Francisco González Gallón, mercader de negros, vecino de la villa de [del] Conde, estante al presente en este pueblo, vende a Juan Martín de Ortigosa, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, y residente en la Venta de la Rinconada, una negra esclava llamada María, de nación Angola, de 14 años de edad, poco más o menos, con las tachas y enfermedades que tuviere, por el precio de 350 pesos de oro común.
VENTA DE LA RINCONADA
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El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio Nuestra Señora de los Remedios, en nombre y con poder del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General de la Provincia de Filipinas, vende a Miguel Ballesteros que reside en la Venta de la Rinconada, del Estado del Valle de Oaxaca, un mulatillo de 7 años, nombrado Lorenzo; esclavo sujeto a servidumbre, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación; sin asegurarlo de vicio, defecto, ni enfermedad pública ni secreta, en el precio de 150 pesos de oro común.
María López, de color morena, libre, residente en la Venta de Los Naranjos, vende a Juan González, que reside en la Venta de la Rinconada, una esclava negra llamada Esperanza, de tierra Bran, de 25 años de edad, por el precio de 600 pesos de oro común.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, vende a Juan Martín de Ortigosa y a Catalina Monge[Montes], su mujer, residentes en la Venta de la Rinconada, jurisdicción del Marquesado del Valle, dos esclavos negros llamados Juan y María, de nación Angola, de 18 a 20 años, bozales, sujetos a servidumbre, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común, varón y hembra.
Don Miguel Ballesteros, vecino de la Venta de la Rinconada, del Marquesado del Valle, vende a Don Francisco de Cortázar, criador de ganado mayor en la Huasteca, un mulatillo, su esclavo, nombrado Lorenzo, de 8 años de edad, criollo del Ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, alias Pacho, que hubo y compró al Padre Juan Bautista Díaz, administrador de dicho ingenio; sujeto a servidumbre, libre de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, por el precio de 150 pesos de oro común.
El capitán Andrés Moreira, mercader de negros, vende a María López, morena, ventera de la Venta de la Rinconada, un esclavo negro llamado Francisco, bozal, de nación Angola, por el precio de 460 pesos de oro común.