Don Juan Francisco de Bárcena, de esta vecindad, como albacea testamentario de doña María Antonia Josefa Fuentes, otorga que establece una obra pía, consignando la casa ubicada en esta ciudad a la primera cuadra de la calle de Santiago con la cual hace su frente al norte, lindando por oriente con casa de doña María Josefa Susana de Castro, por poniente con casa de don Ignacio Sánchez, y por sur con sitio de casa perteneciente al ciudadano Bernardo María Mora y sus coherederos. Finca que se haya libre de gravamen, y pone a favor del culto del Divinísimo Señor Sacramentado de la parroquia de esta ciudad, y hace formal entrega del fundo al mayordomo encomendado en ese ramo a fin de cumplir lo dispuesto por la testadora en las cláusulas y condiciones siguientes: Que la citada casa no se venda, cambie, done ni disponga para otro objeto que para el que la dejó consignada doña María Antonia Josefa Fuentes. Que los mayordomos que se encarguen de la casa la conservarán reparada de los mismos arrendamientos, aun cuando para algún reparo sea necesario el arrendamiento de todo un año, deducida la limosna de la misa, pues éstas por ningún caso se han de omitir. Dicha misa se celebrará los días 13 de cada mes por el alma de la fundadora. Por voluntad de la fundadora, queda el compareciente como primer patrono de la referida obra pía, y oportunamente se nombrará a las personas que por su falta lo sustituirán. Dicha casa no tiene precio fijo, ya que no ha sido vendido alguna vez y porque se ha creído innecesario valuarla, advirtiéndose solamente, que en la actualidad produce 4 pesos mensuales de arrendamiento. Presentes, el cura párroco vicario foráneo rector de cofradías y obras pías, presbítero don José Francisco Campomanes, y el actual mayordomo don José María Rodríguez Roa, instruidos de la presente escritura, dijo el primero, que acepta dicha obra pía en los términos expresados, y el segundo, que se da por entregado de la casa consignada.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOCURAS
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Don Juan Martínez de Espinosa y Franceschi, de esta vecindad, en nombre de la finada doña Ana Ladrón de Guevara, en virtud del poder para testar que ésta confirió a su señor padre don Matías [Martínez de Espinosa], y por su falta a él, su fecha en esta ciudad a los 17 de julio de 1833. En atención de haber fallecido el dicho su padre, poco después del fallecimiento de esa señora sin haber cumplido el citado poder. Por lo antes mencionado, el comparente, por la facultad que tiene del poder mencionado, procede a formalizar el testamento en la forma siguiente: el fallecimiento de la señora Ana fue el 23 de julio de 1833 en esta ciudad, sepultada en el pueblo de Jilotepec, con un funeral medianamente decente. No se sabe si mandó se le dijeran misas, pero él se las mandó a decir, tampoco sabe si la señora mandó las mandas forzosas, sin embargo, él mandó dar las limosnas. Mandó se dieran por vía de legado 100 pesos a María Antonia Gutiérrez, madre de Mariano Guevara alias Techacapa, y 100 pesos a las señoras doña Josefa y doña Micaela González. Dicha señora Ana, no fue casada, ni tuvo descendientes. Por fallecimiento del presbítero don José Ladrón de Guevara, cura que fue de Jilotepec, hermano de la referida señora, recayeron en ella los bienes de aquel por haber muerto intestado. Por bienes de doña Ana, señala los siguientes: la cantidad de 984 pesos uno y medio reales, 665 pesos uno y medio reales que el mismo su padre recogió en numerario de doña María Antonia Gutiérrez, quien se los tenía guardados a aquella. Los libros del señor cura difunto. Animales como vacas y ovejas, un crucifijo, una Dolorosa, una mula de silla en poder del presbítero don Narciso de Olartegoechea y Acosta, y otros animales y algunas cargas de maíz que quedaron en poder del señor cura Gabriel Palacio y Acosta. Un crédito de 1 800 pesos que gobierno le adeudaba al referido cura Guevara de cierta pensión, por cuenta de dicho crédito se le dio al comparente, en la comisaria un certificado de 800 pesos, mismos que vendió en 400 pesos por lo que, solo resta gobierno 1 000 pesos. Una aceitera y vinagrera de plata que él vendió en 30 pesos. Algunos créditos consistentes, en lo que los feligreses de la parroquia de Jilotepec le adeudan al repetido difunto cura Guevara por obvenciones y por préstamos que hizo para la fábrica del templo. Declara que de los expresados bienes se deben deducir los gastos erogados de enfermedad y entierro, tanto de la señora Ana como del señor cura, su hermano. Declara que la señora Echagaray, reclama un pico que se le adeuda, más al contrario existen indicios de que ella es deudora a esta testamentaria. Asimismo, María Antonia Gutiérrez y otras personas han reclamado deudas de esta testamentaria, más no se han justificado esos créditos. De todo lo que se ha recogido perteneciente a esta testamentaria se halla incluida en la masa de esta mortuoria. Para cumplir el presente testamento, se auto nombra, tal y como lo dejó nombrado la señora Ana Ladrón de Guevara en el referido poder. También se nombra heredero, después de hecha las deducciones de los bienes de dicha finada.