El Licenciado don Miguel de Luna Bandelvira, Cura, Vicario y Juez eclesiástico, con testamento hecho en este pueblo, informa que por vía de codicilio, manda que sus casas, las venda su albacea testamentario, quien es don José Antonio de Acosta, con un gravamen de 500 pesos.
CODICILIOS
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El Capitán don Bartolomé de Castro, vecino de este pueblo de Jalapa, con testamento de fecha 15 de junio de 1733, al que le ha realizado 3 codicilios, informa que por vía de codicilio, manda se otorguen diversas cantidades de pesos a varios familiares, así como que se obligue como fiador de su hijo José de Castro.
El Capitán don Nicolás Fernández de la Calleja, vecino de este pueblo de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, con testamento hecho el día 29 de diciembre de 1738, ordena por vía de un codicilio, designar al Capitán don Manuel Antonio Casados, como albacea en compañía de los ya designados anteriormente.
Don Martín de Miranda y Tellechea, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz y residente del pueblo de Jalapa, con testamento hecho el 13 de febrero de 1769, declara que por vía de codicilio, nombra como albacea y herederos, a su yerno a don Francisco Javier de Medina, curador y tutor de su hijo legítimo, el menor don Miguel Ignacio de Miranda y Tellechea.
Doña María de Jesús Zorrobiaga, doncella mayor de 25 años, con testamento hecho el 15 de febrero de 1741 en este pueblo de Jalapa, por vía de codicilio, pide a sus albaceas cobrar la cantidad de 300 pesos y ponerlos a réditos en una finca para beneficio de Francisco Javier Miguel de Luna, de 5 años de edad.
Don José Rodríguez Conde, residente en esta Villa, quien en su testamento otorgado el 10 de junio de 1816, nombró por albacea a don Sebastián de Aguirre, de este comercio y vecindad, y ahora por vía de codicilio revoca dicho nombramiento y lo otorga en don Marcos Rubio Roso, de este comercio y vecindad.\t
Doña Josefa Fernández de Castañeda, de esta vecindad, viuda del finado don Manuel de Goiri, ordena por vía de codicilo que a su hermano, don José Fernández de Castañeda, se le entregue el remanente del quinto de sus bienes para que lo distribuya según se lo tiene comunicado, y a quien se le anotarán 500 pesos anuales de la masa de sus bienes, desde el día que vino de Teziutlán, hasta el día en que entregue los que tiene en su administración. Manda se de un bejuquillo de oro para la llave del Sagrario de la Capilla del Calvario de esta Villa, un rosario de perlas para el niño de la Virgen Chica del Rosario de esta parroquia, y que del valor de un anillo de diamantes y de otras prendas, se inviertan en misas por su alma y que su ropa se otorgue de limosna a los pobres, encargando a su albacea que su entierro sea en la misma bóveda donde se enterró a su marido. Ordena que se den del quinto de sus bienes 200 pesos a cada una de sus huérfanas, Dominga Pineda y María Gertrudis Barradas, y otros 200 pesos a su sobrino don Joaquín de Goiri.
Don Cornelio Berriaga, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, ordena por vía de codicilo que se modifica una de sus cláusulas testamentarias, en la que manifestó como caudal total de sus bienes la suma de 60 000 pesos; sin embargo, prefiere que su albacea realice un inventario y valúe el total de ello. Asimismo revoca la disposición que establecía se mandarán 300 pesos para el sustento de las religiosas Capuchinas de Nuestra Señora de Guadalupe de México, y 200 para la ayuda de la conclusión de su templo; respecto a que ha determinado en vida la remisión de ambas sumas. Por último ordena que una vez hecho el avalúo de sus bienes y pagadas sus deudas, se inviertan en misas y sufragios por su alma, y una parte se reparta entre las pobres familias en solemnidad de aquella ciudad.
Doña María Magdalena de la Torre, vecina de esta Villa, por vía de codicilo revoca el cargo de albacea instituido en su hijo Manuel José Cardel y en su lugar, nombra a Don José Pérez de Llera.
Codicilio de Juan Manuel Tinoco, vecino de Sevilla, por medio del cual dispone: que las misas que se iban a decir con motivo de su fallecimiento en Sevilla, ahora se digan en las iglesias o monasterios de la ciudad de México.