Don Álvaro Manrique de Zúñiga y su esposa, doña Blanca Enríquez, marqués y marquesa de Villamanrique, dieron su poder cumplido a Santos García, Inquisidor del Santo Oficio de la Nueva España, y a Cristóbal de Miranda, su mayordomo, para que en sus nombres puedan dar las escrituras que convengan a la seguridad de las finanzas que a su favor se otorgaren.
INQUISIDORES
9 Descripción archivística resultados para INQUISIDORES
El Licenciado Miguel Pérez de Medina, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico en el pueblo de Jalapa, en virtud de la sustitución de poder que le otorgó el Licenciado José Bernardo de Céspedes, Clérigo Presbítero, administrador de los bienes del Convento de Religiosas del Señor San Jerónimo de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, recibe de Manuel de Acosta, vecino de esta jurisdicción, la cantidad de 300 pesos por los réditos de 2, 000 pesos de principal sobre una hacienda que tiene el Convento y religiosas de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, por cuya parte ante los inquisidores apostólicos de esta Nueva España, sea definido el concurso de acreedores que le formó contra bienes de don Claudio Teodoro de Ceballos, anterior poseedor de la hacienda.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, vecino de esta provincia, dueño de sus ingenios de hacer azúcar, por los justos respetos que le mueven y por el amor que le tiene, hizo gracia y donación a su tío el Lic. Don Bernabé de la Higuera y Amarilla, Inquisidor Apostólico en esta Nueva España, de una casa y corral en la ciudad de México, donde paraban las recuas de su abuelo Juan Díaz Matamoros, con todo lo que le pertenece, según la poseían sus abuelos y el otorgante la ha tenido.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a su tío el Lic. Don Bernabé de la Higuera y Amarilla, Inquisidor Apostólico de Nueva España, para que en su nombre y a su dita y crédito tome de la persona o personas que le quieran dar, 2 200 pesos de oro común en reales, plata, oro, u otro género, y lo obligue a la paga de los mismos en los plazos que concertare.
Don José de Ceballos y Burgos, residente en su ingenio Nuestra Señora del Rosario, dijo haber dado poder a Eugenio Fernández de Ledezma, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre recibiese 16 000 pesos de oro común, que los señores inquisidores apostólicos de Nueva España le dieron a censo impuesto en este ingenio, y por ausencia del susodicho, para recibir los referidos pesos, otorgó su poder a Luis González y Alonso Montero, vecinos de esta jurisdicción.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio dio su poder cumplido a Lic. Don Bernabé de la Higuera y Amarilla, su tío, inquisidor apostólico de Nueva España, para que en su nombre y a su dita y crédito, tome de la persona o personas que le quieran dar hasta la cantidad de 8 800 pesos de oro común en reales de plata, oro, o en las mercaderías que hallare, y lo obligue a la paga de los mismos en los plazos que concertare.
El Capitán Don Sebastíán de la Higuera Matamoros, residente en este ingenio, dio su poder cumplido al Lic. Don Bernabé de la Higuera y Amarilla, su tío, Inquisidor Apostólico de Nueva España, para que en su nombre y a su dita y crédito tome de la persona o personas que le quieran dar hasta la cantidad de 2 200 pesos de oro común en reales, plata, oro, u otro género, y lo obligue a la paga de los mismos, en los plazos y tiempos que concertare.
Don Bernabé de la Higuera y Amarilla, Inquisidor Apostólico del Santo Oficio de esta Nueva España, dio su poder cumplido al Lic. Andrés de Saavedra Cansinas, clérigo, vecino de esta ciudad, para que en su nombre ajuste cuentas con el Captitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, su sobrino, dueño de ingenios, vecino de la jurisdicción de Jalapa, Familiar del Santo Oficio, de todos los préstamos y suplementos que le ha hecho, y de la renta de 3000 pesos que cada año Don Sebastián le paga, están situados en el ingenio La Santisima Trinidad.
Don Manuel Ruiz de Vallejo y Marroquín, Beneficiado del lugar de Viérgol en el valle de Mena, provincia de Cantabria, Inquisidor de esta nueva España, residente en Jalapa, con testamento hecho en el mes de octubre de 1779, declara que por vía de codicilio nombra como su albacea testamentario a don José de Atube, su primo, junto con sus otros albaceas ya nombrados.