Don Manuel Joaquín de Artieda y Urra, natural de la Ciudad de Pamplona, en el Reino de Navarra, declara que por vía de codicilio, otorga se le entreguen al sacerdote, cuyo nombre ignora, la cantidad de 900 pesos, para la obra pía que señala en su poder para testar.
PAMPLONA, CIUDAD DE
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Don Manuel Antonio de Alonso, del Comercio de España, residente de este pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de don Francisco Gil a nombre de don Miguel de Navas y Nieto, vecino de la ciudad de Pamplona, la cantidad de 5, 604 pesos, uno y cinco octavos reales, resto de mayor suma que importaron varios efectos que le compró, por cuya cantidad otorgó escritura de obligación en la ciudad de Cartagena de Indias, el 9 de octubre de 1769, en la que consta se obligó a pagar a don Pedro Antonio de Alonso y Quintana, residente de Cartagena, y habiendo remitido el acreedor a dicho don Manuel Antonio de Alonso da por cancelada la dicha escritura.
Don Manuel Joaquín de Artieda y Urra, natural de la Ciudad de Pamplona, en el Reino de Navarra, hijo legítimo de don Juan de Artieda y Urra, María González, difuntos, otorga poder para testar a don José de Iturriaga, vecino de la Ciudad de México, y por su falta a don Manuel Garieder, así como albaceas testamentarios, y en caso de llegar a fallecer en este pueblo, designa como albacea testamentario a don Laureano Fernández de Ulloa, y como herederos universales a sus 2 primeros albaceas.
Don Cristóbal Javier de Isturiz, natural de Pamplona, en España y residente en el pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Gabriel de Istúriz y Martina de Eyalar, otorga poder para testar, nombramiento de albaceas y herederos a don Francisco Ignacio de Herrasti, don José Belio, don José Antonio Pico, residentes en este pueblo y en España a don Matías de Landaburu y don Fernando Urquizu.
Don Adrián Fayette, natural del pueblo de Estibaus, obispado de Daggs, en los Reinos de Francia y residente en Jalapa, hijo legítimo de don Hernando Fayette y doña Margarita de Molea, difuntos, otorga su testamento donde nombra como albacea a don Francisco Fayette, su hermano, residente en esta Nueva España; a don Miguel de Miranda, residente en Jalapa, a don Juan Santiago Lobo, quien navega con él para España, a don Juan Ignacio de Vértiz, residente en Pamplona, Reino de Navarra, y como herederos universales a sus hermanos carnales de padre y madre.