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICODoña Josefa Ignacia Romero y Acevedo, residente en este suelo, mayor de edad, libre de tutela y ajena administración, dijo que es propietaria de unas casas en la ciudad de Veracruz, bajo los números público 683, 684 y 819, sobre cuyas fincas reconoce ciertos capitales, que desea ir redimiendo según sus posibilidades, para lo cual encomendó al señor cura de aquella ciudad, presbítero don Ignacio José Jiménez. Situación por la cual, doña Josefa, otorga poder especial al susodicho para que en nombre y en representación de su persona, derechos y acciones, redima los indicados capitales, por abonos parciales o como sea posible.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOEl presbítero don Felipe de Jesús Leboreiro, clérigo domiciliario de este obispado de Puebla, hijo de don Bernardo Leboreiro y de doña María Baena, difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: manda ser sepultado en la manera que dispongan sus albaceas. Señala por sus bienes dos casas de edificio bajo, ubicadas en esta ciudad. Una de ellas en la primera calle que de las gradas del atrio de San Francisco conduce para la ermita de Santiago, y la otra, en la calle, también de Santiago, asimismo, tiene libros, muebles y ropa de uso. Ordena que la casa de la última calle de Santiago, la vivan por sus días los señores Ignacio Ortega, su esposa Juana Hernández y Joaquina Ortega, hija de ambos, y por la falta de ellos tres, se alquile para que con sus rendimientos se socorran a los pobres. Asimismo, ordena que la casa de la primera calle de Santiago se alquile, luego que él fallezca, y que sus rendimientos se distribuyan semanalmente los sábados, en socorrer a los pobres. Ordena que sus libros se realicen, para que de sus importes se distribuyan también a los pobres. Manda que su ropa de uso y los muebles de casa, se entreguen a su criada Joaquina Ortega, para que disponga a su arbitrio. En caso de que tuviese algunos bienes más, ordena se apliquen igualmente a los pobres, atento a no tener herederos forzosos ascendentes ni descendientes. Nombra por su albacea al presbítero don José Francisco Campomanes, actual cura de esta feligresía, y a su hermano don Pascual [Campomanes]. Solicita al presente escribano, que en la copia que ha de dar de este testamento, deje 4 hojas en blanco, rubricadas de su puño, y ordena que lo que en ellas se señale se le dé también validación, como si estuviese incorporado al presente testamento.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOEl presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate, cura propio del pueblo de Tlacolulan, jurisdicción de Xalapa, en el obispado de la Puebla de los Ángeles, otorga poder especial al señor general de brigada don José Rincón, para que en su nombre se presente ante el Excelentísimo Señor Presidente de la República, excelentísimos señores secretarios del despacho, Dirección General de Rentas, Comisaría General y demás autoridades y oficinas que convenga, con los documentos e instrucciones que le dirigirá oportunamente, para que a virtud de ellos solicite el pago de las cantidades que en calidad de préstamo ministró a los primeros jefes promovedores de la independencia y las que importen las semillas y ganados que de su orden se entregaron de su casa y rancho, según expresan los indicados documentos, los que no ha podido presentar en tiempo por causa de sus enfermedades y porque en el año de 1832 los comprobantes que dirigió el comparente, librados por el excelentísimo señor general de división don Nicolás Bravo, padecieron extravío en el correo y a efecto de que se le declare legítimo acreedor a la Hacienda Pública, y que por esta se le satisfagan en el tiempo, modo y plazos que estipule las cantidades que a favor del comparente resulten, haga todos los actos, agencias y diligencias judiciales o extrajudiciales que sean necesarias.