Don Juan Nepomuceno Velasco, vecino del pueblo de Guamantla [Huamantla], dijo que como marido y conjunta persona de doña María del Carmen Martínez y Revelo, otorga que ha recibido de don Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio y vecindad, por mano de su socio don Julián de Tellaeche, la cantidad de 4 000 pesos y con más el resto de los premios devengados hasta esta fecha. Cuyo principal es el mismo que estaba impuesto y cargado sobre una casa alta esquina de la plaza Pública y otra en la esquina opuesta de don José María de Goiri, por escritura pública que éste y su padre, el finado don Manuel de Goiri, otorgaron en esta villa el 12 de mayo de 1815 en favor de la citada su esposa y sus dos hermanos. Con cuyo gravamen compró la casa Elías y ha satisfecho antes de ahora su haber a los otros sus hermanos. Y estando pagado de este haber de su referida esposa, otorga cancelación y finiquito en forma, declarando por nula, cancelada y de ningún valor la indicada escritura de obligación, tanto la otorgada por los Goiris, como la que prestó Elías al comprar la finca; por lo consiguiente declara las fincas por libres de esta afección.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINOCASAS
9 Descripción archivística resultados para CASAS
Don José y don José Mariano del Valle, padre e hijo, de esta vecindad, otorgan poder especial a don José Miguel Hernández, vecino del pueblo de Huamantla, para que en sus nombres proceda a la venta real de una casa ubicada en dicho pueblo en la Calle Real Vieja, misma que el segundo adquirió por donación jurídica que le hizo doña Ana Rosa Martínez de Hidalgo, difunta; de cuya venta se debe separar una asesoría y solar, pues por consentimiento de la donante y el donado se hizo cesión de dicha asesoría a la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, sita en la parroquia de aquel pueblo. Otorga al efecto escritura a favor de don José Joaquín Mercado, vecino de Huamantla, por cantidad de 700 pesos, siendo expresa condición que ha de reconocer sobre dicha casa 4 pesos anuales para ocho misas rezadas, que han de quedar impuestas en ella, a favor del alma de la mencionada difunta.
Don José Mariano del Valle, hijo legítimo de don José del Valle y de doña María Nicolasa Sosa y Quintana, vecinos de este suelo, mayor de 25 años y con licencia de su padre, vende a don José Joaquín de Ledezma Mercado, vecino y del comercio del pueblo de Huamantla, una casa ubicada en la Calle Real Vieja de Huamantla, cuya finca linda por el oriente con solar que era de los Quinos; al poniente con Calle Real Vieja, frente de la casa de don José Quintero y solar de doña Inés Grajales; al norte con casa de don Francisco Montiel; y por el sur con casa de don Joaquín Cortés. La vende en 780 pesos, los 700 de contado y los restantes 80 pesos ha de reconocer sobre la misma finca a censo redimible de 5% anual, para que con su producto mande decir 8 misas rezadas por la pitanza ordinaria de 4 reales anualmente, por el alma de la difunta Rita Martín Hidalgo.
