Hernando de Pastrana, vecino de la ciudad de los Ángeles, arrienda a Agustín de Alcalá, vecino del pueblo de San Juan Chocamán, una hacienda de ovejas en los llanos de Ozumba, llamada Tepaluca, la cual linda con la venta de Ozumba, con tierras de don Juan López Mellado y con estancia que llaman de la Rascona, en la que hay cantidad de sitios de estancia, así en los dichos llanos de Ozumba como en tierra caliente, pertenecientes todos a la dicha hacienda, con sus casas y corrales y con 34 000 cabezas de ovejas y setecientos cincuenta y cinco carneros. Cuyo arrendamiento será por 4 años por los que pagará 2 550 arrobas de lana de la mejor y más buena, más cien borregos en cada año. Se mencionan las condiciones y lista de cosas que se incluyen en el arrendamiento.
OZUMBA, LLANOS DE
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Cosme del Palacio, vecino de la ciudad de los Ángeles, estante al presente en el pueblo de Acultzingo, otorga poder a Pedro de Palacio, su hermano, para que pueda vender la cantidad de pesos que quisiere a censo y tributo en cada un año a rédito del otorgante, a favor de una o más personas, cargándolos y vinculándolos conforme a las nuevas leyes y pragmáticas de su majestad, sobre su persona y bienes y la persona y bienes del dicho Pedro de Palacio, y señaladamente sobre 18 sitios de estancia de ganado menor que tienen en su mayor parte en tierra caliente, en términos de Acamaluapa y Tlatetelco y otros en términos de Tepeaca, llanos de Ozumba, en que hay dos poblados con 25 000 cabezas de ganado menor.
Miguel Hernández, mayoral que dijo ser de la estancia de ganado vacuno de Cristóbal Pérez, pide el registro a Juan de Medina, Corregidor por Su Majestad de Tequila, de una partida de ganado vacuno que tiene en la sabana de este pueblo de 370 reses, 15 de ellas vacas y los demás novillos y toros, con fierro del mencionado Cristóbal, dicho ganado lo va a entregar en los llanos de Ozumba.\n
Isabel Tamayo, viuda de Diego de Salazar, vecina de esta provincia, como principal deudora, y Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, su fiador, se obligaron a pagar a Juan Sánchez Pantigossa, vecino de los llanos de Ozumba, jurisdicción de Tepeaca, 182 pesos de oro común, precio de ocho camas, colchones, sábanas, frezadas, almohadas, trastes de cocina, mesas y otros aperos de la venta de Lencero, en esta manera: 91 pesos ocho meses después de la fecha de esta escritura, y los 91 pesos restantes, de allí en un año.
Isabel Tamayo, viuda de Diego Salazar, residente en la Venta del Lencero, jurisdicción de Jalapa, declaró que desde el 1 de febrero de 1616, ella y Juan Sánchez Pantigosa, vecinos de los llanos de Otzumba [Ozumba], rentaron en compañía La Venta de Lencero y se obligaron a pagar a su dueño Francisco Pérez Salazar, vecino de Los Ángeles, 250 pesos de oro común anuales; el arrendamiento fue por dos años, y al presente, han corrido tres, y solo ha pagado 450 pesos de oro común al propietario, restantes un adeudo de 300 pesos ; y por no haberlos pagado el dicho Juan Sánchez Pantigosa, ella se obligó a entregarlos al referido Francisco Pérez de Salazar, para el día de San Juan próximo venidero del presente año.
Simón de Franqui Giovo, vecino y labrador de la provincia de Tepeaca, como patrón de una capellanía de misas rezadas que instituyeron Vicencio de Franqui Giovo[Vicencio Franqui Giovo] y Ana Rodríguez Negrete, sus padres, vecinos que fueron de los llanos de Ozumba, jurisdicción del pueblo de Nopaluca, provincia de Tepeaca, de 200 pesos de principal, nombró por capellán propietario a su sobrino Pedro García Mongai.
Simón de Franqui Giovo, vecino de la provincia de Tepeaca y labrador de los llanos de Ozumba, vende a José de Espinosa de los Monteros, labrador en la provincia de Tlaxcala, toda la sierra alta nombrada Tapalcatepec y por otro nombre La Sierra de Nopaluca, con más de 5 suertes de tierra, la cual sierra linda con tierras y hacienda de José Espinosa de los Monteros nombrada Nuestra Señora del Carmen, libre de censo, empeño e hipoteca,en el precio de 120 pesos de oro común.
Alonso Soltero, vecino de la Puebla de los Ángeles, vende a Juan Rodríguez de los Santos, residente en su venta en los llanos de Ozumba, una huerta de árboles manzanos, con un pedazo de tierra y unas casas, en el pueblo de Tlatlauquitepec, por el precio de 60 pesos de oro común.
El capitán Alonso de Quesada, vecino de La Margarita, vende a Vicencio Franquiz, vecino de los Llanos de Ozumba, jurisdicción de Tepeaca y residente en su venta nombrada de Ozumba, dos negras esclavas llamadas María e Inés, una de nación Angola y otra de tierra Fulupa, de 20 años de edad cada una, bozales, con las tachas que tuvieren, por el precio de 400 pesos de oro común cada una.
Vicencio Franquiz, vecino de los Llanos de Ozumba, jurisdicción de Tepeaca, se obligó a pagar al capitán Alonso de Quesada, vecino de la Isla Margarita, 800 pesos de oro común, precio de dos esclavas negras nombradas María e Inés, de nación Angola y de tierra Fulupa, en esta manera: 200 pesos dentro de seis días y los 600 restantes para fin del mes de marzo de 1617, todos juntos en una paga.