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINOEl presbítero bachiller don José Francisco Campomanes, cura actual de esta ciudad, dijo que el ilustrísimo señor obispo de esta diócesis se ha servido en nombrarlo capellán propietario de la capellanía vacante que, con principal de 5 750 pesos y pensión de ciento quince misas al año y doce pesos de décima a la Santa Iglesia Catedral de Puebla, fundó don Martín Fernández Landaverde, cuyo capital está fincado en la hacienda de San Juan Tlasco [Tlaxco]. Por tal virtud y por las tantas ocupaciones de su ministerio, otorga poder especial al presbítero don José Manuel Laraudo, para que en su nombre parezca ante quien corresponda a tomar colación canónica del expresado beneficio, haciendo todas las diligencias que sean necesarias.
FRANCISCO FERNÁNDEZ Y AGUDO, JUEZ RECEPTORDoña Ana de Jesús Morales, de estado honesta, mayor de veinticinco años de edad, otorga que vende a doña Ana Rafaela Antúnez, a saber una casa de edificio bajo, de cal y piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en la calle que nombran del Chorro del Poblano, con la que hace frente hacia el norte con 18 y media varas y del otro lado casa y solar que fue de José Crispín Luna; por su fondo, al sur, mide 54 varas de oriente a poniente por donde linda con solar de los herederos de don Manuel Ochoa; por el oriente con solar de los difuntos doña Clara Dolores Bravo y don José Antonio Ortiz; y por el poniente con solar que fue de la misma casa y hoy de la testamentaria de don Pedro Martín del Puerto Vicario. Cuya deslindada finca, con el solar de su fondo es parte del que su difunto padre compró a don Felipe Montiel, como albacea de Alfonsa Hernández, por escritura pública otorgada en esta ciudad el 6 de septiembre de 1797, la cual estaba afecta a dos principales: uno de 250 pesos a favor de la cofradía del Señor de San José de la Laguna y 100 pesos de la del Señor de la Santa Veracruz, los cuales fueron redimidos desde el 12 de mayo de 1808, con parte de los 803 pesos en que se hizo la venta a don Pedro [Martín del Puerto] Vicario, el 4 de junio del mismo año. Dicha casa con 36 varas de frente de dicho solar hacia el norte y 38 de fondo al sur por donde tiene de ancho 61 varas formando un martillo. Y no habiéndose cancelado las escrituras de imposición, el señor don José Francisco Campomanes, cura interino, vicario foráneo y rector de cofradías de esta ciudad, ha justificado la redención de los expresados capitales por escritura del día 22 del presente. Por lo tanto, vende dicha casa por la cantidad de 500 pesos, libres de escritura y alcabala, de los cuales 200 pesos se han de reconocer a censo redimible sobre la misma finca con sus premios de un 5 por ciento anual, por término de nueve que deberán correr desde el 20 de agosto pasado y los 300 pesos restantes que ha recibido a su entera satisfacción formalizando el correspondiente recibo.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO NACIONAL PÚBLICO INTERINOProtocolización del expediente relativo al intestado de doña María Merced Martínez de Fontes, en el cual y por renuncia de don José María Rodríguez Roa, recayó el cargo de albacea dativo en don Ángel Narciso de Ochoa y Ortega. En cuyo expediente se encuentra la declaración testamentaria de doña María Merced Martínez de Fontes, con fecha en la villa de Xalapa a 9 de diciembre de 1829, en la cual menciona ser nativa de la ciudad de Veracruz, hija legítima de don Nicolás Martínez de Fontes y de doña Bárbara Olivera. Asimismo, declara que la casa de su morada la compró su madre con la herencia paterna correspondiente a su hermano Andrés Martínez de Fontes, difunto, y a ella. Menciona que la escritura de dicha casa se la entregó al teniente coronel don Pedro de Garza, esposo de su sobrina María del Rosario de Bono, hija del capitán de artillería don Benito de Bono. Declara que debe a varias personas, entre ellas al padre don Pedro Cos, capellán de Santa Teresa en Puebla, 124 pesos; al boticario don Antonio Cal, 100 pesos; a don José Cardozo en el portal de Flores, 10 pesos. Declara que a ella le deben varias personas, entre ellas la maestra zapatera Francisca Silva, 15 pesos; Severa Salinas, 18 pesos; Petra, hija del chino bordador, 8 pesos. Nombra como albacea al coronel Juan José de Erazo, con consulta del padre don José Policarpo Rodríguez. El remanente de sus bienes ordena se distribuyan en misas por su alma, la de su hermano, sus padres y sus hermanas Ángela, Trinidad Guevara y la Casa de Ejercicios de San Ignacio de esta villa.
