Juan [Rodríguez], arriero, otorga poder al Padre Luis de Oliveros, para el cobro de dinero, de los bienes de [roto] García, difunto.
PADRES
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Cristóbal de Miranda da carta de pago y finiquito en forma al Padre Luis de Oliveros, de todos los pares de naguas y dinero que debía a Diego García, difunto, que parece en una cláusula de testamento.
Pedro Nava, vecino del pueblo de Orizaba, se obliga de pagar a Diego Romano, Obispo de Tlaxcala, y a los señores deán y cabildo de él y a la santa iglesia de la ciudad de los Ángeles o al mayordomo de ella, 97 pesos 7 tomines de oro común, los cuales son por razón de 5 tomines del diezmo del año de 84 que pasó, que deben tomar las comunidades de Chiapulco, Maltrata, Orizaba, Chocamán, San Antonio y San Juan, con más lo que debe el Padre Tomás Ruiz y Simón de Prado y otros vecinos de los dichos pueblos.
Martín Buchan, arriero, se obliga a pagar al muy reverendo Padre Tomás Ruiz de Zúñiga, 310 pesos, 1 tomín y 6 granos de oro común, los cuales le debe por otros tantos pesos de oro común que ha tomado a cobrar de Juan González de Buitrón, que los debe de 95 quintales y una arroba de harina.\n
Juan de Moya, vecino del pueblo de Orizaba, vende al Padre Luis de Saavedra, Vicario de este pueblo, dos solares de edificar casa que lindan uno con el otro, que hubo y compró de Cristóbal de Miranda, ubicados junto a la calle Real que va a la Veracruz, por precio y cantidad de 90 pesos de oro común.\n
Nicolás Rizo se obliga a pagar al Padre Tomás Ruiz de Zúñiga, 300 pesos de oro común, los cuales son por razón y de resto de unas casas de jacal con un solar que le ha vendido.\n
Nicolás Rizo y Catalina Rodríguez, su suegra, venden a Nicolás Conte unas casas de morada que son en las que al presente vive, que lindan por una parte con casas de Mateo de Cuéllar y por delante calle Real, cuyas casas compraron del Padre Tomás Ruiz de Zúñiga, Vicario del dicho pueblo, y ahora las venden por precio y contía [sic] de 230 peso de oro común.\n
Juan García, Gobernador de este pueblo de Orizaba; Diego Hernández y Alonso Hernández, Alcaldes; Baltazar del Castillo, Regidor del dicho pueblo; en nombre de su comunidad se obligan a pagar al Padre Tomás Ruiz de Zúñiga, Vicario del dicho pueblo, 80 pesos de oro común por razón de una casulla de Damasco presada de Castilla con su azanefa de terciopelo carmesí y su alba de ruan, para que se diga misa en la iglesia de este pueblo, cuyos 80 pesos pagarán en el mes de agosto de este año.\n
Juan Martín de Triana, vecino de la ciudad de los Ángeles, estante al presente en el pueblo de Orizaba, se obliga a pagar al Reverendo Padre Tomás Ruiz de Zúñiga, Cura y Vicario de la provincia de Orizaba, 600 pesos de oro común por razón de un caballo castaño y de 430 fanegas de maíz, que el susodicho le dio y entregó en los pueblos de Maltrata y Acultzingo.\n