Concurso de acreedores a los bienes de Antonio González, difunto. Incluye demanda contra los bienes de Antonio González, difunto, promovido por Diego Niño, vecino de Orizaba, por una deuda de 220 pesos, concepto de 42 petates, seis cargas de trigo y 18 cargas de harina. Demanda de Juan Duarte, vecino del pueblo de Tehuacán, por cantidad de 120 pesos de oro común, concepto de 15 cargas de harina. Demanda hecha por Pedro Fernández Asperilla, hijo de Pedro Fernández Asperilla, difunto, para que se le pague la cantidad de 825 pesos de los bienes de Antonio González, difunto, quien en vida arrendó un molino de moler pan y una venta en el río de los Alisos, jurisdicción de Orizaba. Martín García, apoderado de María de Vergara, viuda y albacea de Antonio González, difunto, solicita la declaración del Capitán Pedro de Cabrejas, para que testifiquen sobre la dote de la viuda. Juan González de Olmedo, albacea de Antonio González, difunto, renuncia al cargo de albacea, quien también pide se le paguen 60 pesos que le debía el difunto. Demanda hecha por Antonio de Salazar, en nombre y con poder de Bartolomé Franco. Demanda hecha por Juanes de Betelo, empleado en el molino de Antonio González, para que se le pague su salario. Demanda puesta por el padre fray Martín de San Juan, presidente del Convento y Hospital de Nuestra Señora de la Concepción, contra los bienes del difunto Antonio González, quien le quedó a deber ocho cargas de trigo.
SALARIOS
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Luis de Oliveros, beneficiado de la provincia de Zongolica, otorga poder a Francisco de Paz, Clérigo Presbítero estante en la ciudad de México, para que pueda cobrar de los oficiales reales que residen en México, 200 pesos de oro común que le pertenecen de salario de dos tercios de haber sido tal beneficiado en la dicha provincia.\n
Payo Patiño Dávila, Corregidor por Su Majestad de esta provincia de Orizaba, otorga poder a Martín de Bermeo, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre pueda cobrar de los jueces oficiales de la Real Hacienda de Su Majestad que residen en la ciudad de México, el salario que pareciere debérsele después que fue proveído en dicho cargo por primero y segundo año. \n
Francisco de Oliveros, Corregidor por su Majestad de la provincia de Huatusco, otorga poder especial a Francisco Pacho, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre cobre de los jueces oficiales reales, que residen en la ciudad de México y de quien lo deba dar y pagar, los salarios de todo el tiempo que ha sido corregidor en dicha provincia hasta el día de hoy. También otorga poder general para que cobre todas las cantidades de pesos de oro o plata, esclavos, escrituras, conocimientos y mercaderías que le deban.\n
Andrés de Laredo, estante en este pueblo, otorga poder especial a Francisco Negrete y a Simón Matoso, vecinos de la ciudad de México, para que cobren de los oficiales que residen en la ciudad de México, el salario de 91 días que le deben de todo el tiempo que se ha ocupado como escribano.\n\n
Pedro de Mariaca, recibió de don Rodrigo de Vivero, por medio de Gaspar Forcadell, 101 pesos y 4 tomines de oro común, en 14 arrobas y media de azúcar por cuenta de salarios.
Pedro de Mariaca otorga carta de pago en forma a don Rodrigo de Vivero, por 383 pesos 4 tomines de oro común que le debía de salarios.\n
Gaspar Jácome dijo que ha otorgado poder a Tomás Conchan, para que cobre de los señores jueces oficiales de la Real Caja de Su Majestad, lo que montó el salario de 15 días que fue intérprete en la residencia que se tomó a don Vasco de Guzmán, Regidor del partido de Huatusco, a razón de un peso cada día y que los pesos de oro que le dieren son y pertenecen a Tomás Conchan por otros tantos que de él recibió.
Diego Palacios y Orcasitas, vecino de la Ciudad de México, agente por parte del fiscal para la cuenta y tasación de los tribunales de esta jurisdicción, y don José Sáenz Cano, intérprete, declaran que han recibido del Capitán Juan Ricardo de Guzmán, 183 pesos de oro común; 138 de ellos por la mitad de los salarios que ha vencido el agente y los 45 restantes por la mitad de salarios que ha vencido el intérprete.
Don Pedro Díaz, teniente retirado del cuarto batallón, y actualmente vecino de esta villa, otorga poder especial a don Juan de Quero, de esta jurisdicción, para que en su nombre y en representación de su persona, derechos y acciones, perciba y cobre durante el tiempo de ausencia que tiene que hacer del territorio de esta República, como comprendido en la ley de expulsión de españoles o como lo tenga por conveniente, las cantidades de pesos que le corresponden de sueltos por razón de su empleo y deben satisfacerle en la comisaria subalterna de esta villa. Para lo antes mencionado, haga las diligencias necesarias, por lo que se le confiere éste con libre y general administración.
JUAN JOSÉ PAZ, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINO