Pedro Nava, vecino del pueblo de Orizaba, se obliga de pagar a Diego Romano, Obispo de Tlaxcala, y a los señores deán y cabildo de él y a la santa iglesia de la ciudad de los Ángeles o al mayordomo de ella, 97 pesos 7 tomines de oro común, los cuales son por razón de 5 tomines del diezmo del año de 84 que pasó, que deben tomar las comunidades de Chiapulco, Maltrata, Orizaba, Chocamán, San Antonio y San Juan, con más lo que debe el Padre Tomás Ruiz y Simón de Prado y otros vecinos de los dichos pueblos.
OBLIGACIONES
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Diego de Lucas, vecino de la ciudad de los Ángeles, se obliga a llevar 21 mulas cargadas de cacao, propiedad de Francisco Mejía Saavedra, desde el pueblo de [Tlalixcoyan] hasta la ciudad de Tlaxcala, de hoy en 16 días. Y el susodicho Francisco Mejía le ha de dar y pagar por flete de cada una mula 7 pesos de oro común.
Diego de Lucas, vecino de la ciudad de los Ángeles, estante al presente en este pueblo de Orizaba, se obliga a llevar 21 mulas de su recua al pueblo de Tlalixcoyan para cargarlas de cacao, y entregarlas en la ciudad de Tlaxcala a Juan Mejía de la Torre, vecino de dicha ciudad, y consignadas de Francisco Mejía Saavedra, vecino de la ciudad de México, quien fletó las mulas, por precio de siete pesos de oro común cada una.\n\n
José Serrano, vecino de la ciudad de Tlaxcala, residente en este pueblo, se obligó a pagar a Melchora Núñez, viuda de Juan Pardo de Ulloa, ocho pesos de oro común mensuales a partir del 1 de agosto del presente año, por el arrendamiento de tres mulas y un macho con sus aparejos.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en el ingenio Nuestra Señora de la Concepción, se obligó a pagar a Juan de la Gasca, vecino de la ciudad de Tlaxcala, 2 750 pesos de oro común, precio de 200 bueyes de tiro, a 13 pesos y 6 tomines de oro común cada uno, los cuales le dará dentro de diez días en el pueblo de Gueyotlipa[Hueyotlipan].
Francisco de Orduña Castillo, administrador del ingenio de San Pedro Buenavista, propiedad de su tío el Capitán Don Diego de Orduña Loyando, y en virtud de su poder, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de Tlaxcala, 940 pesos y 3 tomines de oro común, valor de 576 panes de azúcar blanca que Don Diego de Orduña debe de los diezmos corridos de los años 1635 y 1636; más 76 pesos y 3 tomines, valor de las mieles del dicho diezmo, en esta manera: 470 pesos y 3 tomines, para de la fecha de esta escritura en cuatro meses, y los 470 pesos restantes, para el día de San Juan de junio de 1638.
Domingo Ruiz, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Matías de la Paz, vecino de la ciudad de Tlaxcala, 190 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le dio a cuenta de 5 fanegas de maíz, los cuales dará, la mitad para dentro de seis meses y la otra mitad, después de otros seis meses corridos.
Don Pedro de Zubiaur, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, se obliga a pagar a don Raymundo Luis de Laiglesia, la cantidad de 827 pesos, 1 y medio reales, procedidos de diversos efectos de Castilla, para el mes de marzo del año de 1774.
Francisco Martín, indio natural de Tlaxcala, declaró que debe 58 pesos y 4 tomines de oro común a Marcos Quintero, carretero, y para pagarlos se obligó a servirle como guía de la boyada durante un año, ganando siete pesos mensuales.
El Capitán Fernando Niño de Córdoba de la Higuera otorga poder al Capitán José Niño de Córdoba de la Higuera, su hermano, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, para que en su representación otorgue escritura a favor del Capitán Francisco de Ortega y Castro, de la misma vecindad, donde se obligue a que en cada año le entregará los frutos de su hacienda, enviando el capitán Ortega a una persona para que los reciba y dando todo el avío que necesitare al cumplimiento de 1, 500 pesos, y si no alcanza ha de descontar la cantidad del valor de los azúcares que le remita y la cantidad que ha de devolver