Don Guillermo de Espino, vecino y del comercio de esta villa, labrador en su cantón, natural de San Luis Huamantla, hijo de don Jerónimo de Espino y de doña Isabel Josefa Apresa, difuntos. Por la presente, otorga su testamento en la forma siguiente: Es su voluntad que, del quinto de sus bienes, se entreguen legado 500 pesos en reales efectivos, a su hermana doña María Isabel de Espino. Declara fue casado con doña María Josefa Soria, que no llevó nada ni antes ni después del matrimonio, y él tendría una cortedad, de cuyo matrimonio quedaron tres hijos. Expone que hace once años pasó a segundas nupcias con doña María Francisca Peredo, quién trajo a ésta alianza 170 pesos, a la que él ofreció de su peculio 1 000 pesos en clase de dote. Declara que dos casas contiguas, que posee en el pueblo de Coatepec frente al curato, que compró en almoneda pública, pertenecen a sus tres hijos del primer matrimonio: José María, Francisco Ciriaco y María Manuela de Espino y Soria. Adquiridas con dinero, que después del fallecimiento de su madre, él tuvo en su poder, por bienes de su difunto padre, él tuvo en su poder por bienes de su difunto padre, a las que él hizo reparos y mejoras, que ascenderán sobre un poco más o menos a 1 310 pesos, como consta en su libro y de los que se reembolsó 500 pesos, lo que arreglaran sus albaceas, con la condición, de lo que resulte les hace legado, donación o mejora del tercio de sus bienes a sus tres hijos. Declara que cuando pasó a segundas nupcias tenía de capital 7 000 pesos, según el inventario que hizo con este fin, de cuya segunda alianza tuvo a sus hijos Francisco Mariano y Guadalupe Braulia de Espino y Peredo. Declara que su esposa tenía una vaca que le ha reproducido hasta 10 cabezas, de las que es voluntad, que este aumento quede a beneficio de ella; así como el deducible quinto de sus bienes. Señala que su hijo José María, tiene 23 cabezas de ganado vacuno y cuatro caballos, y él sólo tiene mulas, lo señala para que sus bienes ni se inventaren ni se lleven a la masa de los suyos, ya que su hijo los adquirió con el sueldo que disfruta en la hacienda de la Orduña. Declara que el día 10 del presente, compró su esposa a doña María Luisa de Castro y de Guevara una casa en esta villa, haciendo esquina a las calles de San Francisco y del Ganado, en 3 000 pesos al contado y mitad de alcabala con dinero de la pertenencia de él, cuya finca es su voluntad la disfrute su citada esposa a la que le hace legado deducible del quinto de los bienes de él. Por bienes suyos declara: tres casas, una ubicada en la calle de los Ingenios, otra en la calle de San Cristóbal y la tercera, en la calle de San Francisco, que es la misma que se menciona en la cláusula anterior. Una tienda mestiza en la hacienda de la Orduña, otra en la calle Principal de esta villa; con otra contigua de ropa, que desde 1819 tiene en compañía de su hermano político don Antonio José Peredo, con el principal y condiciones que constan en papel firmado por ambos. También reconoce por suyas, unas mulas aparejadas que tiene en la Orduña, tres o cuatro solares eriazos en el pueblo de Coatepec, con ropa de su uso y ajuar de casa y lo demás que contará a sus albaceas. Cumplidas todas las mandas, que carga a su quinto y las deducciones y el tercio que sufra el tercio de sus bienes, de lo que sobrare lo destina en favor de su hija doña María Manuela de Espino y Soria. Nombra por sus albaceas a doña María Francisca Peredo, su esposa, a su hermano el Presbítero don José Vicente de Espino, y a su hermano político don Antonio José Peredo. Nombra por herederos a sus cinco hijos. Nombra por tutor de los hijos de su primer matrimonio a su hermano el Presbítero don José Vicente de Espino y a los del segundo a su hermano político don Antonio José Peredo.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANOAntonio Francisco y Miguel de Aragón, hermanos vecinos de la jurisdicción de Jalapa, otorgan poder a Francisco Montiel Rosales, su primo vecino del pueblo de Huamantla, para que en su representación venda una casa y solar ubicado en ese pueblo, que quedó por bienes de Miguel Ruiz de Aragón, padre de ellos, que lo obtuvieron por concurso que se hizo de sus bienes entre su madre y hermanas.
Doña Isabel Martínez Blanco y don José Malpica, viuda e hijo de don Manuel Malpica, difunto, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a don Juan López, vecino de Huamantla y presente en este pueblo, una casa ubicada en el barrio de Arriba y Calle de la Amargura, linda al oriente con casa de Simón Cabañas, al norte con casa de doña María Josefa de la Cruz, al poniente con solar de Juan de Aguilar y al sur con casa y solar de don Francisco Martínez Gordillo. La venta se hace en 700 pesos.
El presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, clérigo domiciliario de este obispado, dijo que José María de Goiri, vecino que fue de esta villa y actual residente en Huamantla, por escritura que formalizó en ella, el día 20 de abril de 1818, fundó censo de 5 000 pesos de principal con causa de réditos anuales de un 5 por ciento, sobre su casa de cal y piedra, cubierta de madera y teja, que hace esquina a la plaza Principal y primera cuadra de dicha calle, a favor del finado presbítero don José Mariano González de Castro, de quien el comparente es albacea testamentaria, fideicomisario y tenedor de bienes, como consta en el testamento que otorgó, en la misma villa, el 14 de marzo de 1823. Y habiendo ofrecido, el señor don Francisco Ángel del Camino, dignidad tesorero de la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, en nombre de don Francisco Javier Gorospe, de esta vecindad, darle la cantidad acensuada con calidad que se subrogue a su favor, de constituirse el mismo otorgante fiador y pagador de los réditos anuales. Por lo que el declarante, otorga que ha recibido de don José María de Goiri, por mano de don Francisco Javier Gorospe, 5 000 pesos del censo de cuya cantidad se da por recibida y, formaliza a favor de don Francisco Ángel del Camino y don José María de Goiri, carta de pago, redención y liberación de censo. Declara que la enunciada suma, le fue satisfecha, como albacea, y se obliga a no volverla a reclamar y responderá por lo réditos anuales del enunciado principal, para lo cual se constituye fiador y pagador. Enterados del contenido literal de esta escritura, don Francisco Javier Gorospe y don Francisco Fernández y Agudo, representantes, el primero de dicho don Francisco Ángel, y el segundo, de don José María, cada uno otorga, que la aceptan con todas sus partes.
JUAN JOSÉ PAZ, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODon Guillermo de Espino, vecino y del comercio de esta villa, labrador en su cantón, natural de San Luis Huamantla, hijo de don Jerónimo de Espino y de doña Isabel Josefa Apresa, difuntos. Por la presente, otorga su testamento en la forma siguiente: Manda se entreguen 500 pesos a su hermana doña María Isabel de Espino. Declara fue casado con doña María Josefa Soria, quien no trajo nada a su poder y él tendría alguna cortedad, de cuyo matrimonio le quedaron tres hijos José María, Francisco Ciriaco y María Manuela de Espino y Soria. Señala que hace once años pasó a segundo matrimonio con doña María Francisca Peredo, quien llevó a esta alianza 170 pesos en dote. Por bienes declara, dos casas contiguas que posee en el pueblo de Coatepec, frente al curato y misma que compró en almoneda pública y con dinero que pasó a su poder por fallecimiento de su primera esposa. Menciona que cuando se casó por segunda vez él tenía 7 000 pesos y de este matrimonio procrearon a Francisco Mariano y Guadalupe Braulia de Espino y Peredo. Declara que el día 10 de septiembre actual, su esposa compró a doña María Luisa de Castro y de Guevara una casa en esta villa, que hace esquina a las calles de San Francisco y del Ganado, en 3 000 pesos al contado y mitad de alcabala y escritura con dinero de la pertenencia de él, cuya finca es su voluntad la disfrute su citada esposa. Por más bienes suyos declara: tres casas, una ubicada en la calle de los Ingenios, otra en la calle de San Cristóbal, y la otra en la calle de San Francisco. Una tienda mestiza en la hacienda de la Orduña, otra en la calle Principal de esta villa, con otra de ropa contigua que desde 1819 tiene en compañía de su hermano político don Antonio José Peredo con el principal y condiciones que constan en papel firmado. También reconoce por suyas, unas mulas aparejadas que tiene en la Orduña, tres o cuatro solares eriazos en el pueblo de Coatepec, con ropa de su uso y ajuar de casa y lo demás que constará por sus albaceas. Cumplidas todas las mandas que carga a su quinto y las deducciones, y el tercio que sufra el tercio de sus bienes, de lo que sobrare lo destina en favor de su hija doña María Manuela de Espino y Soria. Nombra por sus albaceas a doña María Francisca Peredo, su esposa, a su hermano el presbítero don José Vicente de Espino y a su hermano político don Antonio José Peredo. Nombra por herederos a sus cinco hijos. Nombra por tutor de los hijos de su primer matrimonio, a su hermano el presbítero don José Vicente de Espino y a los del segundo, a su hermano político don Antonio José Peredo.
JOSÉ FERNANDO DE LA PEÑA, ALCALDE INTERINO DE PRIMERA NOMINACIÓNDoña Luisa de Silva y León, vecina del pueblo de Jalapa, viuda de don Domingo de Chávez, tiene por bienes una casa y solar en el pueblo de Huamantla, jurisdicción de Tlaxcala, las que necesita vender, para lo cual otorga poder especial a sus hijos Juan Montero y Beatriz Sánchez de Montoya, residentes de Huamantla, para que realicen todos los actos y diligencias judiciales y extrajudiciales.