Francisco de Espartosa, natural de la Villa de Pezuela en los reinos de Castilla, junto a Alcalá de Henares, otorga su testamento. Declara tener por bienes cuatro caballos y un macho, una espada y silla de caballo, tres pares de botas, un sombrero, entre otras cosas que menciona. Ordena a su albacea mande a decir 200 misas por su alma. Es su voluntad que de sus bienes se den 100 pesos de oro común al hospital de Perote para gastos de los pobres que ahí se curan. Ordena se den de sus bienes 100 pesos de oro común para la iglesia del pueblo de San Salvador para ornamentos, como también se den 25 pesos de oro común a la iglesia de este pueblo para ayuda de un retablo. Nombra como albacea testamentario a Juan de Reina y a Miguel Carrera, vecinos del pueblo de Tecamachalco. Nombra como heredera a su ánima.\n
ALCALÁ DE HENARES, CIUDAD DE
6 Descripción archivística resultados para ALCALÁ DE HENARES, CIUDAD DE
Don Joaquín José Pardo, natural de Sevilla y vecino de la Ciudad de México, residente en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Ángel Tomás Pardo y de doña Jacoba Cristina de Vera, otorga su testamento en donde declara es poseedor de un Mayorazgo y varios patronatos en la Ciudad de Alcalá de Henares y que por ser soltero y no tener hijos, recaerá en el hijo o hija mayor de su tía doña Ana Josefa Pardo. Nombra como albaceas y herederos a don Manuel María de Vera Soto Sánchez, vecino de España, junto con don Antonio de Basoco, vecino de la Ciudad de México.
Don Roque de Buendía, natural de Siles en el Reino de Murcia, hijo legítimo de don Francisco de Buendía y de doña Isabel Hernández, ordena su testamento donde declara ser casado con doña Inés Martínez quien al casarse trajo como dote un cercado de hortaliza, una hacienda de sembrar trigo, una hacienda de sembrar cebada, un regimiento creditario en la Ciudad de Murcia, de todo lo cual no le otorgó carta dotal y que pide después de muerto se le entregue la mencionada carta. Asimismo declara lo siguiente: le debe a Benito Monares, mercader en Alcalá de Henares lo que constare en su libro de cuentas. Nombra por su albacea testamentaria al Padre Antonio Beltrán, de la Compañía de Jesús, a Fray Tomás Rodríguez, religioso de San Francisco, a su esposa Inés Martínez y a don Antonio de Vargas, y por tenedora de sus bienes a su mujer, asimismo instituye por sus legítimos herederos a sus 3 hijos.
El Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, caballero de la Orden de Santiago, vecino de Jalapa, natural de la Ciudad de Alcalá de Henares, hijo de Juan Fernández de la Flor y Pareja y de doña Catalina de Pareja, estando enfermo en cama ordena su testamento de la siguiente manera: hace las mandas acostumbradas. Le deja a las personas que el crió ciertas cantidades de pesos, entre ellos a una mulata y una huérfana. Declara fue albacea del Alférez Antonio de Parga. Declara fue Alcalde Mayor dos veces. Nombra como albacea a don Juan Montañés de la Cueva, a Antonio de Herrera y al Capitán Bartolomé de Castro, en atención a no tener herederos forzosos nombra como tal a su alma para que se distribuya en limosnas y obras pías.
Luis Fernández de la Flor y Pareja, caballero de la Orden de Santiago, vecino del pueblo de Jalapa, natural de la Ciudad de Alcalá de Henares en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Juan Fernández de la Flor y de Catalina de Pareja, difuntos, otorga su testamento como sigue: fue casado con doña Teresa García del Brocal, vecina que fue de la Puebla de los Ángeles, durante su matrimonio no tuvieron hijos, y quedó como albacea y heredero de su mujer, cuyo legado es de 500 pesos para una niña huérfana que se los debe dar cuando tome estado. Fue albacea de Antonio de Vargas, quien dejó 300 pesos de caudal que paran en la tienda que tiene en este pueblo y son para Catalina María. Tiene entre sus bienes 621 pesos que por el resto de una escritura le debe don Fernando Niño de Córdoba con hipoteca de 11 o 12 esclavos bozales que están en el ingenio Grande nombrado La Santísima Trinidad. Tiene también un mulato esclavo llamado Manuel, manda se venda. Declara que la tienda que tiene en este pueblo la puso con Antonio de Herrera, a quien no se pidan cuentas más que las que dé y se pague lo que conste en el libro de caja. Deja hecha una memoria firmada a la cual se le debe dar entero crédito y cumplimiento como si fueran cláusulas de testamento. Nombra como albaceas testamentarias al Capitán Bartolomé de Castro y a Antonio de Herrera.
Don Joaquín Chacón y Torres, Regidor Perpetuo de la ciudad de Huete en los Reinos de Castilla, de donde es natural y residente en Jalapa, otorga poder para testar a doña Ana María Núñez de Aro y Ortega, en compañía de don Francisco Chacón, Presbítero, vecino de la citada ciudad de Huete y hermano del otorgante, y don Manuel Chacón y Escamilla, vecino de Alcalá de Henares, así también los nombra albaceas testamentarios y como herederos universales a sus hijos legítimos.