Doña María Victoria Solera, de edad de cincuenta años, natural de Cartagena de Indias, hija de don Diego Soler y de doña Narcisa Suárez, difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: Manda ser amortajada con el hábito de San Francisco, y sepultada en el lugar que elija su albacea. Declara fue casada en primeras nupcias con don Cayetano Brocos, quien llevó a esta alianza la cantidad de 30 000 pesos y ella no llevo nada, durante este matrimonio no tuvieron hijos. Al fallecimiento de Cayetano, quedó un capital de 80 000 pesos, mismos que dicha María heredó. Posteriormente, pasó a segundas nupcias con don Manuel de la Torre y Carvia, quien no llevó caudal alguno al matrimonio, y ella tenía de capital 15 000 pesos y una finca urbana en Veracruz, que se vendió y de la que se reconoce a su favor 5 000 pesos, por lo que ella ordenó a su consorte comprase la casa que actualmente habitan, teniendo éste, sólo derecho a la mitad de gananciales en caso de que haya algunas utilidades. Actualmente no tiene herederos, por lo que manda que el remanente de sus bienes se distribuya en sufragios para su alma. Nombra por albacea a su esposo don Manuel de la Torre y Carvia. También, ordena que en el caso de que después de liquidada su testamentaria, no hubiere utilidades, se suspenda el cumplimiento de éste y fije por ocho años el capital, tomándose al término de ellos las utilidades que resultaren.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOCARTAGENA DE INDIAS
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Juan de los Santos Cubillos, vecino de esta villa de Córdoba, en nombre del Regidor don Miguel de Leiva Esparragosa, vecino de esta villa, en virtud del poder que le dio, otorga que vende a Francisco Valero, una esclava mulata nombrada Angelina, natural de Cartagena de las Indias, que será de veinticinco años más o menos, que la hubo y compró de Bernabela Antonia Velázquez, vecina de la ciudad de la Nueva Veracruz; la vende sujeta a perpetuo cautiverio, libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin ninguna enfermedad pública o secreta, por precio de 150 pesos en reales de contado.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Bachiller Joseph [José] de Padilla, residente en esta villa de Córdoba, vecino de la ciudad de la Veracruz, en nombre y en voz de Lorenzo Martínez, maestro de cerero, vecino del ciudad de Cartagena de Indias, y en virtud de su poder que le sustituyó el Capitán Antonio de Landeche, que los es de mar y guerra de una de las naos de la Real Armada de Barlovento, otorga que vende al Capitán Pedro López del Castrillo, un negro esclavo, nombrado Juan Martín de edad de treinta y siete años, el cual vende como esclavo cautivo, sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre, libre de empeño, deuda y enajenación. Lo vende al precio de 200 pesos de oro común, que tiene recibidos de contado y entregó recibo en forma.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOCodicilio de Don Gaspar de Thormes, vecino de Jalapa, por el cual reconoció deber a Don Francisco de la Torre, 800 pesos de oro común, procedidos de mercaderías que le dio para poner una tienda en la Nueva Veracruz. Asimismo, dijo deber en Cartagena de Indias a una hija de Don Juan de Castro y Mena, boticario de dicha ciudad, 170 pesos de oro común, los cuales mandó a su hijo Juan de Thormes, se paguen de sus bienes.
Don Francisco Valero, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende a Bartolomé Guerrero, vecino del pueblo de Aculsingo [Acultzingo], una esclava nombrada Ángela, natural de Cartagena de las Indias, de edad de veintiséis años más o menos, con su hija mulata, nombrada María Teresa, de seis meses de edad, nacida en su casa. Dicha esclava la hubo y compró del Regidor don Miguel de Leiva Esparragosa, vecino que fue de esta villa, por escritura hecha en esta villa el 5 de agosto de 1701. Las vende en precio de 250 pesos de oro común en reales de contado por las dos.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Manuel Antonio de Alonso, del Comercio de España, residente de este pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de don Francisco Gil a nombre de don Miguel de Navas y Nieto, vecino de la ciudad de Pamplona, la cantidad de 5, 604 pesos, uno y cinco octavos reales, resto de mayor suma que importaron varios efectos que le compró, por cuya cantidad otorgó escritura de obligación en la ciudad de Cartagena de Indias, el 9 de octubre de 1769, en la que consta se obligó a pagar a don Pedro Antonio de Alonso y Quintana, residente de Cartagena, y habiendo remitido el acreedor a dicho don Manuel Antonio de Alonso da por cancelada la dicha escritura.
Don Mariano Francisco Malancó, del Comercio de España y residente en Jalapa, otorga poder a don Antonio Benito Rebollo, a don Francisco Díaz Catalán y a don Antonio Andrés Torres, vecinos de Cartagena de Indias, para que en su nombre demande y cobre de todas las personas o comunidades, en especial a don Pedro López Carballo, la cantidad de 1, 096 pesos 1 y cuartilla de reales en doblones que le quedó debiendo por venta de efectos, además cobre otras cantidades de pesos, oro, plata, joyas, y efectos, precedidos de escrituras o sin ellas y de lo que perciba entregue carta de pago, finiquito, cancelaciones y lastos, si por lo antes mencionado se requiriese contienda de juicio, que lo siga, pareciendo ante las autoridades correspondientes.
Jacinto de Ledos [y Pasos], vecino de esta villa de Córdoba, y doña Gertrudis López [de Guzmán], su legítima mujer, con licencia otorgada por parte de su marido, venden al Capitán don Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor y Regidor perpetuo de esta villa, dos negros, uno nombrado Joseph [José] Antonio, de veintiséis años, el cual recibió por dote cuando contrajeron matrimonio. El otro nombrado Josephe [José], criollo de Cartagena, de dieciséis años de edad, el cual compró Jacinto Ledos [y Pasos] al Capitán don Joseph [José] de Arizaga, Tesorero Juez Oficial de la Real Hacienda y Caja de la Nueva Veracruz. Los venden en 600 pesos de oro común, 400 por el primero y 200 por el segundo. Declaran que el esclavo Joseph Antonio está casado con Tomasa, mulata, esclava de los otorgantes, y en caso de querer vender los otorgantes a dicha esclava, preferirán hacerlo a don Gregorio Martínez de Solís.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO