Don José Francisco Fagoaga, Marqués del Apartado, residente en esta Villa, otorga poder especial a favor del Señor Doctor don Ciro de Villaurrutia, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de la Capital de México, para que nombre de él, respecto a haberse extraviado el poder general que a su salida de México confirió a la señora su madre, y quien antes de su fallecimiento lo sustituyó en el mencionado su tío, demande, perciba y cobre judicial o extrajudicialmente de cualquier persona y de quien más haya lugar, las cantidades de dinero que le estén debiendo a la fecha y debiesen en adelante. También se lo confiere para que administre, gobierne y rija cualquiera de sus bienes que le tenga entregados, o le confíe en lo sucesivo con este fin. Así para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales, eclesiásticos o seculares. Si por lo antes mencionado se requiriese contienda de juicio lo siga.
MARQUESES
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Don Javier Antonio Prina, residente en esta Villa, otorga poder especial a don José Mariano de Almansa, Regidor Perpetuo, Alférez Real del Ilustre Ayuntamiento de la Nueva Veracruz, para comparecer en el Real Tribunal del Consulado de dicha ciudad, a contestar la demanda que instauró contra él, sobre liquidación de cuenta, don Baltazar Álvarez Ordoño, actual apoderado de los Señores don Pedro Girón e hijo, Duque de Osuna y Marqués de Peñafiel, por lo que le solicita, pida, promueva y arguya cuanto a su derecho importe.
El Señor Brigadier, Conde de Alcaraz, Coronel del Regimiento de Dragones de España, residente en esta Villa, otorga poder especial a don Benito Román y Linares, vecino de la Capital de México, para que lo constituya fiador y principal pagador de don Francisco Morales, vecino del pueblo de Tlanepantla, Jurisdicción de México, quien ha contratado con el Señor Conde de Regla, apoderado del señor Marqués de San Cristóbal, tomar en arrendamiento la hacienda de Xalpa y sus anexas.
Juan Cid, juez de ingenios en la provincia de Jalapa, se obligó a sacar una licencia del Marqués de Guadalcazar, Virrey de Nueva España, para que Francisco Pérez Romero pueda sembrar caña de azúcar y beneficiaria en su ingenio, sirviéndose de los indios laboríos voluntarios, según se acostumbra en las haciendas con la obligación de pagar al referido juez, doscientos pesos de oro común.
Don Pedro Díez de la Barrera, Correo Mayor de esta Nueva España y Alcalde Mayor de Jalapa, dijo que por cuanto le está hecha merced a su hermano Pedro Gallo de Escalada, en la Real Caja de Su Majestad de la ciudad de México, de 400 pesos de oro común en cada un año, y éstos con cargo de que diese fianza de traer confirmación del Rey nuestro señor, y parece que por las pérdidas de las flotas no ha conseguido traer la dicha confirmación; y habiéndosele concedido término competente para presentarla, con cargo de ratificar la fianza que tenía dada, y para que se cumpla el auto de Su Excelencia, el Marqués de Cerralvo, virrey de esta Nueva España, dio su poder cumplido a Pedro Gallo de Escalada para que otorgue y ratifique la fianza que le dio con las fuerzas y requisitos que le fueron pedidos.
Juan Martín de Abreo[Abreu], vecino de Jalapa, declaró que Don Pedro de Quevedo, Alcalde Mayor de Tuztla(Tuxtla) y Rinconada, con poder de Luis Carrillo de Alarcón, Administrador General del Estado del Marqués del Valle, le arrendó la Venta de la Rinconada por tiempo de dos años, y a razón de 300 pesos anuales; y ahora, se convino con Alonso Gaitán, vecino de esta provincia, en traspasarle dicho arrendamiento por lo que restare de los dos años, con las mismas posturas y condiciones pactadas.
Diego de Alfaro, vecino de Jalapa, residente en este ingenio de Don Sebastián de la Higuera Matamoros, como uno de los herederos de Sebastián Méndez Fajardo y de Ana de Alfaro, sus padres difuntos, y en nombre de su hermana Ana de Alfaro, vende a Tomás de la Calleja, vecino de esta provincia, un sitio de estancia de ganado menor y dos caballerías de tierra que sus padres poseyeron en términos de los pueblos de San Salvador y San Andrés, en esta provincia de Jalapa, casi una legua de San Andrés y a dos leguas de Xilotepec, hacia Jalapa, de las cuales el Marqués de Salinas hizo merced a Juan de Sabalsa [Zavalza], y éste las vendió a los dichos sus padres, libres de censo, empeño, hipoteca y enajenación, por el precio de 200 pesos de oro común.
Don Alvaro Manrique de Zúñiga, marqués de Villamanrique, dio su poder cumplido a Gaspar de Aguilar, vecino de la ciudad de la Veracruz, para que presente un mandamiento del Obispo de Tlaxcala y le sean entregados ciertos bienes que le fueron embargados en la Veracruz.
Juan de Barona Velázquez, Alguacil Mayor de Tepeaca, de una parte y de la otra Cristóbal Benítez de Lara, vecino de México; el primero dijo que Cristóbal le es deudor de 680 pesos de plazo cumplido y por vía de ajuste y convenio se han comprometido en darle por dicha cantidad 100 pesos después de que se paguen los fletes a los arrieros de la carga que han conducido la presente flota a este pueblo; otros 100 pesos en la Ciudad de México luego que llegue el Virrey Marqués de Valero; con lo que le hace gracia y donación de la restante cantidad que son 480 pesos y da por nula y cancelada la escritura.
Don Bernabé González de Amaya, residente en el pueblo de Jalapa, cargador de la flota a cargo del Marqués Mari, otorga poder a don Diego Francisco Upton de Fuentes, asimismo cargador de esa flota, para que en su nombre y representación pida, demande, reciba y cobre de cualquier persona las cantidades de pesos, mercaderías que le deban por conocimientos, facturas, vales, escrituras, cuentas de libros.