Juan Morcho, natural de la señoría de Génova en el Obispado de Albenga, del lugar nombrado San Pedro de Cuze y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Esteban Morcho y María Margarita Morcho y Juana López Doria, natural y vecina de este pueblo, hija del difunto Alonso López Doria y Josefa Amadora, marido y mujer, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, en compañía de don Bartolomé Salvo, y como herederos nombran a sus hijos María Margarita, Manuel Esteban, José Antonio, Juana Teresa, Juan Francisco y Francisco Teodoro.
GÉNOVA, SEÑORIO DE
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Juan Morcho, natural del Obispado de Albenga, en la rivera de San Pedro de Cuze, Señorío de Génova, hijo legítimo de Esteban Morcho y de María Margarita Morcho, difuntos, casado con Juana López de Oria, hija legítima de Alonso López, difunto, y de Josefa Amadoras, viva, se otorgan poder para testar mutuo; se nombran como albaceas testamentarios y como herederos universales a María de 4 años, Manuel de 2 años y 3 meses y Antonio de 8 meses, sus hijos legítimos.
Juan Galván, hijo de los difuntos Cristóbal Galván y Francisca Finelli, natural de la ciudad del Finale en el Señorío de Génova, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga su testamento en donde declara es soltero y no tener descendencia ni ascendencia. Nombra como su albacea y heredero a don Juan Bautista Guido.
Antonio Main, vecino de este pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Juan Main, difunto, y de Catarina Main, viva, natural del pueblo de Cuse de la Señoría de Génova del Obispado de Albenga, junto con su esposa Juana Feliciana Rodríguez, natural y vecina de este pueblo de Naolinco, hija legítima de Juan Rodríguez y de Josefa de Rivera, difuntos, se otorgan poder para testar el uno al otro, así como también se nombran albaceas testamentarios. Como heredero universal nombran a José Mariano de 2 años, hijo legítimo de ambos.
Don Pedro de Heria, natural de la Villa de Lobeño, Obispado de Albenga en los Señoríos de Génova y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Jorge de Heria y de doña María Catarina Principa, junto con Mariana Gálvez, su legítima esposa, vecina de este pueblo e hija natural de la difunta Antonia de Gálvez, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas y herederos.
Francisco de Sierra, hijo legítimo de los difuntos Pedro de Sierra y Ángela Sardá, natural del lugar de Unzu, Señorío de Génova, en los Reinos de Europa y vecino del pueblo de Jalapa, soltero, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea y heredero a don Juan Santiago Lobo, vecino de España y residente del pueblo de Jalapa.
Don José Mateo Rubio Roso, hijo legítimo de los difuntos don Juan Santiago Rubio y María Jugalium, natural de la villa de Oxilia, obispado de Alba del Señorío de Genova y residente en el pueblo de Jalapa, casado con doña Lucía Josefa Ortiz de Zárate, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a su citada esposa, en compañía de don José de Arria, vecino de la Veracruz, don Francisco Miguel Aguirre, vecino de España y don Juan Gómez de Estrada, vecino de este pueblo, y como heredero nombra a Tomás Antonio, su hijo legítimo.
Don Carlos José Roso, hijo legítimo de los difuntos don Francisco Roso y doña Catarina Molinares, natural del Señorío de Génova y vecino del pueblo de Jalapa, casado legítimamente con doña Nicolasa Lorenza Barradas, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a su citada esposa, en compañía de don Matías de la Mora Castañeda, vecino de este pueblo, y como herederos a Lorenzo, Andrés, Ignacio, Catarina, Mariana, Josefa Rita y María, sus hijos legítimos, mencionando entre sus bienes una casa de su morada con la tienda y ajuar de ella; otra casa en la callejuela que sale al camino [Real] de México, un atajo de mulas, 50 cabezas de ganado vacuno en el rancho de Xalatengo, 9 yuntas de bueyes, y otras propiedades más.
Francisco de Sierra, hijo legítimo del difunto Pedro de Sierra y de Ángela Sardá, viva, natural de Génova, en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a don Juan Santiago Lobo y don Juan de Estrada, y como heredera designa a su citada madre, doña Ángela Sardá.
Don Pedro de Hería, natural de Burgos, Villa de Lobeño del Señorío de Génova, Obispado de Albenga y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Jorge de Hería y María Catarina Principa, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don Antonio Fernández del Campo y al Licenciado Gabriel Cipriano de Jesús Cardeña, vecinos de este pueblo, y como heredera nombra a su alma.