ÁNGEL BENÍTEZ, ESCRIBANO NACIONALDon Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio y vecindad, dijo que en el año de 1825 fue nombrado albacea dativo del finado su tío don Juan Esteban de Elías, bajo la fianza de don Francisco González, y habiendo cumplido dicho encargo, solicitó González se cancelara dicha fianza, cosa que no procedió en los autos de dicha testamentaria, por haber éste desaparecido sin saberse de su paradero. Por lo que don Bernabé, menciona que el 11 de diciembre de 1833 solicitó se declarase libre de fianza a González, para que éste quedase libre de responsabilidad, en caso contrario, él se obliga a que los satisfará con sus bienes, comprendidos en una casa de altos y bajos. Misma, que se ubica en esta ciudad con su frente al norte, que lo hace a la plaza pública principal del mercado, y otro al oriente con la calle Ancha, por el sur linda con casa baja del concurso a don Miguel Martínez, que después fue dividida en dos, y hoy es de don José Ignacio García y de don Antonio María Salonio, y por el poniente con casa alta que fue de don José Fernández de Castañeda. Asimismo, don Bernabé dijo que entre los bienes de la testamentaria de su tío don Juan Esteban se contaban 3 000 pesos con censo redimible de 5 por ciento anual, que le reconocía el Ayuntamiento de esta ciudad, sobre el ramo de harinas, que fueron destinados, según voluntad del finado, para que el cura que fuere de esta parroquia los invirtiese en los reparos de la fábrica material de dicha iglesia o de sus altares. De dicha cantidad, solo ha sido reconocido por sus réditos que importaron hasta el 14 del presente 2 950 pesos, de los que deducidos 117 pesos uno tres cuartillas reales, que antes percibió el relacionante, quedaron líquidos 2 832 pesos seis y una cuartilla real, de la que le expidió el libramiento respectivo. El comparente declara que dichos 3 000 pesos y sus réditos que reporta sobre sí con formal y expresa hipoteca el impuesto de harinas de esta ciudad, y reconoce sobre estos fondos su Ilustre Ayuntamiento, son y pertenecen a la iglesia parroquial para los reparos de su obra material y de sus altares, y por la presente ratifica la separación que de ellos hizo de los bienes de la testamentaria, para que invirtiesen en los piadosos objetos a que fueron destinados. Cuyas cantidades percibirá el dicho señor cura del ilustre cuerpo municipal, en el orden que tengan a bien convenir.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANODon Juan Manuel de Revilla, de este comercio y vecindad, dijo que don Esteban Díaz Galván, ex Cura del pueblo de Tamiahua, se le ha conferido el curato del pueblo de Quimixtlán, y para tomar colación de ese beneficio, necesita fianza competente por el importe de la Mesada que el Subcolector de ese ramo le regule lo que deba pagar después de tomada colación, por lo que el otorgante se constituye en fiador y principal pagador del mencionado cura.