Jorge Méndez, residente en el pueblo de Chocamán, se obliga de pagar a Francisco Ramírez, Escribano Real, 30 pesos de oro común que son y los debe de resto de 100 pesos por razón de ciertas arrobas de sebo que el dicho Jorge Méndez vendió al dicho Francisco Ramírez y no se las entregó.
CHOCAMÁN, PUEBLO DE
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Don Vasco de Guzmán y Antonio [Antón] de Palma, dijeron que estaban convenidos en hacer compañía en que el dicho don Vasco pone 60 puercos, 50 de ellos grandes y machos capados y 10 hembras a precio cada uno de 18 reales de plata, más 100 fanegas de maíz todo a su costa, que ha de ser a cargo del dicho Antonio [Antón] de Palma enviar por ellos para llevarlos al pueblo de Tecamachalco a cuenta y riesgo de ambos, donde se han de meter en sebo, y el dicho Antonio [Antón] de Palma se obligó dentro de 20 días entregar a don Vasco, la cantidad de pesos de oro que montarán 100 fanegas de maíz a 6 reales fanega, y se obligó con su recua traer del pueblo de San Juan Chocamán las 200 fanegas de maíz.
Juan Carlos, vecino del pueblo de Izuatlán[Ixhuatlán] otorga poder a Luis Muñoz Bravo, Escribano de Su Majestad, para que pueda cobrar de Jorge Méndez, arriero, vecino del pueblo de Chocamán, 150 pesos de oro común que el susodicho le debe por una escritura de plazo pasado.
Diego Pacheco, residente en el pueblo de Chocamán, vende a Vasco de [Guzmán] un sitio de estancia de ganado menor en términos del pueblo de Ixhuatlán, con dos casas de morada y un [corral] de encerrar [yeguas].
Jorge Méndez, residente en el pueblo de Chocamán, declara haber comprado un solar de casa con una chozuela que en él estaba hecha, de Luis Martín, indio natural de Tecamachalco, en 80 pesos de oro común que fue y es para Francisco López, por cuanto el susodicho le rogó le comprase el solar para él propio y así a su ruego e intercesión se hizo la venta por la cantidad de dichos pesos de oro,los cuales me dio a entrego Francisco López en reales de plata.
Pedro Nava, vecino del pueblo de Orizaba, se obliga de pagar a Diego Romano, Obispo de Tlaxcala, y a los señores deán y cabildo de él y a la santa iglesia de la ciudad de los Ángeles o al mayordomo de ella, 97 pesos 7 tomines de oro común, los cuales son por razón de 5 tomines del diezmo del año de 84 que pasó, que deben tomar las comunidades de Chiapulco, Maltrata, Orizaba, Chocamán, San Antonio y San Juan, con más lo que debe el Padre Tomás Ruiz y Simón de Prado y otros vecinos de los dichos pueblos.
Juan García, indio ladino, hace donación de un sitio de estancia para ganado mayor en términos del pueblo de Chocamán, mismo que el Marqués de Villamanrique le hizo merced a Luis Muñoz Bravo.
Juan de Moya, vecino del pueblo de Orizaba, hace donación de un sitio de estancia de ganado mayor, en términos del pueblo de Chocamán, a favor de Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador de la hacienda de don Rodrigo de Vivero, misma que obtuvo por merced del Marqués de Villamanrique, Virrey de esta Nueva España.\n\n
Hernando de Pastrana, vecino de la ciudad de los Ángeles, arrienda a Agustín de Alcalá, vecino del pueblo de San Juan Chocamán, una hacienda de ovejas en los llanos de Ozumba, llamada Tepaluca, la cual linda con la venta de Ozumba, con tierras de don Juan López Mellado y con estancia que llaman de la Rascona, en la que hay cantidad de sitios de estancia, así en los dichos llanos de Ozumba como en tierra caliente, pertenecientes todos a la dicha hacienda, con sus casas y corrales y con 34 000 cabezas de ovejas y setecientos cincuenta y cinco carneros. Cuyo arrendamiento será por 4 años por los que pagará 2 550 arrobas de lana de la mejor y más buena, más cien borregos en cada año. Se mencionan las condiciones y lista de cosas que se incluyen en el arrendamiento.
Agustín de Alcalá, criador de ganado menor, presenta el poder que tiene conferido de Francisco de Rivadeneira, minero y vecino que fue de las minas de Pachuca, en el que le manda se ampare y defienda las tierras que posee en la villa de Córdoba, Zacatepec, San Andrés, la hacienda Grande, los médanos de la isla de la Veracruz, y en términos de Cuitlaxtla, Huatusco, Tequitlapa, Cuautla, Cosamaloapan, y todas las que tiene en tierra caliente y en tierra fría, también las que posee en Chocamán y las que quedaron por muerte de doña Francisca Velásquez de Salazar, su madre.