Don Juan Montañés de la Cueva, Escribano de este pueblo de Jalapa, informa que su hija doña María Montañés de la Cueva, viuda, albacea y heredera de Francisco de Tovar y Guzmán, vecina de la hacienda de labor nombrada San Miguel del Pinal, en la Doctrina de Santa María Acajete jurisdicción de la Ciudad de Tepeaca, le confirió poder general junto con Fray Manuel Pérez de Florencia, nombramiento que sustituye a favor de don Pedro Domínguez, vecino de este pueblo, para que venda los bienes de la otorgante, entre los que destaca una esclava negra nombrada Josefa Tovar, de entre 13 a 14 años, en el precio y personas que convenga.
FRAILES
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Juan de Dios Thormes, vecino de este pueblo de Jalapa, con testamento hecho el 18 de junio de 1747, informa que por vía de codicilio, retira del cargo de sus albaceas testamentarios a Fray Pedro de Mata y don Domingo Díaz Mier, dejando únicamente a María Suárez, su legítima esposa.
El Reverendo Padre Fray Juan de Cuéllar, Presbítero de la Orden de San Hipólito Mártir, Capellán del Hospital Real de la Pura y Limpia Concepción, otorga poder especial al Licenciado don Diego Pérez de Avellaneda, Clérigo Presbítero, domiciliado del arzobispado de México, en esta Nueva España, para que en su nombre, comparezca ante el subdelegado de su santidad, o quien en su lugar se encuentre, y solicite relajación del voto de obediencia, dispensa y título.
Don Andrés Pérez de la Higuera y don Francisco Hernández de la Higuera, como albaceas de su suegro don Juan Díaz Matamoros y en cumplimiento de una cláusula de su testamento, fundaron una capellanía de misas por el sufragio de su alma y la su esposa doña Magdalena Díaz, en la capilla del Convento de San Francisco, con 2 130 pesos de principal y 106 pesos y 4 tomines anuales de renta que se impusieron en el ingenio de azúcar Nuestra Señora de la Concepción, y los religiosos fray Bartolomé de Guzmán, guardián predicador del convento, fray Miguel Postigo, fray Jerónimo de Rueda, y fray Pedro Ramírez, moradores conventuales, por lo que les toca, aceptaron esta escritura y se obligaron a decir 36 misas cantadas en cada año, a razón de 3 pesos de limosna por cada misa.
Fray Pedro Romero, hermano mayor del hospital de Nuestra Señora de la Concepción de este pueblo, con licencia de Fray Juan Enríquez, Hermano mayor Provincial de la Orden de la Caridad de San Hipólito, vende a Juan Hidalgo de Sotomayor, vecino de la ciudad de México, un negro esclavo de este hospital, criollo de Jalapa, nombrado Diego Mancilla, hijo de Juliana, negra criolla, difunta, esclava del dicho hospital, de 20 años de edad, libre de hipoteca, empeño y otra enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 310 pesos de oro común.
Fray Juan Enríquez, Provincial de la Orden de la Caridad de San Hipólito, y Fray Luis de Villalobos, Fray Antonio Díaz de León, Fray Francisco Rodríguez, y Fray Pedro Marín, todos definidores de la dicha orden, dieron licencia a Fray Pedro Romero, hermano mayor del hospital de la Limpia Concepción de Jalapa, para que pueda vender un negro esclavo del dicho hospital nombrado Diego.
Fray Francisco Fernández Becerra, vecino de Teziutlán, solicitó al Capitán Don Pedro Zapata de Esquerra, Alcalde Mayor de Jalapa, se sirva haberlo por desistido del cargo de albacea del Bachiller Miguel Pérez de Medina, cura que fue de esta doctrina.
El Padre Fray Gaspar de Santa Teresa, procurador del Convento de Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Los Angles, usando del poder que tiene registró el censo de arriba mencionado y pidió se le diese traslado de su asentamiento al Capitán Cristóbal de Esquivel y Rivera, Alcalde Mayor de Jalapa.
Don José de Ceballos y Burgos, dueño de este ingenio, hijo legitimo del Capitán Don Roque Gutiérrez de Ceballos y de Doña Ana María de Irala[Ana de Irala], difuntos, cuya herencia tienen aceptada, como cesionario de sus hermanos en la que pertenece de sus abuelos maternos(Pedro de Irala y Catalina Pérez Molero), dio su poder cumplido Fray Boecio de Ceballos, religioso del señor Santo Domingo y conventual del Convento de la ciudad de Los Angeles, su hermano, para que en su nombre pida a los albaceas y a quien con derecho deba, la división de los bienes que quedaron por fin y muerte de sus abuelos Pedro de Irala y Catalina Pérez Molero, como hijo legitimo de Doña Ana María de Irala.
Fray José Enríquez, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén, arrienda a don Nicolás de Torralba, vecino de este pueblo de Jalapa, una venta, ubicada en la entrada de dicho pueblo, de paredes y puerta nueva, por el tiempo de 3 años, en la cantidad de 80 pesos anuales y 5 pesos de rédito mensuales.