Mateo José Viveros, vecino del pueblo de Jalapa, con testamento hecho el 1 de octubre de 1749, declara que por vía de codicilio, sustituye el nombramiento de albacea que otorgó a su hermano Modesto Antonio Viveros, nombrando en ese cargo a Juan Romero de Acosta y a su mujer Josefa Lagunes.
CODICILIOS
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Testamento y codicilo de Juanes de Arizcun, hijo legítimo de Pedro de Arizcun y de Magdalena de Urbieta, naturales de la provincia de Guipúzcoa, en los reinos de Castilla, provincia de Vizcaya, en la villa de Rentería, en donde declara estar casado con Magdalena de Saín, con quien ha procreado a Magdalena y a Juana, casadas, a Mariana y a Isabel. Declara por bienes en la dicha villa unas casas, una huerta y un pedazo de tierra con manzanales. En términos de este pueblo tiene dos estancias y dos caballerías de tierra y ganado de cerda. Ordena que si su mujer no viene a estos reinos con sus hijas, sus bienes los administre Gil Dávila Montemayor y Pedro de Sagastibarria, vecino de la ciudad de los Ángeles, a quienes también nombra como albaceas testamentarias, y señala como herederas a sus cuatro hijas.
Carta de codicilo de Miguel Carrera, natural de Sanlúcar de Barrameda. Se citan a Juan Blanco y a Simón de Prado, vecinos de Orizaba, como albaceas testamentarias.
Manuel de la Peña y Juan Mejía, vecinos de Jalapa, albaceas de Beatriz de Campos, difunta, solicitaron al Capitán Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, un traslado del testamento, codicilio e inventario de los bienes de la dicha Beatriz Campos, que otorgó a Juan de Oceta escribano público que fue de esta provincia.
Otro codicilio del Capitán Alonso Sánchez, vecino de la nueva Veracruz, estante en este pueblo y enfermo en cama, por el cual revocó una cláusula del codicilio del 3 de junio del presente año, y dispuso que su cuerpo sea enterrado en la iglesia del Convento de San Francisco, por ser hermano de la cofradía de la Tercera Orden del Señor San Francisco y el novenario de misas se digan en el dicho convento; de los 100 pesos de limosna que ordenó se diesen al hospital, mandó que sólo se le den 50 pesos porque su entierro se verificará en el monasterio de San Francisco. Liberó de su cautiverio a cuatro esclavos, e hizo un inventario de los bienes que trajo de la ciudad de Veracruz.
Codicilo de Beatriz de Campos, natural de Ayamonte, en los reinos de Castilla, vecina de Jalapa, viuda de Francisco García, por el cual dispuso se le diera un solar a su hija María de la Cruz; asimismo, nombró a Manuel de la Peña y a su nieto Juan Mejía Navarrete como sus albaceas.
Por vía de codicilo, Pedro Caro Muñoz, vecino de Jalapa, declaro que en su testamento dispuso que su cuerpo fuera sepultado en la iglesia del convento de San Francisco de Jalapa y se diesen de limosna 25 pesos, y por hallarse muy pobre, mandó que la limosna se redujera a 16 pesos.
Codicilo de María Hernández de Ortega, vecina de este ingenio, por el cual nombró por sus albaceas a Francisco Sánchez y a Andrés Rodríguez Hurtado, en lugar del Lic. Fernando de España, presbítero.
Andrés de Toro, mercader residente en Jalapa, por vía de codicilio modificó su testamento hecho en Tlaxcala, y dispuso que de ocurrir su fallecimiento, su cuerpo fuera enterrado en la iglesia del monasterio de San Francisco, y nombró a don Alonso García de la Torre, como su albacea y tenedor de todos sus bienes en Jalapa.
Don Juan Ricardo de Guzmán, vecino del pueblo de Jalapa, quien realizó poder para testar, en el cual mandó dar libertad a una mulata de nombre María, hija de su esclava Tomasa, a la cual por vía de codicilio y debido a un disgusto, mandó nuevamente a ser su esclava, y habiendo reconsiderado ese disgusto, manda por el presente codicilio que sus albaceas le den carta de libertad.