El Gobernador, Alcalde, principales y demás naturales del pueblo de Orizaba, arriendan a Juan de Moya, un mesón que tienen en este pueblo, por el tiempo de 2 años, en precio y cuantía de 120 pesos de oro común.
MESONES
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Don Miguel de Mendoza, Gobernador; don Juan García y don Baltazar del Castillo, Alcaldes; don Diego de Castañeda, Juan de los Ángeles, Pedro Hernández y Diego Hernández, Regidores, y demás naturales del pueblo de Orizaba, arriendan a Andrés de Lebrija, el mesón que ellos han tenido por tiempo y espacio de 2 años, por precio de 120 pesos de oro común.
Andrés de Lebrija traspasa el arrendamiento del mesón, que en virtud de escritura pública, los naturales del pueblo de Orizaba le otorgaron por tiempo de 2 años, a Pedro Sánchez Galeote, por el tiempo que resta con los indios e indias al servicio y todo lo demás anexo al mesón.\n
Marcos Hernández Linares y Felipe Hernández, Alcaldes; Juan Hernández y Vicente García, Regidores; y Pedro Hernández, Cándido García, Alguacil Mayor; y Simón Hernández, indios principales del pueblo de Maltrata, mediante lengua de Juan García, dijeron que arriendan el mesón de dicho pueblo a Andrés de Lebrija, por tiempo de un año por razón de 40 pesos de oro común.\n\n
Parecieron los indios naturales y principales del pueblo de Acultzingo, en nombre de su comunidad, mediante y por lengua de Gaspar Dávalos, dijeron que arriendan el mesón del dicho su pueblo a Juan Mejía, por tiempo y espacio de un año y por precio de 60 peso de oro común.\n\n\n
Domingo Sánchez, vecino del pueblo de Orizaba, vende a Gabriel Bravo, vecino de este pueblo, medio solar de edificar casa, el cual compró a Alonso Mirueña, vecino de este pueblo, que linda con otro medio solar del susodicho y con las espaldas del descargadero del mesón de este pueblo, el cual vende junto con un jacal y piedra que hay en dicho solar, por precio y cuantía de 41 pesos de oro común\n
Dpña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, viuda y albacea del Sargento Manuel Riveros, como tutora de sus menores hijos, dio poder al Capitán Simón de Galdona, vecino de la nueva Veracruz, para que conforme a la escritura de la venta a censo que hizo su marido el Sargento Manuel Riveros, sobre un mesón que está en la Antigua ciudad de Veracruz, y lo que le pertenece a Alonso Guitán, difunto, y a su mujer, Ana Hernández, residente en ella, la obligue a la guarda y cumplimiento de las condiciones de la dicha escritura, y cobre la cantidad de pesos que le resulta debiendo de los réditos de su principal.
El gobernador, alcaldes y oficiales de república de Jalapa, para su información ante el Señor Alcalde Mayor presentaron por testigo a Don Pedro Francisco, indio y gobernador que ha sido en este pueblo, y dijo saber de los problemas que implicaba el arrendar el mesón de su comunidad, las cargas de tenerlo por su cuenta y lo útil que sería venderlo a censo.
El Gobernador, alcaldes, regidores y demás principales de Jalapa, usando de la licencia concedida por el Alcalde Mayor Don Francisco Maraver y Padilla, venden al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado de Jalapa, un mesón que tienen por propios de su comunidad en la plaza pública de él, con una tienda en la esquina, las paredes de piedra y lodo, cubierto de Zacate, con otros jacales de vivienda, cocina y caballeriza, muy maltratado, por el precio de 1300 pesos de oro común de principal cargados a censo redimible sobre dicho mesón, y les ha de pagar 65 pesos anuales de renta, a partir de hoy día de la fecha.
El gobierno indígena del pueblo de Jalapa arrendó a Cristóbal Martín, español, un mesón por el tiempo de dos años, en la cantidad de 80 pesos anuales de oro común.