Don Fabián González Calderón, vecino del pueblo de Orizaba, exhibió una escritura para que se registrase en este libro de cabildo y en él se percibe que dicho don Fabián se obligó de pagar al Reverendo Padre Vicario Fray Domingo de Jesús María y demás religiosos moradores del convento de San Juan de la Cruz de Carmelitas Descalzos de dicho pueblo, 3 200 pesos de oro común por otros tantos que dichos religiosos le suplieron de diversas capellanías, por cuya razón se obligó de pagar los réditos correspondientes de 5 por ciento, y para mayor seguridad del principal hipotecó una hacienda del beneficio de hacer azúcar que posee en el paraje del Cacahuatal nombrada Nuestra Señora del Rosario, asimismo hipotecó una casa de cal y canto, cubierta de teja que posee por suya propia en la calle Real. La presente escritura pasó en el pueblo de Orizaba a 2 de marzo del presente año.
BERNARDINO DE TOVAR Y SOTELO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOCACAHUATAL, PARAJE DEL
3 Descripción archivística resultados para CACAHUATAL, PARAJE DEL
Don Fabián González Calderón, vecino del pueblo de Orizaba y residente en esta villa, exhibió una escritura y pidió su registro en este libro de los censos, en cuya escritura parece el susodicho haber impuesto sobre una casa que posee en el citado pueblo de Orizaba, ubicada en la calle Real, asimismo sobre una hacienda del beneficio de hacer azúcar nombrada Nuestra Señora del Rosario que tiene y posee por suya propia en jurisdicción del paraje que llaman el Cacahuatal, la cantidad de 2 000 pesos de oro común de principal en favor de la capellanía de misas rezadas que por su alma mandó fundar don Juan Antonio de Santander y Rada, difunto, y se obligó de pagar a los capellanes que lo fueren 100 pesos de oro común de censo tributo y réditos en cada un año. La presente escritura fue otorgada el 20 de febrero del mismo año.
BERNARDINO DE TOVAR Y SOTELO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDODon Fabián González Calderón, vecino del pueblo de Orizaba, exhibió un testimonio de escritura para su registro en este libro y en él se percibe que el susodicho Fabián se obligó de pagar a la obra pía que fundó el Licenciado con Diego de Padilla Ocampo, Presbítero, difunto, y en su nombre al Licenciado don Nicolás [María] Rubín de Celis, su patrono y actual administrador, la cantidad de 12 000 pesos pertenecientes a ella, los mismos que sacó de las arcas de sus principales y de ellos se dio por entregados; y el pago se obligó hacer en seis años, en cuyo tiempo pagará sus réditos de 5 por ciento, e hipotecó una casa de altos y bajos que posee en el pueblo de Orizaba, en la calle Real, lindando por el oriente con casa del Sargento Juan Ramón, dicha calle Real en medio, por el poniente con la casa de don Pedro Sarabia, también calle Real en medio, por el norte con casa de don Diego Bringas de Manzaneda y por el sur con casa de don Bartolomé Zedillo. Asimismo, hipotecó una hacienda del beneficio de hacer azúcar, ubicada en el paraje del Cacahuatal, linda por el oriente con tierras de Juan de Espinosa, por el poniente con las tierras de don Nicolás Rodríguez Dávila, por el norte con las de Antonio de Brito Lomelín y por el sur con las de Tepejilotitlán. La escritura fue otorgada en la ciudad de los Ángeles a 4 de abril 1737.
BERNARDINO DE TOVAR Y SOTELO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDO