Vicente Lorenzo, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 153 pesos de oro común, precio de tres mulas y un macho cerreros, tres a 40 pesos y otra en 33 pesos, en esta manera: 51 pesos ocho meses después de la fecha de esta escritura; 51 pesos más en otros ocho meses; y los 51 pesos restantes de allí en otros ocho meses.
MULAS
434 Descripción archivística resultados para MULAS
Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, 91 pesos y 7 tomines de oro común, por otros tantos que Diego López Maldonado causó de alcabala en este pueblo, de una mulas que vendió a diferentes personas, tres meses después de la fecha de esta escritura.
Juan de Quiroz, Francisca de Yépez, su esposa, y Lázaro Francisco, hijo legítimo de ambos, vecino de esta provincia, se obligaron a pagar a Francisco de Cárdenas, vecino de esta provincia, 524 pesos de oro común, precio de 16 bestias mulares cerreras, 14 a 32 pesos y 2 a 38 pesos, en esta manera: 174 pesos y 5 tomines, ocho meses después de la fecha de esta escritura; 174 pesos y 5 tomines más de allí en otros ocho meses, y los 174 pesos y 5 tomines restantes, de allí en otros ocho meses.
Diego de Villarreal, residente al presente en este pueblo, se obligó a pagar a Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, 884 pesos y 4 tomines de oro común, precio de 17 bestias mulares de arria con sus aparejos, a 51 pesos cada una, más 17 pesos y 4 tomines de alcabala, en esta manera: la mitad seis meses después de la fecha de esta escritura, y la otra mitad de allí en otros seis meses corridos.
Tomás de Soto, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Melchor de los Reyes, de la misma vecindad, 1 080 pesos de oro común, precio de 12 mulas de arria con sus aparejos, en esta manera: 540 pesos de hoy en nueve meses, y los 540 restantes de allí en otros nueve meses.
Juan Martín de Abreu, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Francisco Martín, vecino de este pueblo, 1 320 pesos de oro común, precio de 24 mulas de arria con sus aparejos, a 55 pesos cada una, en esta manera: 300 pesos un mes después de la fecha de esta escritura; 510 pesos , de hoy en ocho meses, y los 510 pesos restantes de allí en otros ocho meses.
Francisco Estupiñán y Francisco Luis, españoles residentes en esta provincia, formaron una compañía para el trato en el género que les pareciere:el primero puso una mula, siete caballos, 130 cabras, valoradas en 284 pesos, y 1300 pesos en reales; el segundo puso 10 mulas aparejadas apreciadas en 400 pesos, más cuatro caballos, un negro llamado Manuel, de tierra Congo, y una negra llamada Catalina, de nación Angola, valorados en 1 184 pesos de oro común.Dicha compañía se hizo por tiempo de cuatro años, y al término de los mismos se partirían las ganancias o pérdidas por mitad.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 808 pesos y 4 tomines de oro común, precio de 15 bestias mulares cerreras, a 55 pesos cada una, de los cuales suman en realidad 825 pesos, pero se descontaron 16 pesos y 4 tomines de alcabala que pagó por el dicho Diego López, y los dará en esta manera: 269 pesos 7 tomines ocho meses después de la fecha de esta escritura, otros 269 7 tomines de allí en otros ocho meses y los 269 pesos 7 tomines restantes de allí en otros ocho meses.
Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 640 pesos de oro común, precio de 32 bestias mulares cerreras, a 20 pesos cada una, en esta manera: 213 pesos y 3 tomines de oro común, para el 8 de marzo de 1618, otros 213 pesos y 3 tomines de allí en otros ocho meses y los 213 pesos y 3 tomines restantes, de allí en otros ocho meses. Asimismo, se obligó a pagarle 55 pesos más de dos machos que le vendió, horros de alcabala.
Tomás Rodríguez de Alcázar, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Cristóbal de Lozana Salazar, de la misma vecindad, 600 pesos de oro común, precio de 12 bestias mulares de arria con sus aparejos, en esta manera: la mitad seis meses después de la fecha de esta escritura, y la otra mitad de allí en otros seis meses corridos.