Pedro Sánchez Figueroa, hijo legítimo de Francisco Sánchez Figueroa, en virtud del poder que el susodicho le otorgó en el pueblo de Tecamachalco, dijo que recibió de Juan del Río todos los potros y bienes que por fin y muerte de Juan Bautista [Sánchez Figueroa], su hermano, quien murió en la ciudad de la Antequera del Valle de Oaxaca, quedaron y se inventariaron en la dicha ciudad.\n\n\n
POTROS
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Jácome de Chávez, como principal, y Antonio Rodríguez como su fiador, se obligan de pagar a Agustín de Carrión, vecino de la ciudad de Tepeaca, 66 pesos de oro común, los cuales son por razón de seis potros de la casta y fierro de Pedro Sánchez que del susodicho compraron.\n\n
Juan de Leiva, vecino de este pueblo, otorga su poder a Juan de Villalobos para que pueda cobrar de Juan Esteban, vecino de la ciudad de los Ángeles, 800 reses vacunas y los caballos potros y yeguas y lo demás que por un compromiso el susodicho está obligado a darle.
Juan de Torres, residente en la labor de Estapa, se obliga a pagar a Esteban de Carvajal, vecino de la ciudad de los Ángeles, 380 pesos de oro común, los cuales son por razón de 200 fanegas de trigo, a peso fanega; por un caballo blanco del hierro que está al margen de esta escritura, en 50 pesos; 16 vacas de diferentes hierros y colores, de a 4 pesos cada una; por 5 potros a 10 pesos cada uno; y la resta que son 16 pesos que el susodicho le dio en reales.
Ante Don Luis Rodríguez de Medina y Valdés, Teniente General de esta provincia de Jalapa, el Licenciado Don Juan de Bañuelos [Cabeza de Vaca] y Mariana Cortés, viuda de Diego Cardeña Malpica, hicieron el inventario de los bienes muebles y raíces del citado difunto, entre los cuales figuraron: una casa pequeña cercada de palos, enseres domésticos, ropa de hombre, una espada y daga, una escopeta, 3 rejas de arar, 3 bueyes mansos, 30 yeguas, potros y potrancas, 15 caballos mansos, 36 reses, 144 costales de mazorcas y otras cosas.
El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, dio en arrendamiento a Juan de Orduña Castillo, a Francisca de Orduña Castillo y a Antonio de Orduña Castillo, menor, y a su tutora Doña Francisca Ramírez, una estancia de ganado mayor nombrada San Diego y por otro nombre Espanta Judíos, ubicada en términos del pueblo de Actopan, linda con la Villa Rica, la Hacienda de Cempoala, la playa y la Sierra de los Mariscales, con 3531 reses, 467 yeguas de año para arriba, 127 crías, 130 caballos, 26 potros, y otros aperos, por tiempo de nueve años, y al precio de 650 pesos de oro común anuales.
Baltazar de la Bazares, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego de Yebra, vecino de este pueblo, 114 pesos de oro común, por razón y precio de 19 potros que le vendió, cuatro meses después de la fecha de esta escritura.