El Reverendo Padre Fray Felipe de Barbera, Prior actual del convento de San Hipólito y Hospital de la Santísima Trinidad, exhibió un testimonio de escritura fecha el 29 de enero 1729.
DIONISIO SERRANO, JUEZ RECEPTORFRAILES
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El Reverendo Padre Predicador Fray Sebastián de la Concepción, Religioso Carmelita Descalzo y Procurador de su convento titulado San Juan de la Cruz del pueblo de Orizaba, hizo presentación de un testimonio de escritura otorgada en dicho pueblo el 20 de diciembre del año pasado, pidiendo en nombre del sagrado convento el que se registre en este libro corriente de cabildo, y en dicho testimonio consta y parece el que doña Isabel Pezellín Vaca, viuda de don Pedro Rendón, vecina de dicho pueblo de Orizaba, se obligó a pagar al expresado convento de religiosos Descalzos 115 pesos de oro común de censo tributo y rédito en cada un año de 2 300 pesos de dicho oro y de principal que tenía recibidos del mencionado convento, pertenecientes a la capellanía de misas rezadas que se celebran al Patriarca Señor San José por el mes de octubre en los días antecedentes a la Doctora Santa Teresa de Jesús [roto].
DIEGO GÓMEZ DE OLASO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDODon Pedro de Solís y Padilla, vecino de ella, Procurador de Causas de su Audiencia Ordinaria, exhibió testimonio de una escritura a efecto de que se registre en este libro, y en él consta haberlo otorgado doña María Gertrudis de Veristrain y Meza, viuda del Capitán don Francisco de Meza y Mendoza, vecina y labradora en jurisdicción de la ciudad de Tehuacán, su data a 23 del próximo pasado, y que confesando haber el expresado su marido en una de las cláusulas de su testamento ordenó que se dieran de limosna para ayuda de la fábrica material del convento hospital Señor San Juan de Dios, y en el caso de tener efecto su formación en dicha ciudad, la cantidad de 6 000 pesos de oro común, los 4 000 pesos que dejó impuestos a censo principal redimible sobre dos trapiches y los 2 000 restantes que se sacarán del importe de los suyos. Y en atención a que con la relacionada cantidad se fundó el hospital en la expresada ciudad de Tehuacán y con ello la llegada de los religiosos del Sagrado Orden del Señor San Juan de Dios para su asistencia desde agosto de 1744; en ese sentido el 26 del dicho mes y año la expresada otorgante hizo cesión en favor de dicho convento hospital de los enunciados 4 000 pesos que su marido dejó de principal, y para completar la determinación del susodicho también impuso los 2 000 pesos restantes sobre su hacienda de beneficio de hacer azúcar nombrada Nuestra Señora de Guadalupe, alias la Punta, la cual posee por suya propia en esta misma jurisdicción. Y porque una de las calidades del citado instrumento fue el que los réditos de 5 por ciento de los referidos 2 000 pesos habían de comenzar a correr desde que estuviera puesta la enfermería en dicho hospital para recibir enfermos, y respecto a haberse verificado desde el 15 de octubre de 1744 hasta el presente, pagando anualmente los 100 pesos que corresponden a dicho principal; por tanto, el Reverendo Padre Fray Jacinto Quiñones, actual Prior de dicho convento hospital, le ha pedido a la susodicha el que haga reconocimiento en forma de los relacionados 2 000 pesos; quien otorgó que sobre el expresado trapiche de Nuestra Señora de Guadalupe reconocía los 2 000 pesos en favor de dicho sagrado convento hospital, obligándose a pagar a su reverendo actual prior o al que en adelante fuere sus respectivos réditos anuales, y para seguridad del principal hipotecó la referida hacienda.
