Juan de Leiva, residente en este pueblo, se obliga a pagar a Payo Patiño Dávila, 200 pesos de oro común, los cuales son por razón de 145 fanegas de maíz que le vendió a razón de 11 reales de plata cada fanega.\n\n
OBLIGACIONES
4706 Descripción archivística resultados para OBLIGACIONES
Juan de Espinosa, vecino de la ciudad de Veracruz, se obliga a pagar a Juan Fernández, vecino del pueblo de Tlalixcoyan, 250 pesos de oro común, los cuales son por razón de 94 quintales de harina.\n
Juan Gómez, herrador vecino de Orizaba, se obliga a pagar a Luis de Beristáin, 35 pesos de oro común, los cuales son por razón de un caballo castaño pelicano.\n\n
Nicolás Rizo se obliga a pagar al Padre Tomás Ruiz de Zúñiga, 300 pesos de oro común, los cuales son por razón y de resto de unas casas de jacal con un solar que le ha vendido.
Nicolás Conte, estante en el pueblo de Orizaba, se obliga a pagar a Juan Fernández, vecino del pueblo de Tlalixcoyan, 257 pesos de oro común, los cuales son por razón de 2 pipas de vino que Pedro Gallego, vecino de la Veracruz, le entregó por el dicho Juan Fernández.\n
Juan Fernández, dueño de recua y vecino de Tlalixcoyan, se obliga a pagar a Juan Cano, 400 pesos de oro común, los cuales son del resto de un negro arriero, de tierra Biohó, que hoy le ha vendido.\n
Juan Fernández, vecino del pueblo de Tlalixcoyan, se obliga a entregar a Simón Díaz y a Luis de Sierra, vecinos del pueblo de Cachula (sic), 100 novillos para el 15 de abril de este año o antes.
Domingo Sánchez, herrador, vecino del pueblo de Orizaba, se obliga a pagar a Payo Patiño Dávila, Corregidor por Su Majestad de esta provincia de Orizaba, 40 pesos de oro común, los cuales son por razón de un caballo overo.\n\n
Gabriel Bravo y doña Inés de Rioja, dijeron que por cuanto él hubo y compró una casa en este pueblo, linde con casa de Mateo de Cuéllar [y calle Real], la cual hubo de Diego Pérez, para [seguridad] de Nicolás Conte que la tiene y posee, prometieron de ahora en [tiempo] alguno pedir al susodicho, ni a otra persona alguna, la dicha casa ni cosa ninguna.\n\n\n
Juan de Bal[roto], vecino del pueblo de Orizaba, se obliga a pagar a Juan de Estrada, 60 pesos de oro común, los cuales son por razón de un caballo castaño del hierro que está al margen de esta escritura.\n