Pedro Antonio Sibon y Petrona Barradas, matrimonio, vecinos de este pueblo, reciben de Diego Domingo Núñez, la cantidad de 650 pesos, que se obligan a pagárselos. La mitad lo harán de la cosecha de tabaco que tienen sembrados, y la otra mitad cuando siembren y recojan la cosecha en el próximo año, con los réditos, a razón de 5 % anuales, señalándose algunas condiciones para ello, y para seguridad de esta deuda hacen hipoteca de unas casas que tienen en este pueblo, ubicadas en el barrio de Techacapa.
CASAS
1444 Descripción archivística resultados para CASAS
Pedro García y José Gabriel García, albaceas y herederos de Ana Gertrudis de Espino, junto con Antonio Blanco también albacea, venden a Juan García, vecino del paraje de Sedeño, unas casitas y solar que dejó dicha difunta con 25 varas de frente, que hace al norte con calle que sale de esta plaza para la Nueva Veracruz y del otro lado casas de don Antonio Díaz Parraga, al poniente con solar de Aldonza María, al sur que es el fondo tiene 66 varas y media, al oriente linda con tierras de la Cofradía de Nuestra Señora de la Concepción. La venta se hace en 190 pesos.
Diego de Gamboa, vecino de Jalapa, recibe de sus suegros Melchor de los Reyes y Doña Isabel del Moral, un molino de pan moler, unas casas de piedra cubiertas de teja, un solar, joyas, ropa, y otros enseres, que restan para el cumplimiento de la promesa hecha a Sebastiana del Moral, vecina de Jalapa.
Fray Miguel Marín, guardián de monasterio de San Francisco de Jalapa, y el Capitán Don José de Ceballos y Burgos, síndico del referido monasterio, en nombre de Fray Juan de Ochoa, religioso lego de dicha orden y en virtud del poder que como albacea de Juan de Ochoa de Otassa, su padre, les dio, venden a Nicolás de la Torre Arnate, maestro de hacer loza y vecino de Jalapa, unas casas de piedra cubiertas de teja donde hoy vive, cuyos linderos se declaran en el poder insertado, por el precio de 400 pesos de oro común que han de quedar impuestos a censo principal sobre las mismas casas, y mientras no se redima ha de pagar al monasterio de San Francisco 20 pesos de réditos en cada un año, a partir del 1 de julio del presente año.
Fray Francisco de Llerena, Hermano Mayor del Hospital de la Limpia Concepción de Nuestra Señora de Jalapa, dio en arrendamiento a Esteban de Amaya, vecino de este pueblo, una casa y tienda perteneciente a este hospital, ubicada en la esquina de la plaza, linda con casas de vivienda suya, por tiempo de un año y en el precio de 50 pesos de oro común.
Jacinta Domínguez, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Francisco de Los Santos, dio en arrendamiento a Juan Lorenzo Velázquez, vecino de Jalapa, una casa y tienda de paredes de piedra, cubiertas de teja, a la salida de este pueblo, en la Calle Real que sube a la plaza (hoy Avenida Revolución); linda por una parte con casas en que vive Domingo Blanco; y por la otra, con solar de José Cortés, maestro zapatero; y por sus espaldas, con la barranca de Xallitic; por tiempo de 9 años, a partir del 1 de febrero de 1676, y en el precio de 26 pesos de oro común.
El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario de Isabel López Muñoz, vende a doña Ana Fernández de la Calleja, viuda de Fernando de Arriaga, unas casas de piedra cubiertas de teja y un solar a su linde, que quedaron por bienes de la dicha difunta en este pueblo, en la Calle Real que baja a la plaza, linda con calle que va a las casas de Luis López, dueño de recua, y casas de Doña María de Estupiñán; hacen frente con solar de Juan de Argaiz y casa de Doña Sebastiana de la Gasca, por el precio de 1500 pesos de oro común, los 600 pesos de censo principal y los 30 pesos de renta anual a favor del convento de San Francisco de Jalapa, por la memoria de misas que se ha de fundar a favor de Isabel López Muñoz; y los 900 pesos restantes, se han de pagar a María de la O Muñoz y a Gerónima Díaz de San Antonio y Muñoz, a razón de 150 pesos anuales, una paga en pos de la otra.
El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario y tenedor de los bienes de Isabel López Muñoz, vecina que fue de Jalapa, funda una capellanía de misas por el alma de la difunta a favor de los religiosos de San Francisco de este pueblo, con 600 pesos de principal y 30 pesos de renta en cada un año, sobre las casas y solar que la susodicha dejó en la Calle Real que baja a la plaza de este pueblo, cuya venta tiene celebrada en 1500 pesos con Doña Ana Fernández de la Calleja, vecina de Jalapa, y ésta reconocerá el censo a los padres guardianes del convento de San Francisco de Jalapa.
Doña Ana Fernández de la Calleja, vecina de Jalapa, viuda, dijo haber comprado a Gonzalo Márquez de Acevedo unas casas y solar en este pueblo, que fueron de Isabel López Muñoz en la cantidad de 1500 pesos, de los cuales 600 se impusieron a censo principal con 30 pesos de renta en cada un año, a favor de los religiosos del convento de San Francisco de Jalapa; atento a lo cual, por la presente, reconoce al referido convento como dueño del censo principal señalado, y se obligó a pagar los 30 pesos de réditos anuales, hasta en tanto no se redima el principal.
Fray Luis Román, de la orden de San Hipólito, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa, dio en arrendamiento al Capitán Francisco García López, vecino de este pueblo, una casa que el hospital tiene en la esquina de la plaza pública de Jalapa, por tiempo de dos años, a partir del 1 de marzo próximo pasado del presente año, en el precio de 50 pesos de oro común anuales.