DIEGO GÓMEZ DE OLASO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDODon Francisco Antonio de la Llave, de esta vecindad, hizo exhibición del testimonio de una escritura para que se registre en este libro, y en él consta que, en el pueblo de Orizaba en 15 del próximo pasado marzo, doña Isabel María de Sagade Bugueiro, vecina de dicho pueblo, viuda de don Diego Bringas de Manzaneda, su principal albacea y tenedora de bienes, con arreglo a la memoria que dejó el susodicho en donde mandó que todo el residuo de su quinto se entregara a su confesor el Reverendo Padre Fray Manuel de Santa Teresa, Prior del convento de Carmelitas Descalzos de dicho pueblo, para que lo distribuyera en lo que le comunicara. Por tanto, la referida doña Isabel cumpliendo la voluntad de su marido, cargó a censo 3 000 pesos para la fundación de una capellanía sobre una hacienda de hacer azúcar nombrada Nuestra Señora de la Concepción Toluquilla, jurisdicción de esta villa, que quedó por bienes de su marido, y se obligó de pagar a la capellanía u obra pía que el predicho prior destinare, 150 pesos a censo, tributo y rédito en cada un año de los que corrieren de la mencionada fecha en el citado pueblo. Y estando presente el referido padre prior como albacea y confesor, puso en efecto lo que ordenó dicho difunto, y dotó la presente capellanía con el referido principal de 3 000 pesos, cargando en la expresada hacienda, nombrando como primer capellán a uno de los hijos y herederos el Licenciado don Diego de Bringas Manzaneda, Presbítero, para que la sirva, con la obligación de celebrar perpetuamente en cada un año doce misas rezadas distribuidas en el doce de cada mes por el alma del citado.
JOSÉ MARÍA GERALDINO Y ABAD, ESCRIBANO PÚBLICOManuel Gómez Dávila, doña María de Olaso y Salgado y Juan Gómez Dávila, albaceas testamentarios del Capitán José Gómez Dávila, dijeron que respecto a tener presentado el testamento de José Gómez Dávila, otorgan que hacen inventario de los bienes que dejó dicho difunto, entre los cuales destacan: Una casa principal de piedra y madera, cubierta de teja que fue de la morada de dicho difunto, en esta villa, en la calle Real que sale de la plaza Pública al camino de la Veracruz, que es esquina y hace frente con casas del Alguacil Mayor don Gregorio Martínez de Solís. Un mulato nombrado Manuel, de treinta años, casado con Catalina, negra de veintiséis años, con un hijo mulato, nombrado Nicolás, de ocho años de edad. Varios esclavos nombrados Isabel, de cuarenta y cinco años, con un hijo nombrado Salvador, de un año de edad; Lucía, de treinta años, con su hijo Juan Domingo, de un año; Antonia, de cuarenta años; una negrita nombrada Juana de edad de [roto]; entre otros que se mencionan en el acta. Diferentes piezas de ropa de vestir, armas, muebles, cajas de diferentes hechuras y tamaños, joyas de oro y plata. Lienzos de diferentes pinturas y advocaciones, nueve láminas con sus marcos de realce de concha, una hechura del Señor San José, de marfil de media vara de alto, otra hechura de marfil de Santa Rosa y otra de Cristo crucificado. Un ángel de cuerpo entero en su peana, el que sale en el santo entierro, con sus treinta monedas, con su cauda y adorno. Un misal, tres libros de Fray Luis de Granada, otro de recopilación de cédulas y quince libritos pequeños viejos. Los albaceas dijeron que también harán el inventario de los bienes que dejó el difunto en el paraje que nombran el [Novillero] donde fundó un rancho.
