Juan Martín de Abreo[Abreu], vecino y mercader de Jalapa,dueño de su recua, se obligó a pagar a Francisco Pérez de Escalona, personero del convento y síndico del pueblo de San Luis Huamantla, y al síndico Juan Benítez Barrero, de la misma vecindad, 963 pesos de oro común que pertenecen al Convento de San Francisco Huamantla, por otros tantos que le debe de ciertas cuentas que tuvo con el citado Francisco Pérez, en esta manera: 363 pesos para de la fecha de esta escritura en un mes, y los 600 pesos restantes, para de allí en seis meses corridos.
MERCADERES
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Doña Anastasia Javiera de Natera, mujer legítima de don Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo de la Nueva Veracruz, vende a doña Ángela Francisca de Acosta, mujer legítima de Juan José Rincón, vecinos de Jalapa, una negra esclava nombrada Juana María, de 40 años de edad, que hubo de José Hernández, vecino mercader de Huamantla, por escritura que otorgó José Cid, el 13 de enero de 1718, cuya esclava esta libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 300 pesos de oro común que por ella le ha pagado.
Doña Ángela de Malpica, viuda del Capitán don Fernando Bazán de Otero, vecina del pueblo de San Miguel de Perote, jurisdicción de Jalacingo, hace imposición de 150 pesos de oro de censo en cada año, a las haciendas San Antonio Ateguetla y San Juan Alteyuca, por venta real a don Juan de Caldevilla, vecino y mercader del pueblo de Huamantla, jurisdicción de Tlaxcala.
José Cid, vecino de Huamantla, con poder de José Hernández, vecino y mercader de dicho pueblo, vende a doña Anastasia Javiera de Natera, mujer legítima de Juan Montañés de la Cueva, vecina del pueblo de Jalapa, una negra esclava nombrada Juana María de 40 años de edad, libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 300 pesos de oro común que por ella le ha pagado.
Juan Martín de Abreo[Juan Martín de Abreu], mercader, vecino de Jalapa, vende a Simón Hernández, vecino de Huamantla, una negra llamada María, de nación[tierra] Angola, de 24 años de edad, recién venida de Guinea sin asegurarla de ninguna enfermedad, sujeta a servidumbre, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común.