Juan Fernández, vecino del pueblo de Tlalixcoyan, vende a Manuel de Tevez, vecino de dicho pueblo, un esclavo negro llamado Amador, de tierra Mandinga, de edad de 40 años poco más o menos, por precio y contía [sic] de 400 pesos de oro común.\n
MANDINGA, TIERRA DE
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Francisco de Solís, vecino de esta villa de Córdoba, Alguacil Mayor en ella y del partido de San Antonio Guatusco [Huatusco], hijo legítimo de Juan Pérez e Inés Díaz, vecinos que fueron del pueblo de Martín Longo de la jurisdicción de Alcoitin [Alcoutin] en el Algarve Reino de Portugal, otorga su testamento de la manera siguiente: Ordena se den 200 pesos a Juana niña expuesta en su casa; a Joseph [José] de Nares “mi esclavo que fue” medio solar eriazo; a Francisco muchacho, indio que ha criado en su casa, 100 pesos. Manda se carguen de sus bienes 3 000 pesos de oro común para dote de una capellanía de misas rezadas, cuya fundación hará Gertrudis de Gatica, su mujer. Declara que fue casado con Andrea de Morales, viuda que era de Antonio de Chávez, vecinos que fueron de la Veracruz, de cuyo matrimonio no tuvieron hijos; disuelto el matrimonio contrajo segundas nupcias con doña Gertrudis de Gatica y de este matrimonio no han tenido hijos. También declara que debe a las personas siguientes: Martín de Aranguti, Ignacio de Acosta, a los bienes de Juan Bautista de Gatica y a Juan Rodríguez Durán. Como sus deudores menciona a Martín Roldán de la Calle, Juan de Villalobos, Manuel Gómez de Ardila, Diego [de] Sequeros [Sequero], Gregorio de Villar, Benito Cobello y Diego de Ojeda. Declara por sus bienes el oficio de Alguacil Mayor de esta villa de Córdoba; cuatro casas; un solar de 50 varas en cuadro. También, declara por sus bienes las piezas de esclavos siguientes: Antonio de Prado, mulato mexicano oficial de herrador; otro mulato llamado Andrés, criollo; Francisco Miguel, negro Mandinga; Joseph [José] Francisco, negro Mandinga; María, vieja de casta lucumi; Ana María, negra conga; Isabel, negra criolla con su hijito llamado Joseph [José], negrito; una mulata nombrada Antonia, criolla de la Puebla, que la compró de doña Inés Medrano, vecina que fue de la ciudad Nueva Veracruz, la cual dicha mulata con las demás gentes llevó Lorencillo cuando saqueó la ciudad de la Nueva Veracruz. Nombra por albacea testamentaria a doña Gertrudis de Gatica su mujer y a Gregorio Martínez de Solís, su sobrino y como su universal heredera a dicha Gertrudis de Gatica.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALDomingo de Licona, residente en esta Nueva España, vende a Diego de Salazar un esclavo negro, bozal, de tierra Mandinga, llamado Juan, de 24 años de edad, poco más o menos, por el precio de 420 pesos de oro común, horros de alcabala.
Diego de Salazar, vecino de la Venta de Lencero, como principal deudor, y Diego González, vecino de Jalapa, como su fiador, se obligaron a pagar 420 pesos de oro común al Capitán Domingo de Licona, precio de un negro bozal, de tierra Mandinga, para fines de enero de 1602.
Don Bernabé de Figueroa y Mendoza, natural del pueblo de Cosamaloapan, vecino de esta jurisdicción de la villa de Córdoba, hijo legítimo del Capitán don Andrés de Figueroa y Mendoza, vecino de la ciudad de Oaxaca, y de Catalina de Rosales, difunta, otorga su testamento en el cual declara que estuvo casado con doña María [Álvarez] Blanco, difunta, hija del Capitán Joseph [José] Blanco y de doña Francisca Jiménez [de Encinas], cuyo suegro le entregó por dote 4 000 pesos de oro común, con los cuales fundó la hacienda de trapiche San José Toluquilla y pagó parte del valor de sus tierras, porque lo demás quedó a censo, y al morir su esposa hizo carta de obligación a favor de su suegro por los 4 000 pesos que le está debiendo aún, los cuales manda se le paguen de sus bienes. Declara que de dicho matrimonio no procrearon hijos. Por bienes dice tener esta hacienda de trapiche de hacer azúcar y panelas, compuesta por dos sitios de ganado menor; casas de vivienda, caldera, molienda y de la gente de servicio; 7 suertes de caña dulce; dos calderas; los esclavos Manuel, negro Mina, maestro de azúcar; Joseph [José], negro Congo; Miguel de Rosales, negro Loango; Gabriel García, negro Nitemo; Joseph [José], negro Mandinga; Diego de la Cruz, mulato, y Gertrudis, negra, su mujer, y Diego, mulato, su hijo; María, negra de siete años; y Juliana, negra muy vieja; Antonio de la Cruz, negro, a quien tiene en Cosamaloapa ganando jornal; y una molienda corriente con otros pertrechos y adherentes del trapiche, entre otros bienes. Nombra como albacea testamentario a su suegro y a don Francisco Valero Grageda [Grajeda], su hermano, y como herederos universal al Capitán don Andrés de Figueroa y Mendoza, su padre.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REAL