Don Manuel Romeo, residente en esta villa de Córdoba, en nombre y con poder de doña María Jiménez, viuda de Juan Bautista Sierra Valle y Rio Seco, y del Reverendo Padre Fray Baltazar Romeo, de la Orden de Predicadores, Rector del Colegio Real de San Luis de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, albaceas testamentarios y fideicomisarios de Juan Bautista de Sierra Valle y Rio Seco, y la susodicha tutora y curadora de sus hijos menores; usando de dicho poder, otorga que ha recibido de doña Manuela de Altamirano, viuda mujer que fue de Pedro García de Meza, por mano de su yerno Juan Álvarez de Rivera, vecino de esta villa, 3 751 pesos y 4 reales de oro común, que son los mismos que dicho difunto Pedro García, estaba debiendo al dicho Juan Bautista Sierra Valle, de acuerdo a escritura de obligación que otorgó en esta villa con fecha de 25 de mayo de 1701, por lo cual otorga recibo en forma y da por libre y quito de la obligación al dicho Pedro García de Meza, a sus bienes y herederos.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOGaspar Rendón, vecino de esta villa de Córdoba, en nombre del Reverendo Padre Fray Baltazar Romeo y de doña María Jiménez, viuda de Juan Bautista Sierra Valle y Rioseco, vecina de la ciudad de los Ángeles, en virtud del poder especial que le dieron y otorgaron su fecha en dicha ciudad el 5 de junio de 1703 ante Francisco Solano, Escribano Público; dijo que Fray Baltazar Romeo y de doña María Jiménez le han avisado por carta misiva, que Juan de los Santos Cubillos, vecino de esta villa, como albacea testamentario del Regidor don Miguel de Leiva Esparragosa, les ha pagado la cantidad de 772 pesos en reales, los mismos que les debía dicho regidor y que se había obligado a pagar por escritura en esta villa; por lo cual, otorga recibo y carta de pago de dicha cantidad y da por rota nula y cancelada escritura de obligación.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOJuan Ruis Vacilio, maestro de cerero y confitero; y doña Margarita de Cuéllar, su mujer, vecinos de esta villa, dijeron que por cuanto tienen en el convento de San Agustín de la ciudad de los Ángeles, un altar de Nuestra Señora en la capilla mayor de dicho convento, que fundaron y pusieron en él Basilio Ruis [Ruiz] y Luisa de los Reyes, padres del otorgante. Y en atención de que el Reverendo Padre y Prior Fray Bartholome Xil [Bartolomé Gil] Guerrero que lo es actual de dicho convento, les ha escrito a los otorgantes que un devoto, vecino de dicha ciudad, quiere poner un altar de otra imagen en el mismo lugar donde está hoy el de los otorgantes, y para que lo pueda conseguir les ha pedido dicho padre prior que hagan dexacion [dejación] de dicho altar y den licencia para poderlo quitar, y en su lugar poner uno nuevo. Por tanto, en aquella vía y forma conforme a derecho, otorgan hacen dejación de dicho [altar] para que se pueda quitar, con la condición [roto] según y de la manera que hoy está en dicha iglesia, y de que en caso del fallecimiento de los otorgantes o cualquiera de ellos en la mencionada ciudad, dicho reverendo padre prior o el cual en su lugar hubiere o fuere, ha de ser obligado a darles sepultura en dicho convento delante de dicho altar que se ha de fundar, y al cumplimiento de lo que dicho es, se obligan tanto Basilio como Luisa con sus bienes habidos y por haber.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOFrancisco de Solís, vecino de esta villa de Córdoba y Alguacil Mayor en ella y en el partido de San Antonio Guatusco [Huatusco], dijo que el muy Reverendo [Fray] Antonio de Arpide, Provincial de la Provincia de San [Diego], religiosos descalzos de esta [Nueva] España del [orden de Nuestro] Seráfico Padre Señor San Francisco [roto] pretenden fundar en esta villa un convento de religión, para cuyo efecto han enviado a esta villa al Reverendo Padre Fray Joseph [José] de Melluegui, Definidor y Secretario de Provincia y a otros padres religiosos. Y respecto a que dicho alguacil mayor tiene y posee un pedazo de tierra en esta villa, compuesta de 6 solares poco más o menos, que linda por el oriente con solares del Capitán don Lope de Yribas [Iribas] y de [los herederos] de Domingo Hernández; por el norte con solar de [roto]; por el sur con solares del [alcalde Juan Rodríguez Durán] y de Marcos de Ballesteros [roto], [por la presente hace gracia y donación de dichos solares] para que ahí se construya el convento.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALMarcos de Ballesteros, vecino de esta villa de Córdoba, dijo que por cuanto el Muy Reverendo Padre Fray Antonio de Arpide, [Provincial] de los Religiosos Descalzos de la Provincia de [San Diego] de México, del Orden de Nuestro Seráfico [Padre Señor San Francisco], [pretenden fundar y elegir en esta villa un convento de su religión con vocación y título de San Antonio de Padua, para cuyo efecto han enviado al Reverendo Padre Fray Joseph [José] de Melluegui, Definidor y Secretario de Provincia], por la presente hace gracia y donación, a dicha Orden de Religiosos Descalzos, de un solar de tierra en esta villa, que linda por el norte con el solar asignado para dicha fundación, calle en medio, compuesta por 50 varas de largo y 12 de ancho, con el fin de que se consiga la erección del convento y que por falta de tierra no quede imperfecta la obra, atendiendo al servicio de Dios Nuestro Señor y bien espiritual a los vecinos de esta villa.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REAL