Ante Manuel Varela, Corregidor, pareció Francisco Bravo, mayoral de la estancia de Cristóbal Pérez, para registrar una partida de ganado vacuno que lleva para la ciudad de los Ángeles, compuesta de 300 reses y entre ellas 10 vacas.\n
ESTANCIAS
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Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, pareció Julián de Olmeda, vecino de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado vacuno que lleva a la ciudad de los Ángeles, compuesta de 400 reses, toros y novillos, entre ellas 20 vacas para el sustento de la gente, cuyo ganado lleva para Martín de Bermeo, y de las cuales 100 reses son de la estancia de Antón [Antonio] de Leiva.\n\n
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano nombrado de su audiencia y juzgado, pareció Alonso de Soto, mayoral de la estancia Nopalapa, de Antonio [Antón de] Espinosa, para registrar una partida de ganado vacuno que lleva para el ingenio para Martín de Bermeo, compuesta por 320 novillos entre ellos un toro. \n\n
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano nombrado de su audiencia y juzgado, pareció Juan Romero, vecino de las Minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno, compuesta de 1 650 reses, entre las cuales lleva 300 vacas, declarando que los 995 toros y novillos restantes los compró al Canónigo Santiago, por lo que tienen su hierro. Asimismo, declara que lleva 300 vacas por cuenta de Gaspar de Rivadeneira, en concepto de una licencia otorgada por el Visorrey de la Nueva España, para sacar 2 000 mil vacas de su estancia.\n\n
Ante Simón de Prado, Teniente de Corregidor de este partido, por don Diego de Montejo, Corregidor, pareció Juan Romero, vecino de las Minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno que sacó de las estancias de Rivadeneira, de Andrés de Illescas, de Pedro Fernández de Asperilla, de Julián de Olmeda y de Antón [Antonio] de Leiva; compuesta de 1 050 reses: por cuenta de Rivadeneira, 300 reses, 140 novillos y las 160 vacas, con la licencia que tiene dicho Rivadeneira; por cuenta de Andrés de Illescas, 700 novillos; de la hacienda de Asperilla, 12 novillos; de Julián de Olmeda, 12 novillos; de la hacienda Grande 15 novillos; de la hacienda de Antón [Antonio] de Leiva, 58 novillos. Cuyos ganados lleva para las carnicerías de las minas de Pachuca.\n\n
Ante Simón de Prado, Teniente de Corregidor de este partido, pareció Diego Ordóñez, mayordomo de la estancia de Juan Pérez de Aparicio, para registrar una partida de ganado vacuno, compuesta de 280 novillos y toros, los que lleva para la ciudad de los Ángeles.\n\n
Ante José de Sandoval, Corregidor por Su Majestad de este partido, pareció Juan Romero, persona que tiene a su cargo la estancia de Gaspar de [Rivadeneira], para registrar una partida de ganado compuesta de 1 000 reses, de las que 100 reses, toros y novillos, son del hierro de Cristóbal Pérez Neto y ocho novillos del hierro de Francisco Palao [Mellado].\n
Ante el Escribano Gabriel Bravo, pareció Diego Rodríguez, mayoral de Gerónimo Pérez, para registrar una partida de ganado vacuno compuesta de 450 reses, toros y novillos, 300 reses de la estancia de Gerónimo Pérez y las 150 restantes del hierro del Marqués, hallándose presente en este registro Santiago Verdugo, mayordomo del dicho Marqués.\n
Ante José de Sandoval, Corregidor por Su Majestad de este partido, pareció [Francisco] López, mayoral de la estancia de Gaspar de Rivadeneira, para registrar 1 407 reses, las 600 de ellas vacas y los demás toros y novillos, en virtud de una licencia de Juan Romero de 2 000 vacas. De las reses que lleva ajenas son seis del Canónigo Santiago, dos toros y un novillo de la Hacienda Grande, un toro y un novillo de Juan Romero. De cuya partida de ganado, ordenó el corregidor no pasar ninguna vaca del puente del ingenio so pena de las ordenanzas y el ganado ajeno ordenó se deposite en Juan de Moya, vecino de este pueblo, el cual otorgará de ello depósito. Y estando presente Bartolomé Díaz, a cuyo cargo está el dicho ganado, dijo que cumpliría lo ordenado y el dicho Juan de Moya se constituyó depositario de las seis reses, toros y novillos.
Diego de Meza recibió de Francisco Bravo, 11 novillos del hierro de Juan Romero, dándose por entregado. Del otro lado de éste recibo hay un recado enviado por Juan Romero a Francisco Bravo, donde dice se entregue el ganado a Diego de Meza fechado el 25 de junio de 1590, en la estancia de Juan Romero, quien firmó\n\n