Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, con poder de su cuñado Vicente Rijo, piloto, vende a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño y señor de su ingenio de La Santísima Trinidad, cuatro esclavos negros de diferentes nombres, tierras y edades, bozales, recién venidos de Guinea, sin asegurarlos de tacha ni enfermedad, por el precio de 400 pesos de oro común cada uno.
COMPRA - VENTAS
17 Descripción archivística resultados para COMPRA - VENTAS
Doña Magdalena de Tejeda, vecina de Jalapa, viuda de Rodrigo Fernández y como curadora de sus menores hijos, vende a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, un sitio de venta y cinco caballerías de tierra, ubicadas en términos de Jalapa, donde dicen Xalatengo El Viejo, a poco más de media legua del pueblo, por el precio de 480 pesos de oro común.
Juan Fernández de Alfaro en nombre de Jerónimo Pérez de Salazar, vende a Francisco Hernández de la Higuera, dueño del ingenio de la Santísima Trinidad, doce negros esclavos de diferentes tierras, en 5 580 pesos de oro común.
El Capitán Francisco Fernández, mercader de negros, estante en esta provincia, vende a Doña María González de Amarilla, dueña del ingenio nombrado la Santísima Trinidad, y a su hijo, el Capitán Francisco Hernández de la Higuera, once piezas de esclavos, nueve varones y dos hembras, de diferentes nombres y edades, de nación [tierra] Angola, bozales, recién venidos, sin asegurarlos de ninguna enfermedad pública ni secreta, sujetos a servidumbre, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio los cuatro de ellos en 390 pesos de oro común cada uno; una muchacha llamada María, en 120 pesos; y seis varones mancebos, a 220 pesos cada uno, y todos juntos suman 3 000 pesos.
José Hernández, de color pardo, vecino del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, y su mujer, Antonia Martín Camero, vende a Cristóbal de Figueroa, dueño de recua, vecino de Jalapa, medio solar en este pueblo, linda con solar y casa de Cristóbal de Figueroa de una parte; y por otra, con casa de los herederos de Isabel de la Paz, y con calle que viene de Tecuanapa para la laguna, libre de censo, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 25 pesos de oro común.
Don Juan Ventura Tello de Meneses, vecino de la Ciudad de los Ángeles, con poder de doña Petronila Josefa de la Higuera Matamoros, de esa misma vecindad, dueña del ingenio nombrado la Santísima Trinidad que posee en esta provincia, vende a Diego de Castro y Gamboa, vecino de la Nueva Veracruz, una negrita esclava criolla nombrada Paula, del ingenio nombrado la Santísima Trinidad, que está libre de empeño, hipoteca y otra enajenación; sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto o enfermedad pública ni secreta, en 360 pesos de oro común que por ella le ha dado.
El Capitán Francisco García López, y su mujer, Doña Ana Francisca Matamoros, vecinos de Jalapa, dieron su poder cumplido a Don Juan de Medina, vecino de este pueblo, para que en sus nombres venda una negra esclava de la dicha Ana Francisca, la cual heredó de su hermana Doña María Aldonza de Vargas por su testamento de fecha 5 de octubre de 1667, y lleva por nombre Josefa, criolla del ingenio La Santísima Trinidad, de 30 años de edad, casada con un mulato liberto, y está libre de todo empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio ni defecto, por los pesos de oro que le parecieren
El Lic. Diego González de Astudillo, cura vicario del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, albacea testamentario y tenedor de los bienes de Pascuala González, su hermana, vende a Doña Aldonza Clara de Vargas, viuda, vecina de Jalapa, una esclava mulata nombrada Ana González, de 22 años de edad, que quedó por bienes de la dicha Pascuala González, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en el precio de 400 pesos de oro común, cuyo procedido se ha de enterar a los herederos de la difunta.
María de la O Palacios, vecino del ingenio La Santísima Trinidad, dijo haber comprado al Alférez Don Sebastián Sánchez de las Fraguas, una casa en este pueblo, de cal y canto, cubierta de teja, ubicada en la Calle Real que sale de la plaza para el camino de la Veracruz, en el precio de 150 pesos de oro común, su fecha en este pueblo, a 24 de diciembre de 1683. Y ahora, declaró que dicha casa la compró para Gregorio García Cortés y con su propio dinero, y por inadvertencia de la otorgante, no había hecho esta declaración; y ésta, junto con la escritura de la casa, le sirva de título al dicho Gregorio García Cortés, su yerno.
El capitán Mateo Jorge, mercader de negros, estante en este pueblo, vende a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño del ingenio de La Santísima Trinidad, 15 negros esclavos, bozales, 10 varones y 5 hembras, de diferentes nombres y edades, de nación Angola, marcados en el brazo derecho, por el precio de 400 pesos de oro común cada uno.