Manuel de Tevez, arriero, pareció y se obligó con Francisco de Oliveros a llevar 33 cargas de harina a la Isla de San Juan de Ulúa.
SAN JUAN DE ULÚA
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Juan [de] [Balderas], se obliga con Juan de Butrón, de llevar al puerto de San Juan de Ulúa, 90 quintales de harina,pagándole 4 pesos de oro común.
Álvaro Correa se obliga de entregar a Antonio de Aguilar o a Juan de la Rea, o a la persona que los susodichos mandaren, 40 quintales de harina hecha de trigo, puesta y entregada en el puerto de San Juan de Ulúa, los cuales son por los que el susodicho Antonio de Aguilar le pagó en reales de plata, a 18 reales quintal.\n\n
Juan Romo, vecino del pueblo de San Antonio, en voz de Martín de Zavala y a ruego e intercesión de Bernardo Franquiz, pidió a los señores presidente y oidores de la Real Audiencia de la Veracruz, le hicieren merced de dos sitios de estancia para ganado mayor en la parte y lugar, el uno de ellos que llaman los Varejones y el otro en la parte y lugar donde están tres mogotes desviados del Camino Real, que va de la estancia del dicho Bernardo Franquiz a la isla de San Juan de Ulúa. Declara que los dichos dos sitios de estancia son y pertenecen a Bernardo Franquiz, por haberse pedido para él en su nombre.
Juan Buitrón, vecino de la ciudad de la Veracruz, como principal pagador y Juan de la Rea, como fiador, se obligan de pagar a Juan Hernández, vecino del pueblo de Tlalixcoyan, 720 pesos de oro común, los cuales son por razón de 340 quintales de harina, que el susodicho recibió compradas, puestos en el puerto de San Juan de Ulúa.\n\n
Tomás Ruiz de Zúñiga, Clérigo, Presbítero, Cura de la Catedral de Tlaxcala, residente en este pueblo de Orizaba, otorga su poder a Martín Buchan, arriero, para que pueda cobrar de Juan González de Buitrón, residente en el puerto de San Juan de Ulúa, 310 pesos, 1 tomín y 6 granos de oro común que el susodicho le debe.\n\n\n
Luis Díaz, arriero, dijo que por cuanto él traía a su cargo una recua de Luis de Oliveros, Clérigo Presbítero, la cual le fletó Juan González, arriero, y le dio carga de nueve mulas en las que llevó desde el puerto de San Juan de Ulúa a la ciudad de México, 18 cajones de azogue a razón de 11 pesos carga de 10 arrobas, que sumaron 140 pesos de oro común, cantidad que pertenece a dicho Luis de Oliveros.
El Doctor Diego García de Palacio[s], del Consejo de su Majestad y su Oidor en la Audiencia Real de la ciudad de México, otorga poder a Andrés de Laredo, para que cobre de los oficiales reales que residen en la ciudad de la Veracruz o de la persona o personas a cuyo cargo fuere, la paga de 1 000 pesos de oro común, que por mandamiento de Su Excelencia se libran en los dichos oficiales, para el gasto del nuevo camino que se hace desde la ciudad de México hasta el puerto de San Juan de Ulúa.\n
Luis Muñoz Bravo, Escribano Público de esta provincia, vende a Payo Patiño Dávila, Corregidor por su Majestad de esta provincia, una esclava negra llamada Polonia, de edad de 13 a 14 años entre bozal y ladina de tierra Angola, venida en la flota que al presente está en el puerto de San Juan de Ulúa, cuya esclava vende en precio y contía de 315 pesos de oro común.\n
Domingo de Ocariz, dijo que por cuanto en su poder han entrado cantidad de pesos de oro, para que los distribuyese y gastase en la obra del nuevo camino, que al presente se hace desde la ciudad de México al puerto de San Juan de Ulúa, y que debido a ocupaciones que tiene, no puede asistir a dar cuenta de lo que ha entrado y gastado en dicha obra, por lo que otorga poder a Cristóbal de Cubillas, a Andrés de Laredo y a Juan de Basave, para que den cuenta a la persona que su señoría mande.\n