de esta Villa y por capellán al sacerdote que dicha mesa destinare, debiendo ser el padre más pobre. Nombra como sus albaceas, en primer lugar a don Manuel Antonio del Valle, en segundo lugar al Teniente Coronel don Juan Manuel de Bonilla y en tercero al Regidor y Alguacil Mayor don Carlos [Díaz de la Serna y] Herrero.
Doña Dominga Rosa de Santa Marina, viuda vecina del pueblo de Jalapa, entrega al Padre Fray José de Puerto Llano, de la Orden de Santo Domingo, conventual en la Nueva Ciudad de la Veracruz, un mulatillo esclavo nombrado Pablo Antonio de 8 años de edad, hijo de María de la Candelaria, esclava que fue de la otorgante y se libertó, para que le sirva y asista al padre por el tiempo de su vida, con el encargo de su educación, alimento, crianza y vestuario que es el fin y motivo con que se lo da.
El Capitán don Manuel de Olmedo, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Francisco Javier Márquez, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, a don Manuel Jiménez de los Cobos, de la Orden de Santiago y Correo Mayor de este reino, a don Mateo Arcipreste Sáenz de Santa María, vecinos de la Ciudad de México, a don Juan Pérez Cota, a don José Antonio de Ybieta y al Bachiller don Diego Gerardo de Araciel, vecinos de la ciudad de Puebla, a don Domingo Antonio Martínez y a don José de Zaragoza, vecinos de la Nueva ciudad de la Veracruz, para que lo representen en todos sus pleitos civiles y criminales.