Se tomó la razón de 4 pipas de vino en 24 barriles, que lleva Andrés Martín en la recua de los padres de la Compañía de Jesús, como mayordomo de ella, en virtud de una certificación del Tesorero Juan de Chavarría, para entregar en la Puebla al Colegio del Espíritu Santo de dicha compañía.\n
COLEGIOS
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Se tomó la razón de 3 pipas de vino en 18 barriles, que lleva Alonso de Uría en su recua, para entregar en la Puebla al Padre Gerónimo [Jerónimo] de la Vera, Procurador del Colegio del Espíritu Santo.\n
El Licenciado Francisco Ligero, natural de la Puebla de los Ángeles, Cura beneficiado del Partido de San Antonio Otlaquiquixtla, hijo legítimo de Francisco Ligero y María González, vecinos que fueron de la Puebla de los Ángeles, otorga poder a Miguel de Coria, su sobrino, para que en su nombre otorgue su testamento con las cláusulas que le tiene comunicadas. Declara por sus bienes unas casas de vivienda de piedra que están en la ciudad de los Ángeles, en la calle cerrada de San Miguel que va al Colegio Real. Nombra albacea al citado su sobrino.
Sebastián Pérez, vecino de Teziutlán, criador de ganado mayor, vende al Colegio del Señor San Ildefonso de la ciudad de Los Ángeles, y al Padre Pedro de Anguiano, procurador, en su nombre, dos sitios de tierra, el uno de ganado menor nombrado Tzinacamostoque, ubicado en términos de Tepeyahuatepec, jurisdicción de San Juan de los Llanos; y el otro, de ganado mayor nombrado Talpopoca, situado en términos de Teziutlán, por el precio de 400 pesos de oro común.
El Lic. Pedro de Irala, beneficiado del partido de Jalapa, capellán perpetuo de la capellañía de misas que instituyeron Melchor Pérez y María Pérez de Cárdenas, declaró que para la cobranza de los réditos dio poder a Diego del Villar, vecino de esta jurisdicción; y por medio del presente, lo revocó y otorgó su poder cumplido a su hermano el Padre Marcos de Irala de la compañía de Jesús, Prefecto de los estudios del Colegio de la ciudad de México, para que reciba y cobre de F[H]ernando de Porras Aparicio, inquilino censuatario de la dote de dicha capellanía, los réditos corridos, siga y concluya el pleito que sobre ella está comenzando en el juzgado y audiencia arzobispal de la ciudad de Mexico.
El Licenciado don José Balboa, Cura Beneficiado por Su Majestad, Vicario y Juez Eclesiástico de la doctrina del Señor San José división de Jalapa, otorga poder especial al Licenciado don Pedro Sánchez Travieso, Colegial del Eximio Colegio de Teólogos de San Pablo de la Ciudad de Puebla de los Ángeles, de donde es vecino, para que tome colación y canónica institución del referido curato de Señor San José, que en propiedad se le ha mercenado.
Doña Juana Gertrudis Sandria, viuda de don Juan Esteban del Valle y vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Juan de Rojas, vecino de este pueblo, una casa de madera y teja, embarrada de cal con una bodega y oficinas, que labraron la otorgante y su marido en un solar que pertenece al Colegio de San Ildefonso de Puebla, de la Compañía de Jesús, a quien dicho Juan reconocerá el pago de arrendamiento mientras tenga dicha casa en tal solar; la casa mide 16 varas de frente y 62 varas de fondo, linda al norte con la Calle Nueva, casa de Juana Núñez y paredes de don Juan de Quiñones, al sur con casa que labró Francisco Javier López y callejón en medio, al oriente con casa y solar de don Alonso Fernández y de la viuda de Salvador, el cigarrero y al poniente con casa y solar de don Baltazar García, al precio de 300 pesos.
Don Lucas José Barradas, vecino de este pueblo de Jalapa, apoderado del reverendo padre Antonio Paredes, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús y Rector que fue del Colegio de San Ildefonso de la Ciudad de la Puebla, otorga que vende a doña Juana Núñez, viuda de Antonio Vanegas, vecina de este pueblo, un pedazo de solar de 24 varas de frente y 62 varas de fondo, linda por el frente, hacia el norte, con casas de la compradora, Calle Nueva en medio, por el oriente casas de don Juan de Rojas y solar del Colegio, y con casa de don Antonio Fernández; por el sur, que es el fondo, con casas de Javier López, calle en medio, y por el poniente con casa de don José de Acosta. La vende por 192 pesos.
Don Lucas José Barradas, vecino del pueblo de Jalapa, con poder que le otorgó Antonio Paredes, Reverendo Padre de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús y quien fue Rector del Colegio de San Ildefonso en este pueblo, vende a don Tomás Borro, vecino de este pueblo, un pedazo de solar de 16 ½ varas de frente y de fondo, linda al norte con paredes que tocan a don Juan de Quiñones y Calle Nueva en medio, al oriente con casa y solar de don Alonso Fernández y casa y solar de don Antonio de Campo, al sur con el callejón que llaman Beatriz López y casa y solar de Javier López, y al poniente con casas y solar de Juana Núñez, dicha venta la hace al precio de 132 pesos.
Doña Micaela Lerroux de Herrasti, viuda de don José Felipe Herrasti, vecina de esta ciudad, dijo que ha fallecido en la ciudad de Tehuacán don José Nicolás Apesechea, marido que fue de doña María Dominga Herrasti y Lerroux, difunta, hija de la comparente y del nominado su consorte. Y de cuyo matrimonio tuvieron una hija, que actualmente se haya en el colegio de San Jerónimo de Puebla, que se llama María Josefa de los Dolores Apesechea y Herrasti, que tiene de ocho a nueve años de edad, de la cual es tutora la relacionante, como abuela materna. De cuya envestidura la compete encargarse de la persona y bienes de dicha menor y para todas estas diligencias, es preciso ocurrir al juzgado de primera instancia de Tehuacán, a donde no puede pasar por sí misma, y por ello ha resuelto facultar a su hijo don Felipe Herrasti y Lerroux, para que vaya a desempeñar dichas gestiones. Por tanto, la comparente otorga que da poder general a su citado hijo don Felipe, para que en su representación ocurra al juzgado de Tehuacán o al que corresponda, pidiendo se tenga por tal tutora legítima y curadora de su nieta doña María Josefa de los Dolores; así como, acepte dicha tutela y curatela, prestando el conveniente juramento y fianza; oyendo el discernimiento y obligándose a la otorgante al fiel desempeño de ese cargo. También para que acepte la herencia con beneficio de inventarios; la descripción de bienes y asista a ella nombrando peritos valuadores. Además, se haga cargo de los intereses de la menor, percibiendo todos los que la correspondan, los gire, gobierne y administre o los ponga en custodia con todas las cauciones y seguridades que corresponden. Y generalmente para todos los negocios y cosas relativas a la expresada tutela y curatela, pueda parecer y parezca en los tribunales eclesiásticos y seculares, superiores o inferiores que importe.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO