María Micaela Torres, hija de [en blanco], ya difuntos, otorga que hace y ordena su testamento en la siguiente manera: En el que declara no tener herederos forzosos que conforme a derecho pudiesen y debiesen heredarle y en tal virtud va a disponer de sus bienes libremente. Ordena que a la niña Ana María de la Concepción Torre, a la cual ha criado y educado en su casa y compañía tratándola como hija, se le dé una casa de edificio bajo, ubicada en esta ciudad a la calle que llaman de San Cristóbal y la cantidad de 2 000 pesos. Ordena que le den 500 pesos a su hermana doña Manuela Torres y la casita con su solar situada en esta misma ciudad, en el paraje nombrado Jalitic [Xallitic]. También dona otros 500 pesos a su prima doña Ana de Jesús Morales. Ordena que se funde una obra pía, con el principal de 1 000 pesos, que deja a favor de la santa escuela erigida en la parroquia de esta ciudad, para que perciba sus réditos, con la obligación de celebrar en el mes de marzo de cada año, unas horas solemnes en sufragio de su alma y que el primer año que deje de cumplir con esta carga la santa escuela, pase con la misma carga dicha obra pía al convento de Nuestro Padre San Francisco, de esta ciudad; y si del mismo modo, dejase de cumplirse por parte de dicho convento se trasladará la obra pía al colegio de San José de Gracia de Orizaba, con la explicada carga. Y al mismo tiempo de otorgarse, la referida fundación, se nombren por patronos de ella a los Venerables Padres Guardianes, que por tiempo lo fueren del citado convento, a quienes les encarga la vigilancia de lo relacionado; entre otros legados que se mencionan en el acta. Expresa que sus albaceas quedan instruidos de cuáles son sus bienes, de donde debe cubrirse todo lo que lleva ordenado y pide al presente escribano que en la copia que se le ministre de este testamento, deje dos o tres hojas en blanco rubricadas de su puno para asentar en ellas lo que ocurra y pide que se le la validación respectiva. Finalmente, en atención a que la niña Ana María de la Concepción Torre, necesita por su edad vivir aún bajo tutela nombra [en blanco].
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOCALLE DE SAN CRISTÓBAL
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Don Joaquín de Mora, de esta vecindad, actual mayordomo de la cofradía de la Purísima erigida en la parroquia de esta villa, dijo que tiene recibidos de doña Andrea Dorotea Hernández de esta misma vecindad, la cantidad de 125 pesos que dicha señora reconocía a premio sobre su casa ubicada en esta villa a la calle que nombra de San Cristóbal, según escritura de 1820, y que estando cubierto ese capital y su correspondiente rédito, otorga que ha recibido de la nominada doña Andrea Hernández la relacionada suma de 125 pesos y da por cancelada la citada escritura.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL E INTERINO PÚBLICOEl ciudadano Juan Manuel Ruiz, vecino en el molino de San Roque alias Pedreguera, presente en este suelo, dijo que doña Ana Antonia Gandurini, residente en México, es dueña legítima de una casa de material con cubierta de madera y teja, ubicada en esta ciudad a la calle que nombran de la Pila de San Cristóbal, con la cual hace su frente al poniente y del otro lado casas que pertenecen a don Miguel del Valle, linde por su fondo al oriente con solar de los Viveros; por el costado del norte linde con solar de Juana Baizabal y por el costado del sur con casa y solar de Laureano Taboada. Dicha casa la hubo la Gandurini por compra que de ella hizo a Luis, José María, María Josefa y Ana María Camarillo. Que teniendo necesidad la Gandurini de venderla se valió del comparente para que tratara la venta y de facto la tiene convenida con el ciudadano Isidro Alba. Que no pudiendo venir dicha propietaria a otorgar la escritura le ha dirigido al relacionante un papel en que lo faculta. Y para poder formalizar la presente escritura, el nominado ciudadano Juan Manuel Ruiz a nombre de la repetida doña Ana Antonia Gandurini otorga que le vende y con efecto al supradicho ciudadano Isidro Alba la casa que queda deslindada en precio de 400 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOJosefa Rosalía Vázquez, natural y vecina de esta villa, hija legítima de Tomás Joaquín Vázquez y de Bonifacia Josefa Jordano, ambos difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casada con Manuel Antonio Martínez, a cuyo matrimonio ninguno de los dos llevó nada de bienes ni caudal alguno, procrearon a varios hijos, de los cuales existen solamente José Lino, María Concepción, Ana Josefa, José Joaquín, José Hipólito, Juan José, María Nicolasa y María Magdalena Martínez y Vázquez; habiendo dejado sucesión los tres difuntos Julián José, Vicencia Alfonsa y María Gertrudis Martínez y Vázquez. Declara que es albacea de su marido junto con su hijo José Lino, que es quién ha manejado la testamentaria e intereses de ella, y quién formará el inventario de los bienes. Declara por bienes proindiviso el rancho nombrado Camotepec; el terreno que está a la espalda de su casa que llaman la Loma; la casa esquina en la calle de Cantarranas y confín de la de San Cristóbal, afecta ésta a 200 pesos de dos memorias de misas por el referido su marido; la troje y terreno que le pertenece contiguo a esta casa. Nombra albaceas, fideicomisarios y tenedores de bienes a sus hijos José Lino y José Joaquín Martínez, a los dos de mancomún, pero con la intervención de don José Mariano Lucido, de esta vecindad. Y por únicos y universales herederos a todos sus hijos, en unión de los hijos de sus difuntos hermanos, Julián José, Vicencia Alfonsa y María Gertrudis, lo hallen y hereden por partes iguales.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINOFernando Viveros, vecino de esta Villa, en virtud del poder otorgado a su favor por José Viveros, su hermano, vecino de la Villa de Orizaba, vende a Miguel Viveros, su primo, una casa de cal y canto, cubierta de madera y teja, que fabricó en 34 varas de frente, situada en la Calle de San Cristóbal de esta Villa, haciendo frente hacia el poniente; por el norte linda con casa de don Juan Izaguirre; por el sur con solar de Gertrudis Ayala; y por el fondo al oriente, por donde tiene 52 y media varas, linda con casa de don Manuel [Antonio] del Valle. La vende en precio de 1 100 pesos.
Doña María Antonia del Castillo, vecina de la Villa de Xalapa, viuda de don Pascual de Ledezma, otorga que vende a doña Andrea Dorotea Hernández, de esta vecindad, viuda y albacea de Francisco Javier López, un pedazo de solar de 21 varas de frente y 32 varas de fondo, linda al oriente con la calle que llaman de San Cristóbal y con terreno perteneciente a don Domingo Aravalles; al poniente con solar de Ana [Joaquina] González; al norte con un pedazo de terreo perteneciente al Rergidor don Francisco Saenz de Santa María; y al sur con casa de la otorgante. Lo vende en 406 pesos.
María Campos, viuda de don Vicente José Romero, y don Juan Cardeña, como curador de Mariana Agustina Romero, hija de Vicente José Romero, vecinos de esta Villa, otorgan que venden a don Francisco Javier Sáenz de Santa María, Regidor perpetuo de esta Villa, una casa de madera, con 130 varas de frente, que linda al norte con calle que de la de San Cristóbal va a la Alameda, en el Barrio de las Locerías; al oriente tiene 40 varas y linda con solar de Antonio Camarillo; al sur linda con la zanja del agua de San Francisco, por donde tiene 78 varas; al poniente con 52 varas. La vende por precio de 200 pesos.
Gertrudis Ayala, viuda y vecina de la Villa de Xalapa, otorga que se obliga a pagar a don Mariano de Campo, de esta vecindad, la cantidad de 111 pesos, 3 y cuartillos de reales, en el plazo de un año y para cumplir con este compromiso, hipoteca un pedazo de solar que mide 12 varas de frente y 28 de fondo, el cual linda al poniente con la calle de San Cristóbal, al norte con cerca de la huerta del Convento de San Francisco, al oriente y sur con solar que quedó de los bienes de don Modesto Viveros.
Don Juan Castro, de esta vecindad y comercio, a nombre propio y en de sus herederos, otorga vende a don José Matías Asenen, de esta misma vecindad y comercio, una casa de cal y piedra, cubierta de madera y teja, ubicada en esta misma ciudad, en la calle que nombran de la Pila de San Cristóbal con la cual hace frente así al poniente, por el sur linda con solar que fue de Juan Camarillo, y hoy es de Isidro Alba donde este tiene su casa, y por el oriente y norte con la huerta de las herederas de Diego Viveros; cuya deslindada finca, es la misma que hubo y compró de don Cristóbal Montes de Oca, por escritura de 5 de noviembre de 1835, y hoy vende al precio de 500 pesos.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANODon Cristóbal Montes de Oca, de esta vecindad, otorga que vende a don Juan Castro, de esta vecindad y comercio, una casa de cal y piedra, cubierta de madera y teja, ubicada en esta misma ciudad, en la calle que llaman de la Fuente de San Cristóbal, con la cual hace frente hacia el poniente; lindando por el sur con solar que fue de Juan Camarillo y hoy es de Isidro Alba, donde éste tiene su casa; y por el oriente y norte con la casa de los herederos de Diego Viveros. Cuya deslindada finca, la fabricó la difunta Clara Baizabal Hernández, en sitio que le compró a don Domingo Aravalles; con 35 y media varas de frente y 25 de fondo; y es la misma, que doña Josefa Ramona Díaz de Oronoz y Juana Murrieta, sobrina de la Baizabal, le vendieron por escritura pública el 20 de enero de 1836. La vende por el precio de 500 pesos, que declara haber recibo al contado.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO NACIONAL PÚBLICO INTERINO