Félix Antonio Cardeña y Vicente José Cardeña, vecinos del pueblo de Jalapa, venden al Capitán José Robledano de Cardeña, de la misma vecindad, una casa ubicada en la Calle Real que sube de la parroquia para el Calvario con la que linda y hace frente, al fondo con la casa de Inés López, al norte con otra media casa de los vendedores y al sur con callejón y casa del Capitán Juan de Malpica, cuyo solar tiene 56 varas de frente y 52 de fondo. La venta se hace en 1,725 pesos, de los cuales 960 ha de reconocer a censo que sobre dicha casa están situados a favor del Convento y Religiosos del Señor San Francisco y los 785 los tiene pagados.
COMPRA - VENTAS
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Manuela Infante, mujer legítima de Juan Manuel Villegas, vecina del pueblo de Jalapa, dijo que a más de tres años que su marido se ausentó y se halla sin ningún socorro; solicita se le conceda licencia para vender un solar que posee en este pueblo con 20 varas de frente y 10 de fondo, para después comprar otro más grande donde pueda tener sus animales para mantenerse, a quien se le concede la licencia; y usando de ella otorga que vende a Pascual de Castro, de la misma vecindad, el mencionado solar que linda al frente con la cerca de la casa y solar de Bartolomé de Castro, callejón en medio y por un costado con solar del comprador, cuyo terreno heredó de Inés de Castro Infante, su madre. La venta se hace en 48 pesos que se da por recibido.
El Bachiller Agustín Sánchez de Ledezma, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la Doctrina de Jalapa, vende al Licenciado Pedro Chacón de Chávez, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico en la doctrina de Tlacolulan, una mulata esclava, que antes fue de doña Gertrudis de la Gala y Thormes, nombrada María Tomasa de 20 años, amestizada con un hijo nombrado Juan de 4 años, los cuales se encuentran libres de empeño, hipoteca y gravamen, cuya venta se hace en 300 pesos de oro común que por ellos le ha dado y pagado.
Don Manuel Correa Tamariz, vecino de la Ciudad de México, residente en el pueblo de Jalapa, vende a Juan José de Thormes, un negro esclavo cafre, nombrado Juan Blanco, de 24 años que hubo y compró de don Jorge Rodríguez el 19 de noviembre de 1720, cuyo esclavo se encuentra libre de empeño y gravamen, sin asegurarlo de ningún vicio, tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 325 pesos de oro común que se da por entregado a su voluntad.
Pedro Díaz, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Leonardo Ortiz, de la misma vecindad, un pedazo de solar con 30 varas de frente y 65 y media de fondo, linda al norte con solar de Isabel, al sur con la calle de Domingo José de Santa María, al oriente con solar de Polonia de Zárate y al poniente con solar de los indios del pueblo; cuyo solar es uno que obtuvo por trueque con los gobernadores y oficiales del pueblo, solar que se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 30 pesos de oro común que por él le ha pagado.
Cipriano de Arriaga, vecino del pueblo de Jalapa, hijo y heredero de Francisca de Orduña Castillo, vende al Sargento Agustín Luis, de la misma vecindad, un solar donde tiene fabricada su casa; mide 36 varas de frente y 60 de fondo, linda al poniente con callejón en medio que sale da la Calle Real para los Berros, al oriente con solar y casa de Juan Zapata de Herrera, al sur y frente con la calle que baja de la plaza a la tenería y al norte con solar de Salvador de Iglesias. Cuyo solar se encuentra libre de empeño, censo e hipoteca; la venta se hace en 80 pesos de oro común que ha recibido.
Sebastián Antúnez, curador de Pedro, José y Polonia Bravo, esta última mujer legítima de Juan Antonio de Villanueva, hijos y herederos de Juan Bravo de Alarcón y de María Guevara Antúnez, aprueban y confirman los inventarios y apreciaciones hechos de los bienes que quedaron por muerte de sus padres, asimismo de su entrego y adjudicación que se hicieron de pedimento de sus acreedores en el Teniente de Caballo José Pérez de Arellano, y para mayor abundamiento le otorgan venta real de todos ellos en la misma cantidad en que se le había hecho, quienes se dan por satisfechos.
Pedro Higuera, vecino del pueblo de Jalapa, vende a doña Josefa de Castro, viuda de José Vázquez, de la misma vecindad, un pedazo de solar con 2 varas de frente y 56 de fondo para el uso de entradas y salidas de la compradora; linda al frente con la calle que de la Real atraviesa a la que va a Tecuanapa y sale de este pueblo a los caminos para los ingenios, al fondo con solar y casa de la compradora, al norte con casa y solar de Ángela Rodríguez y al sur con casa y solar del vendedor, cuyo pedazo de solar se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación. La venta se hace en 2 pesos de oro común que le ha pagado.
Lázaro González, vecino del pueblo de Jalapa, vende a José de Acosta, de la misma vecindad, un solar que linda al oriente con solar de Francisco Rangel, al poniente y sur con solar de las Ánimas y al norte con la calle que sube a encontrarse con la Calle Real y camino [Real] que va para la Ciudad de México. La venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos, costumbres y servidumbres, libre de empeño, hipoteca y enajenación en 62 pesos de oro común libres de derecho de escritura.
Martín Flores, Gobernador del pueblo de Jalapa; don Nicolás Juan, don Miguel Pérez, don Alonso del Moral, Alcaldes; entre otros oficiales de la república, dijeron sin intérprete por ser ladinos, que tienen contratado vender a Manuela Barradas, viuda de Ramón Ortiz, un pedazo de solar con 20 varas de frente y 65 de fondo ubicado en la calle que va a los Tecajetes, por la casa de Domingo José de Santa María y Leonardo Ortiz; linda al oriente con solar del mencionado Domingo, al poniente con solar del pueblo y al fondo con el del mismo Domingo. La venta se hace en 29 pesos de oro común por razón de que el solar no es a propósito para los naturales por estar entre la gente de razón.