Se tomó la razón de 6 pipas de vino, que lleva la recua de Juan Alonso del Corro, para entregar en Oaxaca, 3 de ellas al Alférez José Ordoñez, y la otras 3 a Pedro de Guendelain; asimismo lleva 2 barriles más para el citado Alférez y otros 2 para el Padre Provincial de Santo Domingo.\n
OAXACA
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Se tomó la razón de 8 pipas de vino en 48 barriles que lleva Diego de Ávila Valero en su recua, para entregar en Oaxaca las 6 al Alférez Juan Miguel y las 2 al Capitán Francisco Pérez de Morales.
Se tomó la razón de 5 pipas de vino en 30 barriles que lleva en su recua Gaspar Díaz para entregar en Oaxaca al Alférez Juan Rubio.
Mateo de la Serna lleva en su recua 5 pipas de vino para Tomás de León, otra pipa para el Alférez Juan Lozano y 4 barriles para el Tesorero Pedro de Guendelain, todo para Oaxaca; y 7 barrilillos de aguardiente para el dicho Guendelain.
Ante el Capitán Juan de Garate y Arano, Corregidor por Su Majestad de este partido, se tomó la razón de 15 pipas de vino y 2 barriles más, que lleva Juan Alonso del Corro, vecino de Oaxaca, para entregar en la misma ciudad al Alférez Joseph [José] Ordoñez, a Nicolás Díaz, al Capitán Miguel de Fuentes y al Tesorero Antonio Rendón.\n
El Alférez Juan García del Castillo, vecino de esta villa de Córdoba, como albacea testamentario y tenedor de bienes de don Lope de Yribas [Iribas], dijo que al presente se halla entendiendo en dicho albaceazgo y se ha procedido a inventarios, avalúos y otras diligencias que se están haciendo en esta villa por ante la Real Justicia de ella, en orden a los citados bienes; igualmente se ha procedido a traerlos a pregón para su remate y dar cumplimiento a las últimas voluntades, legados y disposiciones de Nicolás Blanco, difunto, y de dicho don Lope de Yribas [Iribas]. Por tanto, para mayor justificación de las dependencias, deudas y gravámenes en que se hallan dichos bienes con diferentes acreedores, y para que ocurran ante el presente juzgado a representar el derecho que tuvieren, se despachó carta citatoria por el juez del conocimiento de los autos, y respecto a que esta carta debe ser presentada por parte legítima para que se le dé cumplimiento, “siéndolo yo”, para que haya persona que lo represente y lo pueda hacer, otorga que da su poder a Manuel Pérez de la Paz, residente en esta villa y vecino de la ciudad de los Ángeles, para que en su nombre parezca ante los jueces y justicias del Rey Nuestro Señor en la Real Audiencia de esta Nueva España y ante jueces ordinarios de dicha ciudad, Puebla de los Ángeles, Oaxaca, Veracruz y demás partes donde se hallaren acreedores a los bienes de los citados Blanco e Yribas [Iribas], que constan nominados por memoria en dicha carta de su justicia citatoria, la cual presente y haga en su conformidad se citen para que ocurran al juzgado de esta villa y se ponga por diligencia para que conste.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REALTestamento de Doña Ana de Alfaro, viuda, vecina de Jalapa, hija legítima de Sebastián Méndez y de Ana de Alfaro, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo, de donde es natural la otorgante. Declara que estuvo casada en primeras nupcias con Juan Martín de Ávila, vecino que fue de este pueblo de Jalapa, con quien procreó a María Olalla, casada con el alférez Dionisio de Hevia, vecino de Oaxaca; Ana de Ávila, difunta, religiosa del convento de San Gerónimo; y Simón de Ávila, difunto. Declara estuvo casada en segundas nupcias con el Capitán Sebastián de la Peña, con quien procreó a doña Sebastiana de la Peña, difunta, casada con el capitán Andrés de Urquía; a doña Josefa de la Peña, casada con Gonzalo Márquez de Acevedo; y a Sebastián de la Peña, de catorce años de edad. Declara debe de resto de una escritura de mayor cuantía a Juan Jácome Faseres, mercader vecino de la ciudad de Sevilla, 1 100 pesos de oro común, asimismo, declara que debe y le deben diferentes personas que se mencionan. Declara que su hermano Diego Méndez de Alfaro, que está al presente en el reino de Perú, le debe 2 000 pesos, asimismo declara que en las casas de su morada ya no tiene ningún derecho, pues vendió lo que le correspondía, solamente su otro hermano, que está en China, tiene una poca parte. Nombra como albaceas al licenciado Diego de Rebollar, presbítero de este pueblo, ya a sus yernos Andrés de Urquía y Gonzalo Márquez de Acevedo. Nombra como herederos a sus hijos.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, dio su poder cumplido al Capitán Don Francisco García López, vecino de este pueblo, y al Alférez Antonio de Medina, vecino de Oaxaca, para que en su nombre empeñen un negro esclavo nombrado Juan de Castro, de 25 años de edad, en la cantidad de 300 pesos de oro común; y el dicho Capitán Don Francisco García López tome para sí la referida cantidad, en satisfacción y pago de otros tantos pesos que el otorgante le debe.