Pedro García, vecino del pueblo de Jalapa, hijo y albacea de Ana Gertrudis de Espino, solicita que la memoria que dejó su madre sea tomada como testamento nuncupativo, para que pueda cumplir con todos los asuntos que se contienen en ella. Por lo que Su Majestad, mandó se presenten los testigos que firmaron dicha memoria de Ana Gertrudis de Espino. \r\n
MEMORIAS TESTAMENTARIAS
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Se presentaron los testigos que se mencionan en la escritura que antecede, los cuales son José Barradas, Roque de Castro y Blas Rodríguez, quienes ratificaron y firmaron dicha memoria.
Habiéndose visto por el Alcalde Mayor los autos presentados, declara dicha memoria de Ana Gertrudis de Espino por testamento nuncupativo, ya que murió bajo esta disposición.
Doña Catalina Pérez de Arredondo, vecina de este pueblo, viuda de don Francisco de Vargas, hijo legítimo que fue de don Juan de Vargas y Dina Mariana de Madrid, naturales que fueron de la Villa de Baroja en los reinos de Castilla, Arzobispado de Toledo, dijo que el dicho su marido estando enfermo hizo en papel una memoria a modo de testamento, y para que se apruebe y confirme por testamento la presentó ante el Capitán don Martín de Rada, Alcalde Mayor, quien por la presente confirmó la dicha memoria para que valga como testamento.
Memoria de testamento de Melchora de los Reyes, viuda de José González, y aprobación de ella.
Francisco de Pro, vecino de Jalapa, marido que fue de Leonor de Sahagún, testamentario de su esposa, fundó una memoria de misas por el alma de la dicha Leonor de Sahagún, la suya propia, las de sus padres y abuelos, con 200 pesos de oro común de principal; cuyas misas las dirán el padre guardián y los religiosos del monasterio de San Francisco de Jalapa, en el altar que más cómodamente pudieren, una el día de Nuestra Señora de la Concepción, y la otra, el día de Nuestra Señora de la Asunción, para lo cual vende 10 pesos de oro común de censo y tributo redimible anuales y los impuso sobre unas casas de piedra cubiertas de teja, ubicadas en la calle real.
Memoria de los bienes y deudas de Francisco Sánchez Jurado, vecino de este ingenio.
Para la dicha información, el Lic. Diego Martín de los Reyes, presentó por testigo a Gaspar de los Reyes, español, vecino de Naolinco, y preguntado sobre la memoria de que se ha hecho mención, declaró haber conocido a Doña Isabel de los Reyes, mujer de Francisco Marcos de Velasco, y que por el mes de octubre le llamaron para ser testigo de la dicha memoria y cuando Doña Isabel de los Reyes la hizo, ella estaba en su juicio, y mandó se guardase lo escrito en ella.
Para la dicha información, el Lic. Diego Martín de los Reyes, presentó por testigo a José Díaz, español, vecino de Naolinco, maestro de herrería y siendo preguntado, este testigo dijo haber conocido a Doña Isabel de los Reyes, quien estando muy en su sano juicio, otorgó la memoria donde expresó su última voluntad y la firmó con los demás testigos.
El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño del ingenio Nuestra Señora del Rosario, hijo legítimo del Capitán Don Roque Gutiérrez de Ceballos y de Doña Ana de Irala, vecinos que fueron de esta jurisdicción, de donde es natural el otorgante, dio su poder cumplido a su hermano Fray Boecio Gutiérrez, religioso de Santo Domingo, a su yerno el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, y a su hijo el Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, para que en su nombre y gobernándose por el tenor de una memoria, hagan y ordenen su testamento, con las cláusulas, legados, mandas, declaraciones y circunstancias de dicha memoria, y todo lo demás que les tiene comunicado.