Don Andrés López, de esta vecindad, otorga que vende a don Antonio Pereira de Castro, de esta vecindad, una casa que está por concluirse, de cal y piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja, de edificio alto y bajo, situada en la Calle de Utrera y Barrio de Techacapa, misma que estaba construyendo el difunto don Bernardo Blanco, y la que sus acreedores le han cedido y adjudicado para cubrir la deuda que tenía éste con don Andrés López. Dicha finca se compone de 10 varas de frente hacia el oriente y 99 de fondo al poniente. La vende por precio de 1 000 pesos.
CALLE DE UTRERA
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Francisco Molina, hijo de Luis Molina y de Nicolasa Aburto, difuntos, vecino de esta ciudad, otorga su testamento en la forma y manera siguiente: manda sea sepultado pobremente. Declara fue casado con Guadalupe Hernández, difunta, con la cual procreó a María de Jesús Teodora, Pascuala y Manuel, mayores de veinte años de edad y de estado solteros. Cuando contrajeron matrimonio él no tenía cosa alguna y ella heredó de sus padres un pedazo de solar con 28 varas de frente, en el que tiene fabricadas dos casitas, una en la esquina de la calle llamada Utrera y otra contigua. Señala que su esposa falleció sin disposición, por lo que dicho pedazo de solar debe aplicarse por terceras partes a sus tres hijos. Nombra por sus albaceas a sus hijos María de Jesús Teodora, Pascuala y Manuel Molina y Aburto. Manda que del sobrante del fundo que deja a sus hijas sea para su hijo Manuel, pidiendo que lleguen a común acuerdo, sin entrar en cuestiones jurídicas. Declara que a él le deben y él debe, lo cual manda se cobre lo uno y se pague lo otro. Y en atención que tiene confianza a sus hijos, omite nombrar albacea para que entren y hagan el aprecio de las casitas.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICODoña María Josefa de Herrasti y Alba, de esta vecindad, viuda del finado don Carlos Díaz y Herrero, otorga que vende a María Catarina Ortiz, de esta vecindad, una casita de paredes cubierta de madera y teja, situada en esta villa en la calle de Utrera, que hoy nombran de las Damas, a la que hace su frente hacia el oriente, y del otro lado casas del finado don Anastasio Cruz; por el fondo al poniente linda con solares de distintos dueños; por el costado del sur con el de casa de los herederos de don Bernardo Blanco, por donde es libre de arrimos; por el norte con solar que fue de Gertrudis Canito. La deslindada casita es la misma que reedificó y aumentó a sus expensas sobre la arruinada y terreno que compró de Ana María Vargas, hace más de veinte años, cuyo título, aunque se le ha extraviado, acaba de hacer constar su propiedad y posesión. La vende por precio de 500 pesos.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANODon José Antonio de Bárcena, de este comercio y vecindad, marido de doña Gabriela de Bárcena [y Zugadi], don Juan Francisco de Bárcena, ambos como albaceas de su padre Juan de Bárcena, su hermana María del Rosario, don Martín Sánchez y Serrano como marido de doña María Josefa, doña María Asención viuda de don José Antonio del Valle, don Juan Bautista de Garaicoechea marido de doña Manuela, y don Tomás Pérez, curador de la única menor doña Ramona de Bárcena, legítimos herederos del dicho don Juan de Bárcena, Capitán Retirado que fue de Milicias; convencidos todos de la miseria ocasionada por la revolución del reino, a quienes les están resultando graves perjuicios por la casa mortuoria de esta testamentaria, y por no admitir cómoda división entre ellos, han convenido en adjudicarla al primero en representación de su esposa doña Gabriela de Bárcena, con menaje y muebles, por las dos terceras partes de su avalúo, cuya casa está ubicada en la esquina de la tercera cuadra de la Calle Real y Calle que sube a la que llaman de Utrera, de edificio alto y bajo, con una fuente de agua dulce, linda con casas de don Isidro Posadas, y del finado Francisco Jiménez, al norte linda con casa de don Miguel Rivera Infante, al poniente con la calle referida y del otro costado casa de don José Mariano Almanza. La adjudicación la hacen en 24 346 pesos 2 y medio reales que a prorrata han recibido en partes iguales.
Don Manuel Fernández del Campo, Capitán de Fieles Realistas de Caballería de la Costa del Sur, en la Provincia de Oaxaca, residente en este suelo, otorga que vende a favor de don Juan Francisco de Abaroa, del comercio de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, una casa de cal y piedra, de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, con una fuente de agua dulce corriente, que posee en esta Villa, haciendo frente y esquina con la Calle Real y de la Raqueta, con 33 y media varas de frente que lo hacen al sur, dicha Calle Real en medio, y del otro lado casas altas de doña Josefa Gómez de Estrada y del finado don José de Arias, 51 de fondo hacia el norte, por donde acaba en un martillo, y por donde linda con lo más corto con casa de don Miguel Garagorri, y por lo más largo con el costado del fondo de la de doña Gertrudis Noriega. Por el costado del poniente linda con el de la casa mortuoria de don Domingo Franceschi y por el del oriente hace otro frente a dicha Calle de la Raqueta. El agua corriente tiene su origen y nacimiento en un solar en la Calle que nombran de Utrera, frente a la casa de don Anastasio Cruz, y la posee con los justos títulos que le entrega al comprador; cuya deslindada casa y agua no reporta otro gravamen que el de 3 000 pesos. La vende por precio de 11 500 pesos.
Don Francisco Bustillos, de este comercio y vecindad, otorga que vende a don José Pérez de Llera y a don Juan Francisco Cardeña, Escribano Público, tres cuartas partes del agua que hay en una casa que le pertenece a Bustillo, ubicada en la Calle que llaman de Utrera, por donde hace su frente y del otro lado casa de Anastasio Cruz, al norte linda con casa y solar del difunto Manuel Bustillos, al sur con casa de los herederos de Catarina Josefa Martínez, cuya agua compone el círculo de un medio real, de la que ha de quedar en dicha casa la cuarta parte. La venta la hace en 450 pesos que los compradores le han satisfecho por iguales parte.
María Guadalupe y María Gertrudis Hernández, hermanas de esta vecindad, la primera casada con Francisco Molina y la segunda de estado libre, por si y en nombre de su otra hermana, María Marcela, ausente, otorgan que venden a José María Morales, un pedazo de solar eriazo con 25 varas de frente y 46 de fondo, ubicado en la Calle de Utrera por donde hace su frente, al poniente linda con casa que fue de Pedro Moroso, al oriente con otro solar de don Diego Briseño, al norte con otro de los naturales, y al sur con solar de María Marcela, su citada hermana. La venta la hacen en 125 pesos que por él les ha pagado.
Don Francisco Bustillos, vecino de esta Villa, vende para el uso perpetuo de la Casa de Ejercicios Espirituales que en esta Villa se está fabricando con licencia real, a cargo de los presbíteros don Francisco de Campo, don José Mariano González de Castro y don Juan Nepomuceno de Ulloa, a saber el agua o manantial que hay en el patio de una casa que posee el otorgante en la Calle de Utrera, haciendo esquina con el callejón que atraviesa desde la calle que sube del puente de Lagos hasta la plazuela de la iglesia del Señor San José, cuya porción de agua nace en dicho solar y se ha observado desde tiempo inmemorial. La vende en precio de 250 pesos.